Descubriendo la otra Alemania: Stuttgart

Cualquier época del año es buena para visitar Stuttgart, ya que a las fiestas y festivales del verano se le añade el atractivo de los mercados navideños, completando un calendario turístico ideal.

Cuando decidimos adentrarnos en la cultura de un país a través de alguna de sus ciudades no principales, es decir que no son su capital o no son el típico centro turístico nacional, descubrimos a veces experiencias únicas y que nos acercan de forma muy original a la realidad local. Proponemos hoy pues conocer un poco mejor el fascinante país germánico a través de su sexta ciudad en cuanto a población, con más de 600 mil habitantes, y capital del Estado federado Baden-Wurtemberg: Stuttgart.

Cuando alguien viene a visitar esta rica ciudad, el primer lugar al que suele acudir es Schlossplatz, porque es un punto central donde todo el mundo se reúne, locales y turistas. El verano es la mejor época para visitar esta población alemana porque acoge muchos festivales de gran interés, como el Lichterfest (festival de las luces).

Para empezar con fuerzas nuestra ruta por la ciudad podemos visitar Zimt y Zucker, el lugar favorito por muchos locales para tomar el desayuno, o Woody, donde se puede obtener dos comidas por el precio de una después de las 11 del mediodía. Y para saciar el hambre rápidamente, podemos probar alguno de lo varios Dönerbude (tiendas de kebab), que resultan una salvación para comer tarde en la noche.

El rincón ideal para ir a relajarse y gozar de unas buenas vistas de la urbe es Eugensplatz. Y si queremos proveernos de víveres a nuestra llegada lo mejor es evitar los típicos supermercados y echar un vistazo en el mercado de Markthalle. Flohmarkt Karlsplatz, por su lado, es el mejor lugar para comprar auténticos souvenirs locales y también es considerado el mejor mercado al aire libre en la ciudad.

Los personajes ilustres que han ayudado a situar Stuttgart en el mapa son por ejemplo: Gottlieb Daimler y Ferdinand Porsche, y ello puede verse en distintos lugares de la ciudad.

El mejor museo que encontraremos aquí es probablemente el Museo Mercedes-Benz, ya que exhibe primeros modelos de la compañía, así como los coches del futuro ideados por los ingenieros de la firma automovilística de referencia.

Si queremos saber cómo movernos fácilmente por la ciudad, lo mejor es descargarse la aplicación VVS, de la compañía de transporte local, porque se puede llegar a todos los rincones de la ciudad en transporte público y esta app nos ayudará a saber cuales son las paradas más cercanas a cada lugar que visitemos.

Cuando el tiempo acompaña, el mejor lugar para pasar el tiempo al aire libre es sin duda la Höhenpark Killesberg. Y en invierno, debemos recordar que el Mercado de Navidad de Stuttgart es uno de los más antiguos y más grandes de Europa, así que es un sitio clave para celebrar las fiestas con autenticidad. Para una noche de calidad, podemos arreglarnos bien y dirigirnos a la Opernhaus, un precioso edificio donde podremos ver alguna ópera o una actuación del Ballet de Stuttgart. Y a las afueras de la ciudad, en dirección al norte, se puede visitar también el Palacio Residencial Ludwigsburg, de un impresionante estilo barroco.

La ciudad es conocida por ser en su mayoría de población alemana, pero es realmente multicultural. Con un 40 por ciento, Stuttgart tiene la tasa más alta de residentes de origen inmigrante en toda la nación.

Para saber lo que está pasando por la noche y los fines de semana, podemos leer Prinz, una revista que toma el pulso de la ciudad semanalmente, aunque lamentablemente es sólo en alemán, pero algunos festivales se enumeran en Inglés en la web de turismo de Stuttgart. El mayor evento deportivo de la ciudad es sin duda el fútbol, y se puede disfrutar de algún partido los fines de semana en el Mercedes-Benz Arena.

Para escapar de las multitudes, y tomar unas bebidas relajadamente mientras charlamos y vemos la vida local pasar, los destinos perfectos son Feuersee o la plaza delante de Palast der Republik, donde además podemos disfrutar de la música.

Los platos que representan mejor Stuttgart son el spätzle y el maultaschen y de bebidas, la cerveza de producción local Wulle.

Para repasar los eventos anuales de visita recomendable diremos que en verano se debería pensar en asistir al Lichterfest. En otoño hay que ir a un festival llamado Cannstatter Volksfest, que es similar a la Oktoberfest. En invierno el mercado de Navidad nos asegurará un paisaje inolvidable en la ciudad. Y los más pequeños no querrán perderse el maravilloso zoológico de Wilhelma.

Foto: Armando G Alonso

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