Viaje al corazón del París más bohemio: el barrio de Pigalle y sus alrededores

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Si hay una ciudad por excelencia creada para alimentar los sueños de las mentes románticas del mundo esa es, sin duda, París. ¿Quién no sería capaz de amar a alguien en una ciudad como esta? Postales, retratos y fotografías traen a nuestra mente conocidas estampas perpetuadas a través del cine, la literatura o el arte. Es la clásica imagen francesa exportada al exterior: escritores pasando su vida a lápiz en el banco de una plaza cualquiera de París, pintores que llevan dentro de sí paisajes infinitos inmortalizados en un lienzo, enamorados iluminados por mágicas noches de estrellas bajo lugares tan emblemáticos como la torre Eiffel o el rio Sena. Y aún sin haber visitado jamás la ciudad de la luz cualquier persona puede reproducir, sin esfuerzo alguno, estas escenas en su cabeza incluso sentirse protagonista de ellas. París, el espíritu bohemio y el romanticismo serán para siempre inseparables. Existe un lugar en el que todos estos adjetivos se mezclan con la diversión y el erotismo dando lugar a un universo de sensaciones que pocos turistas dejan de conocer.

Se trata de Pigalle, uno de los barrios más visitados y atractivos de París que recibe dicho nombre en honor al escultor Juan- Bautista Pigalle. Se encuentra ubicado al Norte de la ciudad, una de las zonas con buenas ofertas de hoteles en París. La hora perfecta para acudir a este lugar es la noche, momento en que todo se pone en marcha para asegurar la diversión tanto de los turistas como de los parisinos que acudan a pasar un buen rato. Es entonces cuando comienza el espectáculo y el barrio se llena de juegos de luces que atrapan al visitante. Paseando por Pigalle de madrugada bien podría darnos la sensación de encontrarnos en Las Vegas. Tan sólo por admirar este espectáculo ya merece la pena entrar. Las luces, por supuesto, no son más que la envoltura de un regalo mucho mayor hecho a base de salas de fiestas, bares, restaurantes y discotecas.

Si lo que buscas son lugares ambientados aquí estará tu mejor elección. La estrella del barrio son, sin duda, los cabarets. Llama la atención el gran interés que despiertan estos entre los turistas. Quizás el cine y la historia los han envuelto para siempre en el halo de la leyenda y ambos son ya inseparables. Aquí, precisamente, ubicado en el distrito Luz Roja te espera el más famoso cabaret del mundo: el Moulin Rouge ¿te suena? En un momento te hablamos de él. Una buena opción es llegar cuando aún es de día a la zona próxima a Pigalle. Muy cerca del barrio podemos encontrar puntos de destinos de gran atractivo.

El principal es Montmartre quien tiempo atrás fuera cuna de los impresionistas bohemios parisinos y que en la actualidad permanece siempre repleto de turistas que quieren visitar la famosa basílica de El Sagrado Corazón de París. En Montmatre también se encuentra el Moulin de la Galette en cuyo interior se celebran famosas representaciones de cabaret. En sus inicios fue un verdadero molino ubicado en una de las más famosas colinas de París. Numerosas artistas la han inmortalizado en sus obras. Ejemplo de ello es el famoso El Moulin de la Galette de Renoir que puedes ver en este enlace. Puedes continuar tu ruta particular por los alrededores de Pigalle visitando el famoso mercado de Rue Lepic. Y si eres amante del cine no puedes olvidar tomarte un café y hacerte unas fotos en el Café des Deux Moulins, escenario de la siempre mágica película de Amélie. En este enlace podrás encontrar uno de nuestros post que propone una ruta por las calles y lugares de París que aparecen en la película. La Place du Tertre puede ser un buen lugar para degustar una deliciosa cena antes de acudir a los espectáculos o discotecas de Pigalle. Los Campos Elíseos también están cerca de aquí.

Una vez que le hayas dado la bienvenida a la noche el mejor lugar en el que puede poner la guinda a un pastel tan delicioso como el que te estamos presentando es Pigelle. Una elección muy habitual es asistir a algún espectáculo de los muchos que se ofrecen en las diferentes salas de fiesta. No es necesario ser adivino para saber que, sin duda, tu preferido será el legendario Moulin Rouge conocido internacionalmente como uno de los símbolos más destacables de la noche parisina ¡Adentrémonos en él! Seguro que nada más entrar en Moulin Rouge llevas en tu cabeza las escenas más famosas de la película de mismo nombre protagonizada por Ewan McGregor y Nicole Kidman. Y con la fantasía ya alojada en tu cabeza comenzarás a disfrutar del ambiente mejor conseguido de la Belle Epoque. El paso de los años no han alejado el espíritu bohemio de este lugar.

Continuamente se están proyectando espectáculos de gran acogida entre el público asistente. Su ambiente es tan espectacular que se dice que una de cada mil botellas de champaña en el mundo se destapan aquí. Esta bebida es un elemento imprescindible de las noches en el Moulin. Mientras, las mujeres más bellas del planeta despliegan sus encantos sobre el escenario. No se equivoco mucho Joseph Oller, el fundador del local cuando el 6 de Octubre de 1899, fecha en que se inaugurará, expresó su intención de convertirlo en «el palacio de la mujer y templo de la danza».

El espectáculo más aclamado y esperado del Moulin Ruoge es el de La Hora del can can. Las bailarinas, ataviadas con plumas y ligas de la bandera francesa, salen al escenario para presentar su representación más conocida. Hasta el 31 de Marzo de 2008 puedes asistir al espectáculo más novedoso del Moulin Rouge, en el que no faltan las Doriss Girls ni el champán. En su página oficial puedes informarte del resto de espectáculos, conocer los precios de cada una y realizar tu reserva antes de llegar a París. Si después de haber conocido virtualmente la zona más mágica de París te entran ganas de comprobarlo por ti mismo te deseamos lo mejor en tu aventura… Bienvenue a tu viaje más inolvidable.

Foto: Maveric.

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