Problemas sociales de Estados Unidos

Por su origen y su particular historia, Estados Unidos siempre fue un país de grandes contrastes. La razón más obvia es su inmensa extensión geográfica, ya que se trata de uno de los países más grandes del mundo. Gran territorio conlleva necesariamente gran diversidad, no sólo en cuanto a paisajes o clima, sino también en lo referente a costumbres, puntos de vista, historia propia y en definitiva, maneras diferentes de entender la vida.

Quizás sea esta, más que ninguna otra parte del mundo, donde más gente de procedencias y raíces distintas convivieron jamás en un mismo espacio. De hecho, la historia de Estados Unidos es también la historia de sus orígenes mestizos, primero sueño dorado de cuantos europeos de distintas nacionalidades se aventuraron a cruzar el charco –cada cual con sus razones y su bagaje a la espalda- y más tarde punto de encuentro de infinidad de minorías de una y otra parte del mundo, por no hablar de los habitantes nativos de lo que hoy es este enorme país y antes fuera una tierra inhóspita y desconocida que albergó civilizaciones milenarias.

Problemas sociales de Estados Unidos

Estados Unidos lleva más de un siglo recibiendo inmigración de todas partes del mundo.

En fin, como íbamos diciendo, en Estados Unidos el contraste es la norma, cosa que reviste a la sociedad norteamericana de una enorme complejidad. Y como no puede ser de otra manera, gran complejidad social implica en este caso grandes problemas sociales en los que evidentemente entran en juego muchos más factores que no tienen que ver con la multiculturalidad propia del país. Aunque sin duda, ésta contribuye en cierta manera.

Los problemas sociales en Estados Unidos son una realidad latente de la que se habla más o menos según vayan las cosas. Como en cualquier otro lugar, pues nadie está libre de pecado, pero quizás en el caso norteamericano el conflicto social tenga una especial proyección al exterior, a veces magnificada, a causa de la evidente importancia que el país tiene a nivel internacional. Sea como fuere, dicho tipo de conflictos determinan y condicionan la vida y las relaciones sociales en la primera potencia mundial.

Uno de los más importantes es el problema atávico de la discriminación social, aunque a lo largo de la historia se han hecho increíbles avances en este sentido. Sin embargo aún hoy es frecuente la discriminación hacia minorías étnicas importantes, como la de origen afroamericano o el creciente número de personas de origen latinoamericano, especialmente en los estados sureños en que son más numerosas. Además, después del pánico colectivo que ocasionaron los atentados de 11-S, también los ciudadanos originarios de países árabes experimentaron un creciente rechazo entre la población norteamericana.

Por citar un ejemplo, aún en nuestros días, ser negro en Estados Unidos supone tener tres veces menos posibilidades de encontrar trabajo y estadísticamente más del doble de acabar en la cárcel o de ser juzgado más severamente por los mismos delitos, a pesar de constituir esta minoría sólo el 12% de la población. De hecho, hasta un 60% de su población carcelaria se compone de minorías étnicas. Tienen mucho que ver en este sentido las importantes desigualdades sociales que aún hoy existen. Tanto afroamericanos como latinos tienen menores posibilidades económicas e incluso muchos de ellos carecen de seguro médico.

Barack Obama, el primer presidente mestizo de la historia, llevaba la universalización de la sanidad como medida estrella de su programa, pero la gravedad de la crisis económica y la fuerte oposición de los republicanos han dificultado en gran medida la realización del proyecto hasta prácticamente dejarlo en suspenso temporal y a la espera de que el actual presidente revalide la confianza de su electorado en las próximas elecciones.

Una cosa está cambiando en los últimos años y es la propia percepción que los ciudadanos tienen del conflicto social. La tradicional confrontación entre blancos y negros se ha visto desplazada de la primera a la tercera posición como principal asunto social para dejar paso a la confrontación entre blancos y todo el conjunto de minorías étnicas del país. Así lo desvela un estudio llevado a cabo en 2009, en que se sondea la opinión acerca de los principales grupos en conflicto. En segundo lugar queda la confrontación entre pobres y ricos y por último la oposición entre jóvenes y viejos, es decir, el conflicto generacional.

Problemas sociales de Estados Unidos

Mapa que muestra la enorme diversidad étnica existente en los Estados Unidos.

Una más que clara mayoría (55%) de las 1.815 personas de más de 16 años (mayoría de edad para votar en EE.UU) que participaron en el estudio coincidió en calificar de ‘fuerte o muy fuerte’ el conflicto entre nativos y no nativos en Estados Unidos. Por supuesto cada grupo étnico tiene su propia percepción del problema; así, hasta casi un 70% de los hispanos y un 61% de los afroamericanos perciben la fractura social de esta manera, frente al 53% de los blancos, a quienes no les afecta la discriminación.

Pero no sólo se dan casos de discriminación por motivos étnicos o culturales; también persiste la desigualdad entre sexos, a pesar de haber sido este un país pionero en la lucha feminista por los derechos de las mujeres. Todavía hoy muchas de ellas cobran menos que sus colegas masculinos por el mismo trabajo, o bien sufren acoso sexual, maltrato o violaciones sin que las autoridades competentes muestren una preocupación suficiente.

También el colectivo homosexual es aún objeto de discriminación. Aunque se está avanzando en el tema y el debate está abierto, aún hay 20 estados que mantienen leyes ‘contra la sodomía’ o los prohíben constitucionalmente. En estos estados, desvelar su condición de homosexual puede costarle su empleo a un trabajador, legalmente. Sin embargo ya son seis los estados que reconocen de pleno derecho el matrimonio de dos personas del mismo sexo. La prueba más fehaciente de que el debate está abierto es el caso de California, donde se reconocieron hace unos años, para más tarde volverlos a vetar. Aún así, todavía se dan demasiados casos de agresiones contra gays, lesbianas y transexuales, desafortunadamente.

Finalmente, nos queda citar otros dos temas que polarizan completamente a la sociedad norteamericana. Son, cómo no, la pena de muerte y la libre tenencia de armas. Con respecto al primero poco se puede decir ya que añada información al debate, salvo lo mismo de siempre; que la pena de muerte no deja de ser un asesinato cruel, frío y premeditado orquestado por el estado. Eso no cambiará jamás, por grave que sea el delito cometido o por más que la mayoría de la sociedad se muestre partidaria de esta pena. Además, también en este aspecto existe el factor de la discriminación que la convierte en más injusta aún si cabe. De hecho, más de la mitad de los presos en el corredor de la muerte son negros. Además, se ha ejecutado a personas sobre las que existían serias dudas sobre su culpabilidad y en algunos casos se han demostrado inocentes después de muertos. Por no hablar de los menores de edad o los discapacitados psíquicos ejecutados.

Problemas sociales de Estados Unidos

Unidad de Huntsville, Texas, el estado que aplica la pena de muerte con más frecuencia. En esta prisión se encuentra la cámara de ejecución del estado.

En cuanto a la tenencia libre de armas, su sentido es la máxima de que ‘el pueblo no debe temer a los gobernantes; los gobernantes deben tener miedo del pueblo’. Una concepción, tan válida o más como su antagonista, que preconiza el monopolio de la violencia por parte del estado. En cualquier caso, la tenencia libre de armas no es tanto el problema como la falta de un mejor conocimiento y educación con respecto a ellas. De hecho, existen bastantes países que tienen casi la misma ratio de armas por habitante, Canadá, Finlandia o Suiza. El caso suizo es paradigmático, pues todos los varones entre los 20 y los 40 pertenecen al ejército y deben guardar su fusil y su uniforme en casa. No obstante, el único uso ilegal que un suizo hace de su arma reglamentaria consiste en suicidarse.

En definitiva, al final todo está en la mentalidad, por eso es tan necesaria una educación adecuada. Y eso vale para este asunto y casi para cualquier otro. Es por eso que resulta tan necesaria para garantizar la paz social y la justicia en un país tan complejo para el que se pronostica que en 2042 la mayoría de su sociedad será originaria de otros lugares del mundo. Estados Unidos tiene pues el reto de abandonar cualquier intento de vuelta al pasado, para convertirse de verdad en una tierra de integración que haga verdadero honor a uno de sus lemas nacionales: ‘E pluribus, unum’. Pues eso; de muchos, uno.

Imágenes| Wikipedia: Inmigración, Mapa, Huntsville

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