Un crucero por la Antártida

Atrévete y acércate a la Antártida. Tu viaje partirá de Tierra de Fuego, extremo austral de la Patagonia Argentina, para adentrarse en islas y penínsulas habitadas por pingüinos, focas y ballenas azules, entre otros inquilinos. Podrás bañarte en aguas termales con temperaturas bajo cero y navegar entre inmensos icebergs y placas de hielo. ¿Te animas?

Una noticia de la Cadena Ser informa de que se ha hallado una nueva especie de molusco en la Antártida. Mide lo mismo que una lapa y vive entre los 45 y los 3.000 metros de profundidad subacuática, así que es poco probable que podamos contemplarlo en un crucero o expedición por la Antártida. Sin embargo, la zona costera de este territorio glacial es también el hogar de entrañables pingüinos, focas y leones marinos, así como de los temibles e inmensos calamares colosales y de ballenas azules. Juntos conforman una fauna de atractivo suficiente como para que adentrarse en el Polo Sur sea una aventura muy recomendable.

Port Lockroy, Antártida


A diferencia del Ártico, la Antártida guarda bajo su superficie de hielo territorio continental. De hecho, sus más de 14 millones de km2 lo convierten en el continente más grande del mundo, algo que poco importa cuando la mayoría de su superficie se encuentra dentro del círculo polar antártico. Las temperaturas en invierno alcanzan han llegado a alcanzar los 89,2 grados bajo cero, un frío que llega acompañado por rachas de viento que pueden superar los 300 km/h. La vida en la Antártida, por tanto, se concentra mayoritariamente en su litoral, más septentrional que el resto del territorio. Y en lo que a humanos se refiere, se reduce a los profesionales de las bases científicas y a los turistas que se dejan caer por el lugar. En definitiva, unos 1.000 habitantes en invierno y unos 4.000 en verano. Todo ello en un territorio que da la vuelta al globo y cuyo dominio reclaman a porciones Argentina, Australia, Chile, Francia, Noruega, Nueva Zelanda y Reino Unido.

La zona de la Antártida Argentina es, por su ubicación y naturaleza, la más apta para que los cruceros partan hacia la Antártida. Suelen hacerlo desde la localidad de Ushuaia, en Tierra del Fuego, para dirigirse luego a el Cabo de Hornos, los Fiordos Chilenos, las Islas Malvinas y/o las Georgias del Sur y Sandwich del Sur. En mayor o menor medida, la mayoría terminan por alcanzar el archipiélago de las Shetland del Sur y la Península Antártica. A un paso del lugar más gélido y, paradójicamente, con menos precipitaciones del planeta.

Pingüino en Port Lockroy

El atractivo más importante de la zona son, como avanzábamos al principio, sus habitantes. En cuanto a especies no son muchas, pero su cantidad es tan abrumadora que hará las delicias del turista. Es el caso, por ejemplo, de la colonia de pingüinos de Port Lockroy. También merecen mención las termas de Deception Island, de origen volcánico, que permiten pegarse un chapuzón calentito con temperaturas bajo cero. Pero lo mejor de todo ello es la experiencia de navegar rodeado de inmensas placas de hielo e icebergs durante varios días.

Los cruceros por la Antártida suelen durar entre una semana y quince días, y la travesía puede realizarse en crucero o a bordo de un barco expedicionario. En el primero de los casos, las dos opciones más famosas son el MV Ushuaia y su versión de lujo, el Antarctic Dreams. Viajemos en el que viajemos, no nos faltarán comodidades. En el caso de las expediciones, los rompehielos rusos son los más asiduos a pasearse por la zona. El Kapitan Khlebnikov, Kapitan Vavilov, Akademik Sergey, Akademik Shokalskly o el Orlova son un buen ejemplo. Una forma alternativa de iniciar un crucero o expedición por la zona es acercarse antes hasta el lugar en avión. El viaje desde Tierra del Fuego dura unas dos horas.

¿Te animas a adentrarte en territorio desconocido?

Más información: Argentinian Explorer, Redargentina, Temps d’oci y Bellafama.

Fotos: Liam Q en Flickr.com.

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