Japón comienza a aceptar el uso de tatuajes en los onsen

La aceptación del tatuaje en Japón por parte de los baños termales está aumentando cada vez más, pero poco a poco.

Japón, poco a poco y lentamente, va cambiando. El país intenta abrir su mente cada vez más a las tradiciones del extranjero, algo lógico teniendo en cuenta el valor que ha obtenido la nación como destino turístico. Por ello, están luchando incluso con algunas de sus principales tradiciones locales. Esto se puede ver en la aceptación de los tatuajes, algo que, en el pasado, hubiera sido inviable, pero que cada vez más se está convirtiendo en un muro que va cayendo.

Hasta hace poco tiempo, los baños termales, los tan conocidos onsen, impedían que personas con tatuajes pudieran entrar a bañarse. Pero, como indicamos, esta costumbre cada vez se está dejando más al margen. Esta diferencia cultural es notable y siempre ha preocupado a los japoneses. En Japón, los tatuajes son una marca de la yakuza, de los miembros de la mafia, quienes se tatúan el cuerpo siguiendo sus propias tradiciones. De la misma manera, los onsen y otros muchos negocios, impiden que personas con tatuajes entren porque no quieren tener a mafiosos en sus instalaciones.

Pero, cada vez más, los onsen se encuentran con que los tatuajes son algo normal entre los extranjeros. Entienden que los extranjeros que visitan el país y que tienen tatuajes no son miembros de las mafias, por lo que poco a poco están dando su brazo a torcer. Esto, posiblemente, también acabará beneficiando a los propios mafiosos japoneses, quienes podrán comenzar a disfrutar de estas instalaciones tan relajantes. No obstante, todavía no hay que descorchar el champán.

En algunos de los onsen están comenzando a introducir medidas experimentales (como ellos las llaman). Por ejemplo, lo que hemos visto en varios lugares es que se está abriendo la política del tatuaje para que puedan acceder con ellos las mujeres que tengan tatuajes de tipo fashionista. Pueden ser flores, corazones, flechas y corazones, coronas, estrellas y otros estilos de tatuaje femeninos que no transmiten ningún tipo de relación con el mundo de la mafia.

El tamaño de los tatuajes femeninos que está permitido es de 30 x 30 cm y, eso sí, siempre deben estar ocultos por una tirita. Para mayor comodidad, los propios onsen venden las tiritas con las medidas necesarias para que puedas tapar tu tatuaje. ¿Y los hombres? También se les permite acceder a las instalaciones si usan la tirita, si el tatuaje no es demasiado grande y si presentan el pasaporte con el que puedan demostrar que están visitando el país en calidad de turistas.

Lo que no queda muy claro es si estas medidas las están implementando los baños termales por voluntad propia o si es, en realidad, la organización nacional de turismo la que les está presionando. Por la forma en la que se han comunicado algunos de los baños, da la sensación de que todo es un plan del ministerio de turismo japonés para intentar atraer a más visitantes y que, sobre todo, los extranjeros no se sientan discriminados por algo que ellos no consideran problemático y que, en sus países, no supone ningún tipo de problema para ninguna de las acciones que deseen realizar.

Sea cual sea el motivo por el cual se está llevando a cabo este cambio en la política de los baños termales y baños públicos, no podría ser mejor. Visitar un onsen es una de las cosas que todas las personas que visitan Japón deberían hacer al menos una vez, puesto que transmite un gran nivel de relajación y permite conectar con uno de los lados más tradicionales del país. Por desgracia, debido a esta prohibición de los tatuajes, son muchas las personas que han visitado la nación y que no han podido disfrutar de esta tradición. Ahora que los tiempos están cambiando y que se ve cómo se relajan las medidas, seguro que hay quienes deciden volver a Japón para, finalmente, cumplir su deseo de ir a uno de estos baños.

Los tatuajes también comienzan a estar más extendidos entre la propia población japonesa, en especial por parte de mujeres jóvenes que quieren ser un poco rebeldes y encuentran en ello una forma de conectar con las tradiciones occidentales que tanto les gustan. No obstante, donde se encuentran las principales diferencias entre los tatuajes de moda que se hacen las mujeres y aquellos que tienen los mafiosos, es en la temática. La yakuza continúa usando dragones, espadas y símbolos propios de su mundo, mientras que los tatuajes de moda usan diseños mucho más femeninos y de tamaños más pequeños.

Así, también hay que hacer una diferencia notable en cuanto al tamaño. En el caso de la yakuza, es frecuente que sus tatuajes ocupen toda su espalda y cuerpo como señal de identidad y signo de valor y respeto. Es posible que, gracias a que estos son fácilmente reconocibles y se diferencian bien de los tatuajes decorativos, las normas y costumbres de los onsen de Japón acaben cambiando drásticamente en los próximos años.

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