Conoce la historia de la mejor cerveza santafesina, en Argentina

En esta ocasión, te proponemos visitar una interesante ciudad capital en Argentina, Santa Fe, y conocer los secretos de la mejor cervecería de la zona, en un recorrido guiado que te premiará con una degustación especial.

Argentina es un país tan rico en destinos, que van más allá de los más conocidos como su capital, Buenos Aires, las Cataratas del Iguazú o su magnífica Patagonia. En su centro, por caso, se puede encontrar una bonita provincia, Santa Fe, cuya capital, de igual nombre invita a unos días de descanso y recorridos.

En esta ocasión, compartiremos en Viajes America Latina una posible e interesante visita para hacer, la de las choperías, ya que Santa Fe capital es reconocida en el país por sus fábricas de cerveza y la buena calidad de sus productos.

Aquí, el consumo de cerveza de barril es casi marca registrada, por lo que uno podrá acercarse a sus bares y compartir una cerveza bien fría, que en esta época del año, en pleno verano, es más que bienvenida por la mayoría de los locales y de los visitantes.

La propuesta incluye el hacer una visita guiada por las instalaciones de la Cervecería Santa Fe, en el barrio Candiottí, de la ciudad capital. Esta cervecería ya lleva más de un siglo de funcionamiento, ya que abrió sus puertas en 1912, cuando incluía por entonces una fábrica de hielo y una sección de toneles.

Hoy en día, continúa produciendo esta cerveza ya clásica en Santa Fe, además de otras marcas nacionales e internacionales conocidas como Heineken, Budweiser o Imperial.

El recorrido inicia en su cocina, donde quizá lo más desagradable sea soportar el gran calor (70 a 100 grados), y donde el mosto cervecero se macera en las grandes ollas. Cuando este caldo llega a ebullición es cuando se le agrega el lúpulo, uno de los ingredientes más importantes que le da a la cerveza su sabor y aroma tan particulares.

El siguiente paso es clarificar este mosto, enfriarlo y llevarlo a los tanques de fermentación y reposo. Es aquí donde comienza el trabajo de la levadura, que desdobla los azúcares (que produce alcohol y gas carbónico). Finalmente, se filtra y envasa. Todo este proceso demanda cerca de un mes.

Lo cierto es que el viajero podrá aprender más en detalle sobre estos pasos y rematar la visita con una degustación especial: se le ofrecerá cerveza tirada de barril, sin pasteurizar y bien fría, servida en el típico liso, vaso de 250 cm cúbicos que incluye unos dos dedos reglamentarios de espuma.

El liso es un invento de Otto Schneider, el primer maestro cervecero llegado desde República Checa a la planta, que le dio su impronta particular y que además tiene su propio museo, frente a esta fábrica, que se puede visitar sin problemas. Allí se podrá observar cantidad de envases, máquinas, avisos, fotografías, e incluso la réplica de una antigua chopería, entre otros.

Tampoco dejes de conocer el Patio Cervecero, unido a la planta, y que permitirá seguir disfrutando de las mejores cervezas, negras, rubia o rojas, llegadas directamente de los tanques de filtrado, en compañía de una picada y de una obra de teatro que anima la ocasión.

Finalmente, te comentamos que Santa Fe capital se encuentra a sólo unos 475 kilómetros de Buenos Aires, por la ruta 9.

Foto: sergis blog

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...