Costumbres de Alaska

Alaska es el estado número 49 de los Estados Unidos y aunque este territorio fue comprado a Rusia en 1867, en realidad no sería finalmente incorporado a la Unión en pie de igualdad con el resto de estados hasta el año 1958. ¡Tuvo que pasar casi un siglo! Por eso y seguramente también porque las características y la historia de Alaska son completamente diferentes de las de cualquier otro territorio americano, se le suele llamar ‘la última frontera’. También es, junto con Hawaii, el único de los EE.UU. que no limita físicamente con ningún otro estado.

Diversas son las particularidades de Alaska, que hacen de ella un mundo aparte. Para empezar es el estado más septentrional del país y uno de los territorios más al norte de cuantos existen en el planeta. Este hecho modela necesariamente tanto su clima como su gran diversidad de paisajes, y cómo no, las costumbres y  tradiciones de sus habitantes. Sus grandes contrastes y sus temperaturas extremas hacen que a menudo cuando pensamos en ella nos venga a la cabeza la imagen de una inmensa masa de hielo con esquimales y osos polares. Que los hay, en los tres casos. Pero desde luego Alaska es mucho más que eso, y además a menudo no es tan inhóspita como la pintan.

Las costumbres de Alaska

Parque Nacional de Denali y el monte McKinley, el más alto de Norteamérica.

La palabra Alaska proviene del vocablo aleutiano Alyeska, que significa ‘tierra grande’. Sin duda lo es puesto que su territorio a la superfície de tres Españas y media. Las cifras son abrumadoras; Alaska tiene 55.000 kilómetros de costa, 1.800 islas, alberga más de 50.000 glaciares, 3.000 ríos y unos tres millones de lagos. Además, cuenta con 17 de los 20 picos más altos de Estados Unidos, entre ellos el McKinley o Denali, que con sus 6.194 metros es el más alto de Norteamérica. Sin embargo es uno de los territorios con menor densidad de población del mundo, pues sólo cuenta con una población de 710.000 habitantes, lo que le da una media de 3 hab./km2 que contrastan con los 33 de media del país.

Contrariamente a lo que a menudo se piensa, los esquimales no son el único grupo humano nativo de Alaska, sino que hay hasta seis grandes grupos de indígenas bien diferenciados entre ellos. Los aleutas son quizás una de las minorías étnicas más conocidas y una de las que más han aportado con su cultura a las actuales costumbres de Alaska, ya que les debe hasta el nombre. Aleut es una palabra derivada de allíthuh que significa ‘comunidad’. Habitan en las islas Aleutianas, Pribilof y Shumagin, al extremo occidental de la península, y están emparentados con los esquimales física y culturalmente. El nombre por el que los conocemos se lo dieron los rusos, ellos se llaman a sí mismos Unangan. Se calcula que son 17.700 los miembros de esta etnia que viven en los EE.UU.

No se les debe confundir con sus primos lejanos, los Alutiiq o Sugpiaq, que viven en las costas del sur y hablan sugstun, una de las lenguas esquimales perteneciente a la rama Yupik de éstas. Tradicionalmente han vivido del mar a base de ballenas, fletán y salmón y en menor medida de bayas y grandes mamíferos. Antes de la llegada de los europeos solían vivir en una especie de casa semisubterráneas llamadas barabaras. Hoy en cambio viven en comunidades de pescadores cerca de la costa y explotan todos los recursos de la economía moderna.

Las costumbres de Alaska

Bailarín Alutiiq con su vestimenta tradicional.

Están estrechamente emparentados con los Yupik, que viven en las áreas del centro-sur del estado. Son una comunidad bastante numerosa; 24.000 habitantes. Yupik significa ‘persona real’ en su idioma. La mayoría de este pueblo profesa el cristianismo ortodoxo por influencia de los rusos, aunque algunos también practican el chamanismo. Aún hoy en día muchas familias practican la pesca de salmón y la caza de la foca, que han sido la base del modo de vida tradicional. En el pasado fueron seminómadas; cazaban durante la primavera y el verano y se asentaban en poblados para pasar el invierno. Hombres y mujeres vivían en casas comunales separadas que a menudo estaban comunicadas entre ellas. Practican una de las costumbres más curiosas de Alaska; los recién nacidos heredan el nombre del último de la comunidad que murió, prueba de la importancia que le dan a su estilo de vida en común.

Pero el grupo más numeroso de nativos es el de los inuit, una de las grandes familias esquimales, extendida por todo el Ártico. Habitan en la zona norte y noroeste de Alaska y tradicionalmente han seguido un estilo de vida nómada siguiendo las migraciones de los animales que cazan, entre ellos caribúes, osos, ballenas y focas. Estos animales les sumnistran todo lo necesario para alimentarse, abrigarse, cazar y construir viviendas. Viven en grupos familiares organizadaos donde cada miembro tiene asignada una tarea específica. El trineo tiene una especial importancia en la vida de este pueblo, pero también ha dejado su huella en las costumbres de Alaska.

Las costumbres de Alaska

El trineo tirado por perros es el deporte preferido en Alaska.

El trineo de perros es una de las grandes tradiciones de Alaska y es afición de la mayoría de su población. Se realizan competiciones de todo tipo, carreras de velocidad, de resistencia, etc. es con diferencia el deporte de invierno preferido de todos sus habitantes. El entorno natural de este estado lo convierte en un lugar idóneo para practicar todo tipo de deportes como el esquí, la pesca, la caa y el alpinismo. Tanto es así que cuenta con sus propias Olimpiadas Juveniles en las que participan las nuevas generaciones de alasqueños. La gente de Alaska es generalmente sencilla y gusta de compartir su charla con los desconocidos, por lo que no resulta complicado llegar a conocer este singular crisol de idiomas, credos, filosofías y en definitiva, culturas.

Anchorage es la ciudad más grande de Alaska, ya que es el hogar de casi 300.000 personas. Es un entorno ideal para la aventura donde se pueden ver osos grizzlies, ballenas, nutrias, alces, etc. Está situada aproximadamente a la misma latitud que Estocolmo, pero tiene una particularidad, las mareas. Entre la bajamar y la pleamar se registran más de 10 metros de diferencia. Además, cuando hay bajamar se vislumbra una atractiva playa, pero de arenas movedizas. Cuentan los locales que ha habido gente que se quedó atrapada en ella y murió por congelación al subir la marea. Otro tanto de lo mismo ocurre en Juneau, la capital del estado, donde sus habitantes planifican su actividad en función de este fenómeno y nadie sale de casa sin su calendario de mareas.

Aurora boreal

La aurora boreal es un espectáculo natural sin comparación.

Alaska cuenta con uno de los espectáculos naturales más bellos que se pueden contemplar. Se trata de la aurora boreal, que se puede en las noches de octubre a marzo y que luce especialmente espectacular en Anchorage. Este curioso fenómeno pinta el cielo de muchos colores distintos, como se puede ver en la imagen. Además por su latitud polar, en algunas zonas de Alaska se puede ver el sol de medianoche. De hecho, los días de verano pueden tener hasta 22 horas de luz solar y en cambio durante el invierno se dan las noches polares en las que a penas si llega a amanecer. Lo cierto es que sólo por contemplar su cielo estrellado, luciendo en él la Osa Mayor y la Estrella Polar de las que toma Alaska su bandera, ya merece la pena acercarse hasta este increíble territorio.

Imágenes| Wikipedia: Denali, Alutiiq, Trineo, Aurora Boreal

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