Bienvenido al Palacio del Pardo de Madrid

Hay muchos lugares emblemáticos que puede visitar una vez llegado a la capital de España, Madird, y el Palacio Real de la Zarzuela -situado en el Monte de El Pardo- es tan sólo uno de ellos. Actualmente este palacio es la residencia oficial de Sus Majestades los Reyes de España aunque no han sido los únicos que disfrutaron de sus casi 16.000 hectáreas de bosque.

Madrid

La Gran Vía es una de las áreas comerciales más conocidas de la capital de España.

Ya en la primera mitad del siglo XV, Enrique IV fue uno de los primeros ‘inquilinos’ que albergó este gran palacio y quien fue el artífice de tal joya fuera construida. Más adelante en 1553 Carlos I modifico el Palacio situado al norte de la capital y un siglo después lo haría de Felipe II y Felipe III.

La estructura de este gran castillo medieval contiene varias torres que se encuentran rodeadas por un foso y que posteriormente heredaría el Palacio de El Pardo. Pero no es sólo por su belleza arquitectónica por lo que destaca éste Palacio. La decoración interior le gana terreno a su esplendor exterior a cada paso que nos adentramos en él. Grandes artistas como Goya o Bayeu fueron los encargados de adornar con tapices alguna de las muchas salas y pasillos que se encuentran dentro. Además, también se conserva mobiliario de los siglos XVIII y XIX y obras de arte como el Retrato de Isabel la Católica de Juan de Flandes y el Retrato de Don Juan José de Austria a caballo por Ribera.

Esta espectacularidad ha sido empleada para maravillar, desde el año 1983, a todos los Jefes de Estado extranjeros que durante su visita oficial a España deciden pasarse por Madrid.

Por otro lado, el Palacio está ubicado en uno de los lugares más emblemáticos del norte de la capital española: El Pardo. Un monte que, desde la Edad Media, ha sido utilizado por los reyes castellanos y de gran riqueza ecológica que, precisamente a partir de esta característica, desarrolló un pequeño núcleo urbano en el que destacan los conventos de las Concepcionistas Franciscanas y el de los Capuchinos. En éste se conservan grandes obras de arte como ‘el Cristo Yacente’, escultura de Gregorio Hernández o ‘la Virgen de los Ángeles’, de Francisco de Rizi.

Otro de los lugares que en él encontramos es la denominada ‘Casita de El Príncipe’ que fue construida por Carlos IV y María Luisa de Parma siendo Príncipes de Asturias como casa de campo y de retiro particular. Este espacio se concibió como un pabellón sencillo y tranquilo con jardín donde pasar el día sin las formalidades de la etiqueta cortesana. En él destacan las colgaduras de seda de procedencia francesa y valenciana que decoran las salas, sin olvidar, el mobiliario y los relojes piezas escogidas por los propios príncipes.

Finalmente, podemos visitar la Quinta del Duque del Arco que fue donada en 1.745 a los reyes Felipe V e Isabel de Farnesio y que comprende el Palacete, lo que fue Casa de Labor y sus tierras y unos importantes jardines con fuentes de artificio. En este Palacete destacan las decoraciones murales de papel pintado, el mobiliario, pinturas y alfombras de época de Fernando VII e Isabel II.

Foto de Pedro Lozano.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...