Vivir Buenos Aires

La belleza y lo pintoresco de sus calles hacen de Buenos Aires una ciudad cosmopolita y un destino imperdible.

Los colores de La Boca son inconfundibles.

¿Preparado para caminar dentro de un calidoscopio de emociones y paisajes?. La oferta de Buenos Aires, en Argentina, se despliega en colores de melancolía y alegría que se funden en cultura y arte.

Para emprender este viaje riquísimo en sensaciones, no se necesita mucho dinero. Buenos Aires tiene una acogida increíble para el turismo low cost. Sin ir más lejos no es complicado conseguir hoteles baratos en Buenos Aires. Desde luego, las vivencias vendrán solas dejándose llevar por la calidez y la historia de sus habitantes.

Una recorrida por los barrios porteños, entre aceras cargadas de anécdotas empapa a cualquier trotamundos de energías para nuevas aventuras.

El barrio de la Boca es un retazo de historia viviente que se cimienta día a día y reelabora su propia identidad. Las callecitas estrechas adornadas con antiguas viviendas colectivas que alojaban a los inmigrantes europeos son un clásico imperdible.

Las chapas de colores a la vera del rio de la plata funcionan de escenografía para el tango callejero que late bajo los faroles del barrio.

Caminar entre el bajo que abraza por la ribera a la ciudad, transporta al viajero por los contrastes que caracterizan a la ciudad. La vía del tren, marca un límite y del otro lado del barrio de La Boca relucen espejados los edificios más lujosos de la urbe.

Se trata de Puerto Madero, antigua puerta de entrada de Buenos Aires, zona de acopio y de talleres de trabajo. Estos viejos galpones, se han reciclado y hoy conforman un lugar de pompa y ostentación. Su arquitectura, guarda la estructura original dando fe de esta historia.

En el centro, las plazas son testigos de los lazos de Argentina con Europa, que se hacen huella en antiguas construcciones clásicas. Entre ellas, se distinguen el Congreso, la Casa Rosada, la Catedral, y el Edificio del Banco Nación, la Plaza de Mayo entre otros.

Esta edificación se combina, con rastros de manifestaciones colectivas enclaves de la historia de esta Nación que se deja entrever en los monumentos de las plazas. De esta manera, las calles, las pintadas, las costumbres y su gente acumulan cultura viva, reflejo de un crisol de razas que caracteriza al país.

La gastronomía de la región hace eco de su multiplicidad de orígenes y se vuelve indispensable para comprender la identidad de esta cultura. El turista no podrá salir de Buenos Aires, sin probar un excelente asado, empanadas, milanesas y locro.

Fotografía: marissa_strniste

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...