Papa Noel era turco, nació en Patara

El verdadero San Nicolás nació en la antigua Asia Menor, y su historia vital es el origen de la leyenda de Santa Claus. Quienes quieran conocerlo deben viajar hasta la región de Lycia, en las cercanías de Antalya.

Papa Noel es para todos nosotros un señor blancucho, gordo y bonachón que baja cada año en su trineo mágico desde las frías tierras de Laponia para colmar de regalos a los niños. Sin embargo, los datos históricos apuntan a una realidad muy distinta que en su verdadero país natal insisten en reivindicar. Papa Noel se llama San Nicolás, y como tal nació en Turquía en el siglo III d.C..

No, no es una forma de atribuirle el mérito al santo local de turno. Las similitudes entre las leyendas de este personaje y las del héroe navideño son tantas que resulta imposible dudar de su origen. Y según parece, este se encuentra en la antigua ciudad de Patara, en la región de Lycia. Un lugar que hoy permanece en ruinas de gran valor arqueológico, que se alzan orgullosas a orillas del Mediterráneo.

No obstante, San Nicolás creció y vivió gran parte de su vida en la cercana ciudad de Myra, que hoy recibe el nombre de Demre pese a conservar aún restos de su rico pasado. Es allí donde encontramos un monumento dedicado al santo, con su larga barba y envuelto en pieles, rodeado de varios niños. En cualquier caso, ambos enclaves son una visita interesante y se encuentran muy cerca de Antalya, la perla del litoral suroeste turco.

Pero vayamos a lo importante. ¿Qué es lo que convirtió a San Nicolás en un señor mágico que carga con montañas de juguetes? Nicolás de Bari nació en el seno de una familia adinerada, pero su padre murió siendo él joven y le dejó una rica fortuna. Lejos de vivir por todo lo alto, la invirtió en ayudar a los demás.

En una ocasión llegó a sus oídos que un padre de la zona, a falta de dinero para desposar a sus tres hijas, iba a lanzarlas al oscuro mundo de la prostitución. Para evitarlo, una noche San Nicolás acudió a su casa y lanzó dos sacos de dinero por la ventana, cada uno de los cuales contenía la dote suficiente para que dos de las hijas pudieran casarse. Faltaba la tercera, pero en el momento de entregarle su parte encontró la ventana cerrada. Trepó entonces por la chimenea y deslizó el saco por la misma.

De ahí la leyenda de Papa Noel descendiendo por la chimenea, y de los calcetines colgados por si cae algo. Pero, ¿cómo se convirtió esta  historia en la de un simpaticón gordo de rojo? Las historias de San Nicolás cuajaron con éxito en el norte de Europa, bajo el nombre de San Niklaus (algo que ya parecido a ‘Santa Claus’). Los holandeses exportaron la idea a Estados Unidos, y de ahí que los americanos le otorgaran un carácter nórdico. Coca Cola hizo el resto, vistiendo a Santa Claus de rojo para sus campañas publicitarias.

Sin embargo, el Ministerio de Cultura turco reivindica la imagen y origen real del santo. Algo que, sin duda, supondría un gran aliciente turístico para estas Navidades. Ahora bien, ojo al dato. Según los estudios de una antropóloga británica, el verdadero San Nicolás era bajito, de mandíbula prominente y nariz chata. Nada de barba ni de renos. Aunque luchar con semejante imagen, ya instaurada en el imaginario occidental, resulta una gesta imposible, la anécdota bien vale un viaje a Turquía. ¡Jou jou jou!

Vía: ABC.

Foto: FaceMePLS.

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