Viajes en el tiempo y turismo: las épocas que más se visitarían

Aunque todavía no es posible viajar por el tiempo, sí que podemos hacer una lista de los lugares y épocas a los que nos gustaría llegar a viajar.

La ciencia ficción nos ha demostrado, en multitud de ocasiones, que los viajes en el tiempo pueden ser apasionantes. Pero también nos ha enseñado que se puede tratar de una de las experiencias más arriesgadas que podamos llegar a experimentar. Por ello, aunque desearíamos que los viajes en el tiempo se conviertan en algo natural (recordemos que los científicos han dicho que son posibles, aunque de momento no se sepa cómo), tenemos ciertas inquietudes. Llegamos a plantearnos si sería tan buena idea poder conseguirlo o nos planteamos qué tipo de preparación necesitaríamos para poder realizar uno de estos viajes. ¿Cuáles son las épocas que tendrían más popularidad y a la que todos querríamos ir?

El Japón de los samuráis

Es nuestra debilidad. Japón continúa teniendo un encanto descomunal en la actualidad, pero es cierto que hay aspectos de la sociedad nipona actual que no resultan tan atractivos. El Japón ideal no hay duda de que sería una combinación entre el actual y el clásico. Por ello, la oportunidad de viajar a la versión antigua del país se podría tratar de una de las mejores experiencias de la vida.

Si viajásemos hasta la época de los samuráis tendríamos que poner rumbo hacia Kioto, ya que se trataba de la capital en aquella época. En esos tiempos Tokio no había llegado a su máximo desarrollo y todavía era un lugar conocido más por su actividad pesquera que por ser un núcleo urbano como en la actualidad. Viajando a esta época podríamos ver a los samuráis en su máxima esencia, disfrutar de esas calles tradicionales del Japón feudal, de los comercios con productos caseros y de los dulces de la época. Era un tiempo en el cual también se podía disfrutar de la presencia de las geishas con sus kimonos y maquillaje en su máximo esplendor, un grupo que era más común que en la actualidad.

Eso sí, habría que tener cuidado con este tipo de viaje, ya que el pasado de Japón en plena época de los samuráis no se trataba de un lugar precisamente simpático. Por no decir el impacto que supondría para un país tan cerrado al extranjero como Japón el encontrarse a un occidental entre sus calles. Los motivos para ser precavidos durante el viaje serían elevados y, a ser posible, para no viajar en solitario.

El lejano Oeste

Otra de las fantasías de todo tipo de personas. Curiosamente, para muchos viajeros resulta más atractivo este periodo de tiempo que Estados Unidos en la actualidad. Al fin y al cabo, en ambas épocas se usan armas de fuego y resultan peligrosas, pero el salvaje oeste tiene un encanto especial. En la tercera entrega de Regreso al Futuro vimos de primera mano cómo podría ser ese impacto de un viajero del tiempo llegando a la época de los vaqueros. Ni se os ocurra pedir una Pepsi.

Es otro periodo de tiempo peligroso (y esto se va convirtiendo en una norma, por lo que podemos ver). Pero también podría ser fantástico poder montar en caballo, entrar en esos típicos salones o disfrutar de ese ambiente relajado de otro tipo de época. Los tiroteos, los bandidos, los duelos y ese tipo de cosas son las que restan interés a un periodo que, por otra parte, no era precisamente para vivir cómodamente. Pero también es un momento histórico estupendo.

Por cercanía, a nosotros nos vienen más a la cabeza las películas de Bud Spencer y Terence Hill que las del oeste procedentes de Hollywood. Nos imaginamos comiéndonos uno de esos platos de judías con pan de pueblo como hace Terence Hill en Le llamaban Trinidad y se nos hace la boca agua.

El Imperio Romano

Hablando de lo del riesgo… esta época también era de lo más arriesgada. Lo que nos gustaría es tener la posibilidad de asistir a un coliseo como público, no como participante en una batalla a muerte. Posiblemente ahí radicaría la complejidad del viaje en cuestión. El Imperio Romano fue absorbente y trascendente. Incluso hoy día se encuentra representado en nuestras calles, en las ciudades y en la cultura. La manera en la que ha pasado a la historia es una buena demostración de la relevancia que tuvo para la vida en el mundo.

Irnos al periodo del Imperio Romano sería una forma ideal para ver España en el pasado. Si conocéis lugares de España que tienen restos de urbes romanas o de lugares que se utilizaron en esa civilización, como el coliseo romano de Tarragona o las ruinas de Zaragoza, seguro que os encantaría verlo todo en el momento en el que se encontraba en su máximo apogeo. No olvidemos que, Zaragoza, se llamaba Caesaraugusta en tiempos de Roma, y se trataba de una de las grandes ciudades del Imperio. Poder moverse por las calles, reconocer los lugares que existen hoy, las zonas y los espacios, sería absolutamente épico.

El Londres de Sherlock Holmes

Teníamos una serie duda de si nos gustaría viajar más a tierras británicas en la época de las leyendas artúricas, en plenos tiempos medievales, con las justas y las princesas, o si optaríamos por este lugar en unos tiempos más recientes, sobre la era Victoriana. Y lo cierto es que nos tenemos que quedar con esta segunda opción, ya que eso nos dejaría directamente en la época de Sherlock Holmes, la cual está llena de encanto. Es verdad que se trató de un periodo de tiempo con riesgos, con infecciones, muerte y crímenes, pero también era un periodo de caballeros y de educación.

El detective era un personaje de ficción, pero no uno tan alejado de la realidad como se podría haber imaginado. Este periodo de tiempo también dejó fabulosos escritores y libros que podríamos llegar a leer en su primera edición. ¿Os lo imagináis? Para los amantes de la lectura podría ser algo realmente increíble.

Eso sí, también se trató de una época en la que la sociedad londinense tenía serios problemas respecto a la forma en la que ha ido evolucionando a lo largo de los años. El trabajo infantil, por ejemplo, era muy común. Habría que estar preparados para comprarle todos los periódicos al pequeño Tim, que, seguro que estaba por las calles gritando “extra, ¡extra!”.

La época de los dinosaurios

Teníamos dudas sobre si añadir el periodo Jurásico o Cretácico en nuestra selección de épocas para viajar por el tiempo. Porque al consultarlo con varias personas, un 70% nos han dicho que nunca viajarían al tiempo de los dinosaurios. Y es algo que tiene mucho sentido, porque las posibilidades de acabar perdiendo la vida en el proceso son extremas. Sería fantástico poder ver dinosaurios en vivo, pero ¿Morir en el intento? No es algo que queramos que ocurra.

Si alguien nos pudiera asegurar que solo nos vamos a encontrar con Triceratops y otros dinosaurios herbívoros… quizá accediéramos a ese tipo de viaje. No obstante, incluso así sería algo que tendríamos que pensar. No en vano son criaturas de tamaño gigantesco que solo con una de sus patas podrían arrasar con nosotros y dejarnos chafados en el suelo.

Como decimos, nos lo tendríamos que pensar mucho. A veces, cuando vemos las películas de Jurassic Park, nos planteamos si a nosotros nos gustaría haber vivido una experiencia como esa (sin las persecuciones que te cortan la respiración). Pero solemos llegar siempre a la misma conclusión: ni locos.

El antiguo Egipto

La lista de puntos de interés de esta época de la historia es amplia. Y los únicos aspectos negativos que se nos ocurren son, el riesgo de un tiempo desconocido, lo habitual, y el excesivo calor e intensidad del sol, lo que podríamos resolver con una crema solar con factor protección 1 millón.

Pero, en contraposición a ello, los incentivos serían extremos. Por ejemplo, tendríamos la oportunidad de ver en vivo a Cleopatra. Y ya sabéis lo que cuentan de la faraona. También nos gustaría presenciar la construcción de las pirámides y, sobre todo, la elaboración de la Gran Esfinge de Guiza. Quizá así se podría resolver el misterio de por qué se construyó con esas características, con cuerpo de león y cabeza de faraón. Además, la podríamos ver con sus colores originales que han desaparecido con el paso de las épocas, como el rojo con el que estaba pintado todo su cuerpo.

Por último, en el antiguo Egipto podríamos admirar las estrellas en su máxima expresión e incluso disfrutar de los conocimientos y leyendas que se extendían en aquella época.

La Norte América de los años 50

Hay varios periodos de tiempo de la historia reciente de Estados Unidos que resultan atractivos. Los años 50 es un lugar encantador, de estilo sencillo, donde todo el mundo parece encontrarse feliz. Es otra de las épocas que se pudieron ver en la saga de Regreso al Futuro, con ese gran volumen de color, la libertad que había en la época y el olor a tarta recién hecha saliendo de las ventanas de los vecinos.

Posiblemente tendríamos dudas sobre si irnos a los 50 o si nos iríamos a los años 20. La época de los gánsteres tiene un atractivo elevado y si los problemas de la ley seca no son un inconveniente, seguro que disfrutáis de un viaje lleno de encanto.

¿Qué otros sitios pondríais en vuestra lista de viajes en el tiempo? ¿A dónde os gustaría viajar si tuvierais la oportunidad de moveros por cualquier lugar de la historia? Es posible que en el futuro hagamos una segunda entrega con otro top en el que exploremos destinos adicionales. Si tenéis alguna sugerencia, sois muy bienvenidos a colaborar a través de los comentarios de este artículo. ¡Los leeremos todos y tomaremos ideas!

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