Lago Baskunchak, el Mar Muerto de Rusia

Con capacidad para proveer el 80% de la sal que consume toda Rusia, este pequeño lago cercano a Kazajstan es uno de los grandes secretos del país.

Baskunchak

Las enormes superficies de agua con altísimos porcentajes de salinidad no son solo cosa de Jordania. En Rusia también tienen su propia versión del Mar Muerto, y aunque sus dimensiones son mucho más pequeñas, su cantidad de sal y minerales es igual de desmesurada. Tanto que provee a Rusia, el país más grande del mundo, del 80% de la sal que utiliza.

El Lago Baskunchak tiene el río Volga unos 50 km al este, y está a tocar de la frontera de Kazajstan por el oeste. Se encuentra, por tanto, al sur de la Rusia Europea y al norte del Mar Caspio, y bastante cerca de Volgogrado.

Hecha la ubicación geográfica, queda describirlo. Es un espacio de unos 115 km2 y su profundidad en época de lluvias no supera el metro. Si tenemos en cuenta que su hermanito mayor en Jordania alcanza los 810 km2 y unos 118 metros de profundidad, nos haremos una idea de que hablamos de un espacio bastante reducido.

Sin embargo, es capaz de producir 2.500 toneladas al año de la sal con mayor calidad del planeta. Y pese a que los rusos llevan explotando su extracción desde el siglo VIII, la regeneración es constante gracias a los cursos de agua salada que le llegan por vía subterránea. De hecho, la cercana colina Bolshoye Bogdo está coronada por una cúpula salina que crece un milímetro al año.

Con estas características por bandera, en el Baskunchak se pueden hacer las mismas cosas que hacen famoso al Mar Muerto. Flotar sin esfuerzo y disfrutar de las propiedades curativas de sus sales minerales, sobre todo a través del barro húmedo cuando las lluvias así lo permiten.

No obstante, en Baskunchak también se puede disfrutar de algo inédito. Seco durante los meses más duros del verano, su superficie blanquecina se puede cruzar en coche durante julio y agosto. Una experiencia que, salvando las distancias, recuerda a otros grandes salares del mundo.

Como curiosidad, y ya para terminar, explicaros que el nombre de Baskunchak significa «cabeza de perro«, y hace referencia a una anécdota relacionada con el origen de este lago. Se dice que un comerciante se perdió en esta zona. Mientras buscaba el camino, su perro se metió en el lago y bebió de sus aguas. Tanta sal hizo que muriera de inmediato, quedando solo su cabeza visible sobre las aguas.

Por cierto, que si esta leyenda os parece gore, os animo a echarle un vistazo a cualquier cuento de la cultura popular rusa. Siempre hay alguien que acaba saliendo con los pies por delante. Pero eso no es lo importante ahora. Lo que cuenta es que el Baskunchak es una visita curiosa para cualquiera que se esté adentrando en este sector de Rusia, y que desde aquí os la recomendamos.

Foto: Wikimedia Commons.

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