Consejos para viajar con una persona mayor que necesita silla de ruedas

Si tienes un familiar en silla de ruedas o que la necesite de vez en cuando para descansar, te damos algunos consejos.

Con el paso del tiempo es común que perdamos facultades y veamos cómo nuestra capacidad de movimiento se vaya reduciendo. Si bien la forma en la que esto nos afecta no está generalizada, sí es cierto que, en mayor o menor nivel, acabamos sufriendo ese bajón debido a la edad. Es posible que, incluso, lleguemos a necesitar movernos en silla de ruedas en algún momento. No necesariamente de una forma permanente, sino durante periodos determinados a lo largo del día, como manera de descansar y darle un poco de campo de relajación a las piernas.

Seguro que tienes alguien en la familia que se encuentra en esas condiciones y que, en alguna ocasión, te has planteado irte de viaje con ella. Lo que a primera vista puede parecer algo complejo, se puede simplificar mucho gracias a una serie de consejos y recomendaciones.

Investiga sobre el lugar de destino

Una primera investigación es fundamental para saber qué es lo que te vas a encontrar cuando llegues. No puedes exponerte a llegar al destino y que no haya facilidades para que tu padre, madre o abuelos, tengan problemas con los que moverse con la silla de ruedas. Es recomendable que investigues online y que compruebes las características de la zona para ver si es accesible o incluso si se ofrecen sillas de ruedas de alquiler con sencillez.

Habla con el médico

Acompaña al médico a la persona que necesita silla de ruedas para sentarse de vez en cuando. Cuéntale los planes que tenéis y el lugar al que vais a viajar. También es importante hacer especial hincapié en la duración del viaje, así como en los planes que tienes en mente. No es lo mismo hacer un viaje pensando en hacer turismo que tener la intención de tomártelo con más calma y, por ejemplo, pasar el día descansando, saliendo solo a ratos o visitando centros comerciales donde se puede usar la silla de ruedas de forma permanente.

Por supuesto, no olvides la importancia de preparar medicinas suficientes y de preguntarle al doctor cualquier tipo de aspecto que pudieras tener en cuenta durante el viaje.

Elige el transporte más cómodo posible

Si vais a viajar en avión, los vuelos directos son más recomendables para evitar problemas de movimiento. No tendrás que ir corriendo a hacer el cambio de avión y eso te ahorrará muchos quebraderos de cabeza. Pero, al mismo tiempo, también es verdad que hacer un vuelo con escala puede ser beneficioso. Si tu acompañante puede caminar y solo necesita descansar de vez en cuando, un vuelo con escala podría ser mejor, ya que tendrá capacidad para estirar las piernas e ir al baño con comodidad.

En cualquier caso, valora cada situación en base a las circunstancias, al tiempo de espera en cada escala y a otros factores que puedan tener relevancia en tu caso. También tendrás que asegurarte del tipo de transporte que usarás cuando llegues a destino. ¿Están los autobuses habilitados para sillas de ruedas? ¿Qué tal las estaciones de tren? En general, todo cuenta.

Busca profesionales del masaje y la rehabilitación

Por si acaso se llegase a producir una situación en la que fueran necesarios, es recomendable que tengas los números de teléfono de algunos masajistas y fisios que puedan atender a la persona con la que viajas. Un quiropráctico también te podría venir muy bien. Todo depende, por otro lado, de la propia costumbre que tenga esa persona, dado que hay quienes prefieren ponerse en las manos de quiroprácticos y otras personas son siempre de confiar en masajistas.

Sé paciente

Esta es una manera distinta de viajar. Es como cuando tienes hijos pequeños y tienes que cambiar tu forma de explorar nuevos. En cierto modo, hay mucha similitud. En vez de un carrito de bebé, tendrás una silla de ruedas, algo que te puede limitar. Por ello, ante todo, no te olvides de ser paciente. Y piensa que el viaje es un momento ideal para que todos los participantes se diviertan y desconecten. Tu familiar, aunque se canse y necesite silla de ruedas en algunos momentos, tiene el mismo derecho de pasárselo bien que tú.

Abre tu mente y prepárate para un viaje excelente, porque no habrá nada que te haga llegar a sentirte mal y no disfrutar de la aventura. Seguro que, después, no dudas en volver a hacer un viaje de las mismas características.

Infórmate de la meteorología de la zona

Que llueva de forma habitual será un problema. No solo porque con la silla de ruedas resulta molesto, sino porque también puede dar lugar a caídas si la persona con problemas de movilidad está caminando sobre suelo resbaladizo. Otra posibilidad, aunque esta menos habitual, es que se trate de un lugar donde pueden ocurrir desastres naturales, como terremotos. En ese caso, siempre hay que estar informados del tiempo, de los sucesos y saber cómo actuar en estos casos. Ante todo, seguridad.

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