Israel

Israel, es un país temido y adorado a la vez, quién se atreva a visitarlo podrá experimentar la sensación de permanente conflicto interno con los Palestinos y a la vez la intensa fuerza que mantiene a su gente luchando en su pueblo.

Israel

Israel significa Dios a Vencido, literalmente, se encuentra ubicado en el Continente Asiático, ocupando una franja alargada de territorio en la zona occidental del cercano riente. El país es frontera con el Líbano al norte, con Siria al noroeste, con Jordania al este y sudeste y con Egipto al sudoeste. La lengua oficial es el Hebreo, Árabe y Yiddish, la religión principal es la judía e Islámica, y su capital es Jerusalén. Tiene cuatro regiones naturales: las llanuras del litoral, con clima mediterráneo, que son el centro agrícola del país; la región central de colinas y montañas que se extiende de Galilea a Judea; la depresión del oeste, bordeada al norte por el río Jordán, que desemboca en el Mar Muerto; y el desierto Hanegev, al sur, que ocupa la mitad del territorio. Los principales productos agrícolas son: frutos cítricos que se exportan, uvas, hortalizas, algodón, remolacha, papa y trigo. Se destaca la ganadería de bovinos, ovinos y cabras. Con serios problemas de agua, el país dispone de 2.000 km2 de terrenos de regadío. La recuperación del Hanegev se logró por medio de riego artificial. La contaminación, provocada por residuos industriales y domésticos y plaguicidas, es también un problema importante en el país.

Israel es el primer país en el tallado de diamantes, hay artículos de piel, tallas de madera de olivo, objetos religiosos, productos de cosmética y salud del mar muerto, todo se concentra por los zocos de Jerusalén, Nazaret, mercadillos de antigüedades en Yafo. La mayoría de las tiendas abren diariamente de domingo a jueves, los viernes y vísperas de fiestas judías mayores, solo abren por las mañanas. Los establecimientos musulmanes cierran los viernes y los cristianos, los domingos.

Jerusalén, es la ciudad de la paz, la ciudad santa de los árabes, cada centímetro de tierra esta cargado de historia. No se puede espera a que el conflicto Palestino Israelí termine para ir a visitarla, ya que este promete nunca termina. Jerusalén tiene un poco de todo, mito, leyenda, historia y religión. El primer vistazo a Jerusalén es impactante porque es tan distinto estar en el Oriente Medio, a estar en otros lugares, el aeropuerto, las carreteras, los poblados, todo es prospero. Al aproximarse ala ciudad, se observan las colinas que la rodean, llenas de colonias judías que desafían la reivindicación árabe como capital del estado Palestino. Por todos lados crecen los asentamientos, algunos de ellos rodeados por muros electrificados, con espectaculares torres de vigilancia, que en la lejanía parecen la torre de control de un aeropuerto construido en el flanco de la montaña.

Jerusalén esta dividido en el antiguo sector árabe y los lugares santos. El oeste y el sur son la zona judía, más desarrollada y rica.

La Ciudad Nueva esta llena de lugares interesantes y se respira en ella mucho movimiento y bulla. Su construcción es bastante reciente. El Museo del Holocausto es la primera visita obligatoria en la zona, donde hay un conjunto de varias construcciones. Yad Vashem es un lugar que expresa el sufrimiento judío, a través de sus exposiciones en un corredor central y salas laterales que explican paso a paso la tragedia. En la cúpula se ven los nombres de todos los judíos muertos en la shoah y es posible añadir más.

La Alameda de los Justos recorre el lugar, con arboles plantados en nombre de todos los justos, dedicado a los no judíos que ayudaron a salvar vidas en el periodo nazi.

Otro lugar interesante en la ciudad nueva es el barrio ortodoxo de Mea Shearim, en la entrada se advierte a las mujeres que no deben usar ropa ajustada, pantalones, escotes ni faldas cortas. Los hombres tampoco pueden usar pantalón corto, por lo tanto se visten como en el siglo pasado, de negro, con sombreros de ala ancha y tirabuzones, las mujeres con faldas largas, zapatos de plataforma y pelucas para esconder su pelo. Los niños también debe cubrirse por completo, todos lucen tristes.

Israel

Durante la celebración del Shabbat, no se debe realizar esfuerzos físicos, por lo tanto algunas familias de mayores recursos se van a alojar a hoteles, que tienen entre sus servicios el ascensor sabático, que no requiere que siquiera se apreté el botón para detenerlo, ya que se detiene en todos los pisos.

Como alternativa en las noches del Shabbat, se puede ir a los bares de la avenida Ben Yehuda, donde los jóvenes laicos desafían a la religión comiendo hamburguesas de carne y tomando cervezas hasta la madrugada.

En la ciudad antigua, se ve una muralla con ocho puertas, Yafo, Sion, de las Basuras, Dorada, San Esteban, Herides, Damasco, Nueva, todas abiertas excepto la puerta dorada, por que alguna vez se espera ver entrar a Jesús anunciando el final de ls tiempos. La puerta que habitualmente usan los peregrinos es la de Yaffa. Cerca se encuentra la Ciudadela del siglo XII construida donde estaba el emplazamiento de las torres de Herodes. Por esta puerta se ingresa al barrio cristiano, y al barrio armenio, llenas de carteles alusivos a la masacre del pueblo armenio. La ciudad vieja esta separada en sectores que los militares judíos han determinado, el barrio judío al sur y barrio armenio al sudoeste, cristiano al oeste y musulmán al noreste. Los precios de las casas en el barrio judío son astronómicos. Por la calle principal se puede apreciar el Muro de las Lamentaciones, separado en dos secciones para que hombre s y mujeres oren por separado. Por encima, la explanada de las mezquitas se ve resplandeciente con su cúpula de roca dorada. El Muro de las Lamentaciones es lo que queda del templo construido por Herodes. Para visitarlo se debe pasar estrictos controles de seguridad en los que se hacen preguntas, estando ya dentro los hombres deben ponerse un kippah para poder acercarse y tocarlo. La gente incrusta en las rendijas de las piedras sus deseos por escrito en papeles. Siempre esta el temor de que hayan atentados en el lugar, por lo que se somete a las visitas a estricta vigilancia.

Hay una escalera que da acceso a los principales tres monumentos de la religión musulmana, el Domo de la Roca, la mezquita de Al Aqsa, y la Mezquita Subterránea, de la que el muro de las lamentaciones es una de las paredes. Para los que no son musulmanes es muy difícil entrar a estos sitios. Pero vivir la experiencia de verlos, aunque sea por fuera, vale la pena.

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