Recomendaciones para hacer mejor el Camino de Santiago

Te damos algunas de las claves que harán que tu experiencia durante el Camino de Santiago mejore notablemente.

Vas a hacer el Camino de Santiago y te quieres asegurar de disfrutar de una experiencia plena. En ese caso, lo que necesitas son algunas recomendaciones que te faciliten la capacidad para garantizar que será una experiencia de primera categoría. Seguro que has oído muchas historias sobre el Camino y que tú quieres que la tuya sea una de las buenas. Te vamos a echar una mano a que lo consigas. Presta mucha atención.

Haz ejercicio con inteligencia

Antes de iniciar las caminatas, debes estirar y calentar el cuerpo. Se recomienda hacer algunos ejercicios que te permitan entrar en calor y así preparar tus músculos para el esfuerzo. Asimismo, la ruta tiene que estar muy bien planificada, de manera que los tramos que tienen mayor dificultad queden en el medio del camino.

Un buen ejemplo de ello son las zonas que tienen cuestas muy pronunciadas que hagan el progreso más complicado. Estas zonas no deberían quedar ni al principio, cuando tienes más energía y estás más frío, ni al final, cuando ya estás en un periodo de agotamiento demasiado elevado. En un tramo medio, tu cuerpo habrá entrado en calor y estará en forma como para superar todos los obstáculos.

Descansa de forma adecuada

También es importante dormir y descansar de manera conveniente. Sabes que, en cualquier contexto, lo recomendable es dormir entre siete y ocho horas. Cuando haces el Camino de Santiago, no puedes reducir esa cantidad de tiempo de descanso, puesto que estarías minimizando la efectividad del proceso de recuperación y regeneración. Si descansas lo suficiente, garantizarás que tu peregrinaje se saldará con los mejores resultados y que no sentirás en ningún momento que estás tan cansado como para poder continuar.

No obstante, las horas de sueño no son suficientes. También tienes que tener la garantía de dormir sobre un buen lecho. El Camino de Santiago no es una ruta a través de ciudades de moda y hoteles lujosos, pero esto tampoco significa que tengas que dormir a ras del suelo. Si llevas un saco de dormir, te debes asegurar de que se trata de uno cómodo que te haga sentir que estás flotando mientras duermes. Recuerda, por otro lado, que la almohada también es muy importante. Es recomendable que te permita colocar la cabeza en un ángulo de 90 grados respecto a los hombros. Así te asegurarás de que las cervicales están relajadas y evitarás contracturas.

Aliméntate bien

Es necesario que, durante el Camino de Santiago, hagas una dieta ligera, pero sin dejar de lado la ingesta de proteínas que te permitan mantener fuerza y resistencia. Además de la comida, es muy importante la hidratación. No bebas alcohol y aumenta todo lo que puedas el consumo de agua o bebidas isotónicas. Evita hacer comidas de gran volumen y pasar largos periodos de tiempo sin beber. Intenta comer de forma frecuente a lo largo de la caminata. Siempre es mejor comer cada pequeños periodos de tiempo que estar mucho tiempo andando y luego parar para una gran comida.

No desfallezcas, mantén el ánimo

Hacer el Camino de Santiago no es lo mismo que caminar tal y como lo haces en tu ciudad en tu día a día. Por mucho que seas de los que dicen “me doy paseos larguísimos”, eso no tiene nada que ver con lo que vas a hacer en el camino. Por ello, si te estás planteando hacer este viaje, tienes que prepararte, tanto física como mentalmente. De esa forma es como lograrás aguantar y poder cumplir con tus objetivos.

Ten en cuenta que, como indicamos, no es lo mismo caminar 1 kilómetro al día con la bolsa de la compra o tu bolsa de mano o bolso, que caminar 20 o 25 km cargando con todo tu equipaje. Por no mencionar que, el clima, posiblemente tampoco será como el de tu ciudad. Por la parte del entrenamiento mental, piensa que vas a estar lejos de casa, sin tus familiares o quizá sin tus amigos, y en un entorno y ambiente que posiblemente no te aportará tanta comodidad como te gustaría. Serán condiciones que se convertirán en un reto y a las que tendrás que plantar cara con mucha fuerza mental.

Piensa en cumplir tu objetivo

Hacer este tipo de peregrinación tiene una recompensa enorme al llegar a su final: la experiencia de haber concluido un viaje inolvidable y cumplir tus objetivos personales. Eso es en lo que tienes que pensar si, en algún momento, te encuentras con dificultades que te hagan pensar dos veces sobre lo que estás experimentando. No es un camino sencillo, pero es lógico teniendo en cuenta la distancia, las condiciones y lo que ha significado ya para millones de personas.

Si en algún momento tienes dudas, te recomendamos hablar con otros peregrinos, hacer nuevas amistades o ver vídeos y películas que hablen del Camino para que la chispa vuelva a brillar con su máxima intensidad.

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