Bienvenidos al ‘Osturismo’

Mural socialista Berlin

Darse un paseo por algunos barrios del Berlín oriental es darse un paseo por las ruinas de un sistema, el socialista, desaparecido en la Europa del Este con el desmoronamiento de la URSS y del simbólico muro que dividió la capital alemana durante medio siglo. Largas avenidas de edificios faraónicos, plazas inmensas, murales socialistas (la rudimendataria y poco sutil propaganda comunista) que representan la clase única, calles con nombres revolucionarios, estatuas de hierro con las formas de Marx o Engels, o simplemente con la forma del Obrero…

En definitiva, en el Berlín oriental todavía se puede visitar los restos de un Estado socialista de corte estalinista (la República Democrática Alemana), cuya desaparición se remonta a escasos 18 años. Te damos la bienvenida al ‘Osturismo’.

‘Ostalgie’

A pesar de que muchos de los recuerdos que guardan los alemanes del Este sobre la RDA llevan a la represión, la falta de libertad y las estrecheces económicas, siempre queda algo de nostalgia de aquellas cosas buenas que ofrecía el régimen: la palabra ‘Ostalgie’ (es decir, nostalgia del Este) fue acuñada para denominar esa residual añoranza.

En la parte oriental de la capital alemana se pueden visitar numerosos monumentos y edificios del desparecido régimen. La plaza Alexander Platz, con su faraónica torre de comunicaciones; barrios como Lichtenberg, Friedrichschain o Marzahn, con sus monótonos bloques de edificios interminables; o el momumento de Treptower Park a los soldados rusos del Ejército Rojo que cayeron en la liberación de Berlín son algunos de los lugares más visitados.

En las entrañas de la Stasi

La reciente película La Vida de los Otros, ganadora del Oscar a la mejor película extranjera, ha reavivado el debate y el interés histórico sobre el papel que jugó la Stasi, policía política de la RDA, durante la media década de dictadura.

Con alrededor de 90.000 trabajadores fijos y 180.000 informadores regulares, fue uno de los servicios de seguridad más importantes del bloque de Este. Con la caída de la RDA, muchos fueron los ciudadanos que quisieron saber si habían sido blanco de la Stasi y por qué: ahora sus archivos han quedado abiertos para aquellos que quieran consultarlos…

La película también ha aumentado notablemente el número de vistantes a museos situados en los edificios que acogieron las oficinas de la Stasi: el Stasi Museum (enclavado en el antiguo Ministerio de Seguridad) y la cárcel de Hohenschönhausen, la mayor que tenía la policía política en toda la Alemania oriental, se han convertido en lugares de peregrinación para los visitantes interesados en cómo funcionaba el aparato represivo de la RDA….

«¡Negocio y socialismo!»

Y con la victoria del capitalismo, se puede comerciar con todo…incluso con los restos del “Socialismo real”. Dos claros ejemplos: recientemente ha abierto sus puertas el Ostel, un hotel que cuida todos los detalles para recrear la vida cotidiana de la DDR: muebles, cuadros, motivos, teléfonos…todo intenta ofrecer al huesped la rutina del desaparecido Estado socialista. Una polémica y descarada apuesta.

El otro ejemplo: el travie, el rudimentario y popular coche de la RDA, se ha convertido en uno de los símbolos de la Ostalgia. Por unos cuantos euros, el visitante podrá recorrer las calles al volante de unos de ellos.

Visto lo visto, lejos queda la frase de “¡Paz y socialismo!”; ahora más bien convendría gritar: “¡Negocio y socialismo!”.

Foto: Andreu Jerez

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