Las 10 mejores cosas que puedes hacer en Rotterdam

Te recomendamos 10 propuestas que harán que tus vacaciones en Rotterdam resulten totalmente inolvidables.

¿Estás preparando un viaje por Países Bajos? Debes saber que la capital no es la única ciudad imprescindible que encontrarás en la región. También te recomendamos que visites Rotterdam y que pases unos días allí. Y, para ayudarte más, hemos preparado esta lista con las 10 mejores cosas que puedes hacer en Rotterdam.

1. Ver la Torre Euromast

El mejor punto por el cual comenzar la visita a Rotterdam, puesto que te dará unas vistas estupendas que te permitirán ver toda la ciudad. Se trata del edificio más alto que hay en la ciudad y un lugar ideal desde el cual tener una panorámica de toda la zona que te dejará encantado. Además de las vistas que te aporta la zona de observación, te recomendamos que comas en su restaurante.

Si quieres hacer tirolina desde el edificio, es una opción disponible. Pero imaginamos que no todo el mundo está interesado en ese tipo de emoción de alto calibre. La visita, la vista y el restaurante, son más que suficiente para recomendar la torre.

2. Entrar en la Grote of Sint-Laurenskerk

El paso del tiempo no ha sido amable con las estructuras de Rotterdam. Por desgracia, de épocas medievales solo se conserva una iglesia: la Grote of Sint-Laurenskerk. Uno de sus puntos fuertes es que se encuentra en una zona en la que también vas a encontrar otras de las recomendaciones que te hacemos en esta lista. La iglesia se construyó en 1449 y tiene un gran encanto en su interior.

3. Hacer compras en Markthal

Un curioso lugar que no lleva edificado muchos años, puesto que abrió sus puertas en 2009. Lo interesante de él es que tiene dos utilidades, sirviendo como un estupendo mercado y también como un edificio de oficinas al que puedes echar un vistazo como buen turista. También destaca su peculiar arquitectura que denota que la construcción es mucho más reciente que los demás puntos de interés que te estamos recomendando. La zona de mercado es muy variada y tiene tanto tiendas como lugares donde comer o beber para relajarte. Es un Rotterdam más moderno del que otros viajeros querrán visitar, pero tiene su encanto.

4. Subir al barco SS Rotterdam

Seguro que no es la primera vez que visitas un barco que está en el puerto y que se ha convertido en un punto turístico de interés para los visitantes. Pero el SS Rotterdam es uno que merece la pena ver. Se construyó en la década de los 50 y dejó de navegar en el 2000. Desde entonces se ha transformado en una combinación de museo y hotel que acumula miles de visitantes. Si quieres ir por libre quizá te pierdas parte de la gran experiencia que te ofrecen los tours organizados, con los que podrás ver incluso zonas del barco que no están disponibles para el público.

5. Ver animales en el Zoo de Rotterdam

Otro de los lugares turísticos que más tiempo lleva abierto por mucho que, a lo largo de las décadas, se haya trasladado entre distintos emplazamientos. Las instalaciones actuales tienen un oceanium y un jardín botánico, lo que aumenta el atractivo que proporciona. Como todos los zoos, es un buen lugar para visitarlo en familia y, sobre todo, con niños. Además, hay algunas especies que no son habituales en otros zoos y la combinación de animales que se proporciona deja muy buenas sensaciones.

6. Comer y beber en Fenix Food Factory

¿Y si una fábrica se convierte en un punto de interés turístico? Este lugar te mete de lleno en el mundo de la comida, en la producción y, por supuesto, en su disfrute. Vas a poder probar alimentos que te sacarán una sonrisa y también probarás bebidas artesanales que te aportarán un sabor distinto. También hay una zona de dulces y tartas que no te puedes perder.

7. Hacer un tour en barco

Hay muchas empresas y rutas, pero la ventaja es que Rotterdam tiene muchas zonas con puertos y que podrás tener una buena vista de todas ellas desde el barco. Las instalaciones no solo son cómodas, sino que suelen incluir propuestas para comer y beber mientras estás dando el paseo.

8. Deleitarte con White Huis

Rotterdam sufrió duramente en la Segunda Guerra Mundial, pero este edificio se mantuvo en pie y sirve como testimonio del estilo arquitectónico que tenía la ciudad en el pasado. Visualmente es una maravilla y un objetivo digno de muchas de tus fotos.

9. Recorrer el Puente Erasmus

Su forma recuerda a la del cuello de un cisne, motivo por el cual se le suele llamar el puente del cisne. Tiene una magnífica extensión de más de 800 metros y está dotado de un diseño y estructura que aporta una vista realmente bonita, sobre todo de noche. Explora toda la estructura del puente y, sobre todo, su punto central, cuyo diseño de ingeniería es una auténtica proeza.

10. Viajar hasta los molinos de viento de Kinderdijk

Vas a tener que desplazarte 20 kilómetros desde Rotterdam para verlos, pero merece la pena. Es un grupo de 19 molinos de viento tradicionales de Países Bajos con sus campos de flores alrededor y ese típico paisaje tradicional lleno de color que caracteriza al país.

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