Un paseo por los castillos romanos

De Roma se puede visitar tantos monumentos y puntos de interés que resulta casi interminable. Sin embargo, hay algunos edificios importantes que pasan desapercibidos como son sus castillos

La ciudad eterna siempre tiene motivos para ser visitada no una, sino varias veces a lo largo de la vida. Roma evoluciona como un ser vivo, aunque manteniendo siempre ese gusto por conservar su milenario pasado en el que controlaba el mundo conocido. Hoy en día es el producto del paso de su historia y tiene un aire muy ecléctico, aunque no se puede negar que tiene una gran importancia la huella tanto su pasado como capital del Imperio Romano como centro del mundo católico.

El Castillo Gandolfo está dominando el entorno gracias a su altura

No es de extrañar que ante todo lo que nos ofrece Roma se nos pase por alto algunos monumentos que en otras ciudades menos interesantes tendrían una importancia suprema. Esto es lo que les pasan a los castillos que están situados a lo largo de la ciudad, sobre todo, en las afueras.

Empezar con nuestra peculiar ruta por el Castillo Sant’Angelo, justo frente al puente del mismo nombre. Elegimos este castillo por su peculiar forma circular. Su construcción se inició con Adriano, para usarlo como mausoleo para su familia. Destaca la torre central que era dónde se situaba la estatua del propio Adriano conduciendo una biga, aunque hoy día es un ángel de bronce. En la actualidad hay un precioso parque en lo que era el foso defensivo de esta construcción.

El Castillo Gandolfo es quizás el más conocido de todos por ser la residencia estival del Papa. Situado sobre un cráter volcánico permite disfrutar de una de las mejores vistas de Roma, además del lago que le rodea claro. Es un lugar perfecto para respirar aire puro y relajarse un poco de una ciudad tan estresante como es Roma. Pero no solo es el entorno natural lo que te hace relajarte, sino que hay una serie de comercios con productos locales como comida casera y buen vino que convierte esta visita en imprescindible.

Mientras que el de Gandolfo es el más conocido por ser la residencia de verano del Papa, es el Castillo de Frascati el más visitado. No está en la ciudad romana, sino que hay que desplazarse unos kilómetros pero merece la pena. Es una excursión perfecta para un día. Se ha ganado una fama que traspasa fronteras gracias a su excelente vino blanco. El edificio más importante de todos es la enorme Villa Aldobrandini, cuyos jardines están abiertos al público. También merece la pena visitar la Catedral de San Pietro.

Fotografía:  luigig

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...