Ruta del Vino Ribera del Duero, para amantes del enoturismo con Denominación de Origen

Burgos, Soria, Segovia y Valladolid son las cuatro provincias que comprenden la Ribera del Duero: un lugar donde naturaleza y gastronomía se dan la mano para ofrecerte experiencias extraordinarias.

Ruta del Vino Ribera del Duero

Uno de los rincones más sorprendentes de Castilla y León es la llamada Ribera del Duero, una Denominación de Origen con todas las letras que comprende las provincias de Burgos, Soria, Segovia y Valladolid. Son muchos los viajeros que, interesados por el buen vino, la buena comida y los parajes naturales, eligen este destino para sus pequeñas o grandes escapadas. Si quieres acompañarnos por tierra de viñas, bodegas y naturaleza solo has de seguir leyendo, pues no en vano nos encontramos ante uno de los destinos más atractivos para los amantes del enoturismo.

Evidentemente existen múltiples maneras de conocer un mismo lugar, pero nuestro consejo es que optes por la Ruta del Vino Ribera del Duero, que es la que alberga mayores posibilidades. Dicha ruta te ofrece un total de 20 alojamientos de todo tipo con varias opciones de ocio complementario, como puedan ser los spa’s, los winebars o las queserías. Sin embargo, puede que el mayor reclamo para el visitante sea el de realizar una ruta en plena naturaleza o bien partiendo de alguna de las 55 bodegas de las que dispones en la zona. Incluso lanzarse al turismo gastronómico a través de 22 restaurantes, escogiendo aquellos que más se adapten a tu gusto y a tu bolsillo. La Ruta del Vino Ribera del Duero ofrece diferentes alternativas de ocio, y además para todo tipo de viajeros. El común denominador, la belleza del paraje castellanoleonés.

Te sugerimos que, si no conoces la geografía ni la cultura del lugar, te decantes por uno de los múltiples senderos que se pueden realizar en la zona, actividad para compartir con tu grupo de amigos o con la familia, ya sea a pie o en bici. Un ejemplo que te puede servir de cara a un primer contacto es el llamado Sendero de las Viñas (Burgos), a pocos kilómetros al oeste de Aranda del Duero. El sendero se inicia en Quemada y se trata de un amplio recorrido que pasa por la vega de los ríos Arandilla y Aranzuelo, donde el visitante podrá deleitarse con una infinidad de campos sembrados y paisajes repletos de chopos.

Conforme vamos avanzando nos encontramos con los famosos viñedos, que dan lugar a la uva que ha hecho del vino del lugar una conocida Denominación de Origen, D.O. Ribera del Duero. Si tenemos la suerte de acudir en tiempo de vendimia (finales de septiembre aproximadamente) podremos asistir a la colecta de la uva, aunque cada época del año tiene su propio atractivo. Lo que no nos perderemos será un lugar repleto de almendros, encinas y sabinas, que combinan con las diferentes tonalidades de verde que nos ofrece la viña.

Ruta del Vino Ribera del Duero

Esta es una de las posibilidades, pero hay más ¿Te apetece el Sendero de los Valles, entre Vadocondes y Santa Cruz de la Salceda? ¿O prefieres el Sendero de las Ermitas por Sotillo de Ribera? Las alternativas son muchas, y todas ellas conjugan lo mejor de la naturaleza y la gastronomía. Y decimos esto porque, junto a senderos y rutas, no podemos olvidarnos de las más de 600 marcas de vino que llevan asociado el sello de la Denominación de Origen y que se elaboran en las bodegas de la zona.

Uno de los atractivos más importantes son las populares visitas guiadas por alguna de las 55 bodegas que se encuentran dentro de la Ruta del Vino Ribera del Duero. Todas ellas han decidido abrir sus puertas a aquellos interesados en conocer los secretos de este arte, que combina tradición y modernidad: visitas guiadas, catas, comidas, sesiones informativas, museos… Desde bodegas medievales hasta construcciones contemporáneas firmadas por arquitectos de renombre.

Además de visitando bodegas, otra de las mejores maneras de catar un vino es maridándolo con un buen plato tradicional, cocinado en alguno de los 22 restaurantes que comprende la Ruta del Vino Ribera del Duero. Contundente y muy típico es el lechazo de raza churra asado en horno de leña. Dependiendo del restaurante podrás acompañarlo con torta de aceite u otros tipos de panes, aunque cualquiera de las opciones a nosotros se nos antoja igual de apetecible. Además del lechazo, la gastronomía de Castilla y León te ofrece sabrosas alternativas como la Morcilla de Burgos, los embutidos, las carnes de caza o el pollo de corral. Sin olvidarse de un aperitivo a base de quesos de la Región del Duero o del Valle del Esgueva. Si aún nos queda hueco, y esperemos que así sea, no dejaremos el lugar sin haber degustado alguno de los postres tradicionales: rosquillas, arroz con leche, natillas, etc.

Por suerte, y como ya te hemos contado, la Ruta del Vino Ribera del Duero cuenta con muchos senderos en los que poder bajar la comida ¡Todo sea por volver a comenzar al día siguiente y pasarlo en grande de nuevo!

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...