Todo lo que no puedes perderte en Roma

Italia tiene muchas ciudades bonitas e interesantes. Desde Florencia hasta Venecia pasando por Milán o Bolonya. Pasear por cualquiera de ellas es como estar en medio de un cuento coloreado con dibujos de calles estrechas y luces tenues donde puedes encontrarte un violinista en cualquier esquina. Sin embargo, si hay una ciudad que puede resumir mejor que ninguna el significado y la notoriedad de este país, esta es Roma. Sin ninguna duda, la capital italiana se alza frente a los ojos del que la visita como un museo de historia al aire libre de proporciones gigantescas. Al lado de los monumentos más imponentes se esconden múltiples rincones románticos que pueden tocar la fibra de cualquier viajero dando ejemplo de los grandes artistas que vivieron en ella. Además, los vuelos a Roma están ahora más baratos que nunca así que es la ocasión ideal para visitar una de esas ciudades que todo el mundo debería conocer antes de morir.

Roma goza de una belleza única en sus calles.

Como no podría ser de otra forma, uno de los espacios que no puede obviarse en una visita a Roma es el Vaticano. Para evitar las largas colas, sugerimos programar la visita al Vaticano para la primera hora de la mañana. Nada más llegar, el viajero podrá contemplar la Plaza de San Pedro diseñada por Bernini entre los años 1656 y 1667 y degustar un rico café italiana en cualquiera de sus famosas (y algo caras) terrazas. Allí mismo  se alza una elipse rodeada de columnas que dan paso a la entrada de la Capilla de San Pedro, una iglesia que está repleta de misterios y símbolos como las llaves de Urbano VIII o la puerta Santa, que únicamente se abre al público en años jubilares. Además, el recinto religioso es famoso por su cúpula, que fue ideada por Miguel Ángelo aunque no se concluyó hasta que el artista hubo muerto.

La Plaza de San Pedro se puede observar desde la cima de la cúpula, desde donde también es posible disfrutar de una buena vista de toda la Ciudad del Vaticano y de Roma. Cabe recordar que por cuestiones «religiosas» no os dejarán pasar si lleváis pantalones cortos o camisetas de tirantes así que es importante ir preparado. En esa zona se puede ir también a los Museos Vaticanos, accediendo a ellos desde la Vía de Porta Angelica o la de Pío X. Giuseppe Momo fue el encargado de realizar una enorme escalera que destaca ante los ojos de cualquiera, a pesar de que las grandes dimensiones del espacio impiden que el visitante pueda ver el contenido de todas las exposiciones. Y después de haber nombrado todo esto, no podemos olvidarnos de la Capilla Sixtina, una de las partes más destacadas desde el punto de vista de la historia del arte en toda Roma, pintada por Miguel Ángel.

Una vez empapados de edificios imponentes, pinturas magistrales e historia del arte, habrá llegado el momento de conocer la parte más viva de Roma. Sin lugar a dudas, el centro neurálgico del turismo en la capital italiana se localiza en la Vía Veneto. Una zona repleta de bares, restaurantes y hoteles que no resultan incompatibles con el encanto que invade la capital italiana materializado en numerosos vestigios romanos como la Fontana del Tritione, creada por Bernini o las iglesias de Santa Susanna y Santa Maria della Vittoria. También es interesante visitar la Plaza de España, uno de los espacios más concurridos de Roma y coronado por la iglesia de Trinitá dei Monti en la que se pueden obtener algunas de las fotografías más increíbles de la capital. Es también allí, y en concreto en la Vía Condotti, donde se encuentran algunas de las tiendas de lujo más destacadas en cuanto a la moda italiana se refiere como Gucci, Giorgio Armani o Prada. Así que si te gusta la moda no lo dudes, busca unos vuelos baratos a la capital italiana, y ¡disfruta del viaje!

Por otro lado, es preciso hablar de un barrio no muy conocido y llamado Esquilino, donde se encuentran las Termas de Trajano. Esas fueran las primeras que se construyeron a gran escala en la capital del imperio romano y sobre las que fue construido el palacio dorado de Nerón. Por su parte, la Torre de Capocci se emplaza un poco más hacia al norte, al igual que la iglesia de Santa María la Mayor, una basílica romana que mezcla estilos de una forma increíble  y que alberga numerosos detalles de artesanía medieval en su interior. Además, el edificio es conocido por sus imponentes fachadas custodiadas en su parte frontal por un obelisco egipcio en la Plaza del Esquilino. El barrio de Laterano se encuentra ligeramente más al norte y es querido por los viajeros gracias a un enorme espacio abierto situado entre la iglesia de San Juan de Letrán, detrás de la cuál se sitúa la muralla de Aurelio y la Plaza de San Giovanni, construida hace más de medio milenio.

Por último, visitar Roma implica necesariamente salir por Trastevere, un barrio repleto de bares y restaurantes que representa el lugar de reunión estrella para salir de fiesta o ir al cine. Los jóvenes suelen encontrarse en la fuente de la Plaza de Santa María pero en el barrio pueden encontrarse calles todavía más pintorescas gracias a algunos regalos de l a historia como la torre medieval de Anguillara o la iglesia de San Crisogono. Y para los bolsillos más limitados tenemos que hablar del barrio del Campo dei Fiore, un espacio lleno de pizzerías que ofrecen platos muy ricos que no espantan al cliente. Además, el barrio continua animado de día y es que alberga un fabuloso mercado además de la colección de escultura clásica en el Palacio de la Farnesina.

Foto: ho visto nina volare en Flickr

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