Personajes mitológicos de Asturias II

Continuamos conociendo a los personajes mitológicos de Asturias más populares de hoy, como el Trasgo, el Musgosu o las lavanderas.

Continuamos aquí con la descripción de los personajes mitológicos de Asturias, que aún hoy siguen frecuentando estas tierras, al estar presentes en conversaciones entre los locales.

Anímate a dormir en Asturias y así conocer a algunos de los seres más populares de la actualidad, como:

El Trasgu, uno de los personajes más conocidos de esta región, es un duende pequeño (a veces aparece con rabo y cuernos), cojo de la pierna derecha y con la mano izquierda agujereada, viste traje y gorro rojo. Vive en las casas y hace travesuras, como hacer ruidos nocturnos que despiertan a los habitantes de la casa o cambiar los objetos de lugar, aunque a veces genera grandes destrozos.

Dicen que si se lo trata bien hace por las noches los quehaceres del hogar. De todas formas, suele ser bastante dañino, por lo que muchas veces las familias se deben mudar, aunque deshacerse de él es difícil. Para hacerlo, hay que dejarle un plato de guisantes, al no poder cogerlos, porque se le escapan por el agujero de la mano, se enoja y se va.


[ad]

Hay otras maneras, como encargarle cosas difíciles de hacer -desde traer un cesto de agua hasta recoger mijo del suelo (se le escapa por el agujero de su mano)-, entonces avergonzado se marcha para siempre.

El Musgosu es mitad hombre mitad carnero, tiene patas y cuernos de carnero, mientras que el torso, brazos y rostro son de humano; viste con traje y sombrero verde. Es el señor del bosque y enemigo de leñadores y cazadores.

Tiene una flauta con la cual toca dulces melodías que guían a los pastores perdidos; además, al atardecer silba desde lo alto de las cumbres si los pastores corren algún peligro. Sólo es visto desde lejos, en lo alto de las praderas.

Las Lavanderas (de la familia de los Nuberos) son viejas, desagradables a la vista, con rostro muy arrugado y una cabellera abundante y blanca. Viven en cuevas o a orillas de los ríos, donde lavan sus ropas. Cuando hacen esta tarea suelen emitir una temerosa voz.

Además, cuenta el mito que si alguien las ve éstas, que no quieren ser molestadas, lo ahogan en el río. Por otro lado, en caso de incendio, agitan sus palas con fuerza para que el agua del río llegue al lugar, e incluso suelen socorrer a niños o ancianos perdidos en el bosque cuando se viene una tormenta.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...