Los 828 metros del Burj Khalifa de Dubai

Es inmensa e impresionante. Algunos incluso pueden considerar que sus 828 metros de altura son demasiado ostentosos. Sea como sea, el Burj Khalifa de Dubai (también conocido como Burj Dubai) es de lejos el rascacielos más alto del mundo. Por si eso fuera poco, la propia construcción del edificio, que se va estrechando hasta llegar a la punta, intensifica esta sensación de altura. Para que nos hagamos una idea, triplica la altura del Empire State de Nueva York y supera en 320 metros al segundo edificio más alto del planeta, el Taipei 101. Y ni los 634 metros de la torre de televisión de Tokio, ni los 610 metros del Spire Chicago, ambos aún en construcción, no lograrán alcanzar al gigante de los Emiratos Árabes.

Burj Khalifa en Dubai, Emiratos Árabes

El Burj Dubai responde a la voluntad de la ciudad de convertirse en uno de los destinos turísticos más importantes del planeta, además de ser ya a día de hoy un importante núcleo financiero gracias a las reservas de petróleo que alberga el país. A falta de más patrimonio en pleno desierto y con el ‘exotismo’ árabe como único punto fuerte a explotar, Dubai ha decidido convertirse en la meca de la grandilocuencia y hacer del dinero, la ostentación y el entretenimiento sus mejores bazas. Eso le sirve también para ser uno de los países árabes más abiertos y tolerantes, sobre todo con el visitante.

El rascacielos más grande del mundo encaja perfectamente con la imagen de la ciudad. Finalizado a principios del 2010, su principal arquitecto es Adrian Smith, uno de los más prestigiosos del mundo y ganador de más de 90 premios por sus labores de diseño. La base del Burj Dubai es una referencia a la cultura árabe y a una de las flores más abundantes en los Emirates Árabes: la Hymenocallis. Sobre ella se alzan tres alas, y dos de ellas crecen girando a la izquierda en forma de escalera de caracol. Cada una de ellas se detiene a distinta altura y, pasados ya los 500 metros, es la propia ala central la que se va desprendiendo de parte de su anchura hasta finalizar en la antena que ejerce de punta.

La torre alberga un mirador en la planta 124 que abre de 10:00h de la mañana a 22:00h de la noche y al que podemos acceder por 100 dirhams (algo menos de 20 euros) los adultos y por 75 dirhams (menos de 15 euros) los niños. Lo más recomendable es comprar el ticket por internet, puesto que se agota con días de antelación. La hora más solicitada para acceder al mirador es al atardecer, pero algunas webs turísticas recomiendan hacerlo durante el día porque hay menos cantidad de gente y porque Dubai no es una ciudad que destaque por su iluminación nocturna.

Los alrededores del rascacielos son zonas dedicadas al ocio, e incluyen la también inmensa Fuente de Dubai.

El Burj Khalifa se sitúa en una zona plagada de bares, restaurantes, zonas de ocio y otras torres. Otras visitas imprescindibles son el lago artificial en el que se encuentra la Fuente de Dubai, la más grande del mundo y cuyo espectáculo es toda una experiencia, o el centro comercial Dubai Mall. En definitiva, lugares ideales para una experiencia turística que no busca otras cosa que entretenimiento, relax y lujo.

Fuentes: DisfrutaDubai

Fotos: Burj Dubai por Leandro’s World Tour y Burj Khalifa Park #1 por mckaysavage

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