¿Qué hacer si hay turbulencias en el avión?

Si tienes miedo a las turbulencias, te recomendamos que apliques alguno de estos consejos cuando se produzcan.

A nadie le gustan las turbulencias en los aviones. Cuando volamos, cruzamos los dedos para que no haya ninguna turbulencia, porque eso significaría pasarlo mal. Hay personas que sufren los periodos de turbulencias de forma dramática, mientras que otras solo se preocupan levemente. Sea cual sea el grupo en el que encajas, te vamos a dar algunos consejos que te ayudarán a pasar las turbulencias con más facilidad para que la próxima vez que las sufras no sean un problema.

No te quites el cinturón

Tener puesto el cinturón cuando vuelas en avión es uno de los mandamientos que nunca se pueden olvidar. Nunca sabes lo que puede ocurrir, si habrá un movimiento brusco o si se producirá cualquier otro tipo de incidente. Por ello, el cinturón siempre tiene que estar puesto. Hay excepciones, como que vayas al baño o estés estirando las piernas, pero hay pocas probabilidades de que estos momentos coincidan justamente cuando se está produciendo una turbulencia. Mantén el cinturón puesto en todo momento y así evitarás que una turbulencia acabe provocándote algún golpe inesperado. Si las turbulencias ya han comenzado, tampoco te quites el cinturón por mucho que entres en pánico. Estarás más a salvo si lo tienes puesto.

Haz ejercicios de respiración

Sabemos que no es el momento de pedírtelo y que, seguro que te estás poniendo nervioso, pero tienes que mantener la calma. Para ello, haz ejercicios de respiración. El método más efectivo en estos casos consiste en inspirar profundamente y respirar de manera prolongada para que se produzca un movimiento de expansión en el diafragma que estará acompañado por un movimiento de tu estómago. Si respiras lenta y profundamente te irás relajando cada vez más hasta que te encuentres mejor.

Intenta tener una conversación

Tanto si viajas con alguien como si estás solo, pero tienes a otro pasajero al lado, intenta iniciar una conversación que te mantenga alejado de ideas relacionadas con las turbulencias. La realidad es que tu mente es tu peor enemiga y eso es algo que lo puedes combatir intentando domarla. Si comienzas a hablar de algo, tu cerebro se concentrará en la conversación y no acabarás notando las turbulencias. En muchos casos, es frecuente que las turbulencias hayan terminado y que tú todavía te encuentres hablando sin ser consciente de que ya no hay movimiento en el avión. Esto es algo que se tiene que agradecer a nuestra mente y a la forma en la que puede concentrar su atención en lo que realmente nos está interesando más.

Piensa y confía en tu piloto

El piloto del avión, así como su copiloto, se tienen que convertir en figuras sagradas para nosotros desde el primer momento en el que entramos en el vehículo. Sabemos que son profesionales que acumulan cientos de horas de vuelo y que conocen los aviones a la perfección. Su maestría es uno de los puntos clave del control de los aviones y su profesionalidad garantiza que sepamos que las vidas que se ponen en sus manos siempre se encuentran a salvo. No es casualidad que viajar en avión sea el sistema de transporte que menos accidentes sufre, puesto que los profesionales que se encuentran al control de los aviones son grandes expertos que se toman su trabajo muy en serio.

Si hay turbulencias, solo tenemos que pensar en cómo el piloto estará respondiendo a ellas sin preocuparse de nada y con toda la serenidad del mundo. Esa confianza que desarrollemos por el piloto nos dará la energía necesaria para que nos encontremos más tranquilos.

Y no olvides la gran tecnología que tiene tu avión

Acompaña tu pensamiento sobre el piloto con otro aspecto que también resulta totalmente cierto: los aviones están dotados de tecnología avanzada que proporciona grandes capacidades para evitar situaciones de riesgo. Es tal la tecnología de la que disponen los aviones en la actualidad que incluso hay sistemas de pilotaje automático que permiten a los pilotos descansar y concentrarse en revisar otro tipo de factores relacionados con los vuelos. Si lo pensamos bien, los aviones cada vez son más eficientes y tienen recursos adicionales que han logrado que los accidentes se reduzcan de manera notable en los últimos años.

Intenta distraerte con lo que sea

Cualquier opción es buena. Si tienes un libro, intenta leerlo o simplemente mira los dibujos. Si viajas en un vuelo con sistema de entretenimiento en el asiento, empieza a navegar entre las películas disponibles para encontrar una que te guste. Utiliza ese tiempo para hacer cualquier cosa que te pueda distraer. Posiblemente, aunque no hagas nada específico y simplemente estés “perdiendo” el tiempo, te ayudará a pasar la turbulencia sin entrar en pánico. Por lo general, los periodos de turbulencias no son muy extensos, así que solo tienes que tener un poco de paciencia y distraerte hasta que hayan terminado.

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