Cultura y tradición en Cantabria

Cantabria es una de esas zonas donde se mezclan edificios como el palacio de la Magdalena, en Santander, junto a tabernas renovadas con taburetes de aluminio y cuero blanco y algunas de las mejores playas del país donde practicar el arte de deslizarse por las olas. Quien decida coger una pequeña barca y cruzar la bahía hasta Somo se encontrará con el Cantábrico en frente y con una pequeña localidad que recibe al visitante con unas dunas gigantes encargadas de esconder, de forma natural, una playa enorme con tablas, olas, y mucho surf. Y es precisamente ese contraste el que forma parte de la grandeza de Cantabria: cultura, aventura, paisaje y tradición.

Hasta 50.000 devotos se reúnen cada año en el santuario de La Hoz, donde se encuentra la imagen de la Virgen

La tradición, por su parte, puede conocerse en jornadas como el 15 de Septiembre cuando se celebra ‘La Bien Aparecida’, una de las fiestas más importantes de la zona dado que la virgen es la patrona de esta comunidad autónoma. Más concretamente, la celebración tiene lugar en la localidad de Hoz de Marrón, en el municipio de Ampuero. Hasta 50.000 devotos se reúnen cada año en el santuario de La Hoz, donde se encuentra la imagen de la Virgen, motivo por el que los romeros llegan, puntualmente, cada 15 de septiembre a primera hora de la mañana.

A lo largo del día, Cántabros y visitantes se van congregando en los alrededores en puestos de recuerdos, alimentos y artesanía y al mismo tiempo, los gaiteros recorren la pradera y las laderas del monte mientras algunos devotos depositan sus exvotos y velas en el interior del santuario. Uno de los puntos álgidos de la jornada tiene lugar al medio día, cuando se realiza la misa campestre a la que acuden religiosamente algunas de las autoridades de Cantabria, ya sean civiles o eclesiales. Después se suceden las danzas y cánticos tradicionales y la comida romera, seguida de merienda. Los escalones del santuario se llenan de grupos familiares o de amigos que sacan sus vituallas y comen al aire libre.

Pero, os estaréis preguntando: ¿De dónde viene todo eso? Pues bien, se cuenta que esta Virgen se apareció a unos niños hace casi medio siglo (en el año 1.605), de forma que ese mismo año se organizó una procesión que tuvo lugar el día 15 de septiembre encontrándose la imagen que actualmente se venera en una antigua ermita dedicada a San Marcos, situada en el mismo sitio donde se encuentra el santuario en la actualidad. El 5 de Diciembre de 1908 se publicó un decreto de proclamación de la Bien Aparecida como patrona de la diócesis y la provincia, aunque algunos años antes, en 1905, el obispo Sánchez de Castro ya había proclamado a la virgen como «Reina y madre de la montaña». La Virgen fue coronada en 1954 y años más tarde se retomó la celebración.

La festividad destaca por su programación original y flexible que se une a la belleza del lugar.

Ahora ya hace más de cuarenta años que el cielo estival de la Bien Aparecida concita el interés y la atención de miles de curiosos de la zona y de fuera de ella. Desde el primer momento, la festividad destacó por su programación original y flexible que se unió, y sigue haciéndolo, a la belleza del lugar. Así, después de que la peregrinación haya subido hasta el santuario, el templo acoge cada año a un buen coro que hace música como acto espiritual y que interpreta un repertorio que va desde los primitivos estilos polifónicos de cambios melódicos poco bruscos hasta las creaciones originales más diversas que enhebran hilos de emoción interior. Y al exterior, los verdes y frondosos montes cántabros esperan que los peregrinos vuelvan otra vez a ellos para culminar los 5km de ascenso con una fiesta al más puro estilo montañés.

Y aquellos que disfruten con la parte físicamente más activa de la jornada, deben saber que los parajes Cántabros tienen mucho más que ofrecerles. El Parque Natural Collados del Asón ofrece una propuesta senderista realmente interesante de la mano del Centro de Interpretación de La Gándara. Lo que diferencia a estas rutas, sin embargo, no son los caminos ni el desnivel sino el ritmo en el que hay que seguirlas. De esta forma y desde hace tres años, el centro realiza una propuesta clara por el ‘slow trekking‘ que se basa no solo en caminar sino en detenerse, escuchar, contemplar y conocer lo que se mira.

Por ello los senderos se basan en características como una larga duración, un esfuerzo moderado y paradas constantes para la ambientación y expiación del escenario a cargo del guía acompañante. Y el caminante podrá elegir lo que más le guste porque el programa ofrece 22 rutas guiadas que empiezan desde distintas zonas del parque, como el barrio Salto del Oso de Ramales de la Victoria, la Plaza de Vega de Pas, el Centro Ictiológico de Arreondo o incluso el aparcamiento de los Collados del Asón. Lo mejor es que las rutas guiadas son gratuitas, aunque es necesario reservar plaza. Aun así, es posible seguirlas por libre dado que los senderos están perfectamente señalizados y duran entre tres y siete horas.

Así que ya lo sabes, si te apetece conocer un poco mejor la tradición y cultura cántabra, te gustaría practicar el senderismo a tu ritmo y te apetece relajarte en cualquiera de los paradores que tiene Cantabria, no lo dudes. Busca un vuelo barato hasta Santander, y déjate seducir por las tierras más cercanas al Cantábrico.

Fotos: eDreams.

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