Benidorm ofrece las últimas oportunidades de playa

Benidorm es una de esas ciudades de costa que sobreviven a la finalización del verano. Y lo hace gracias a que el buen tiempo parece perenne y los atractivos son mayores que la costa

El verano puede que esté finalizando pero no significa que la costa mediterránea sea ya un lugar vetado para pasar unos días de descanso. Es más, me gustaría entronizarlo precisamente en estas fechas en las que la marabunta turística ha cesado y el tiempo y las temperaturas aún se muestran generosos con nosotros. Y claro está, Benidorm es el lugar turístico por excelencia de esta zona levantina. Por si fuera poco, los precios de los hoteles de Benidorm han bajado, ya que se acabó la temporada alta y este aspecto económicamente se nota.

Aunque para muchos estos destinos sean vistos únicamente como lugares de playa, de meterse en sus deliciosas aguas y secarse, tostándose al sol en su arena limpia, Benidorm tiene otros aspectos que deben ser considerados en un hipotético viaje. Para empezar, normalmente entre finales de septiembre e inicios de octubre se celebra una de esas fiestas que es mejor no perderse. Se trata de las tradicionales fiestas de moros y cristianos, que es tradición en la comunidad valenciana. Los desfiles y representaciones, la pasión con la que viven esos días de fiestas sus lugareños y la espectacularidad mostradas, harán que no te arrepientas de su visita en estas fechas.

Siempre está la gran oportunidad de conocer una localidad que en verano está completamente sitiada por los turistas y que con la finalización del verano muestra su cara más amable. Por ejemplo, porqué no visitar algunos de sus puntos turísticos más destacados como el Poblado ibérico de el Tossal, situado al final de la playa de Poniente. El asentamiento data del siglo II a.C. y destaca los yacimientos en los que se demuestra que el puerto de la localidad tuvo una gran importancia comercial tanto con la colonia púnica, griega y romana. Un lugar declarado Bien de Interés Cultural es la Torre morales, también conocida como la torre de escalotes. Se trata de un torreón de vigilancia que data del siglo XVIII para proteger de la llegada de musulmanes y piratas.

Y siguiendo con actividades para poder disfrutar la visita, porqué no ir al Museo de Soldados de Plomo, un más que interesante muestra de batallas de todos los tiempos. Imprescindible para los amantes de la historia y de aquellos que disfrutan viendo películas bélicas. Hay soldados desde la época medieval, romana, napoleónicos e incluso de los Juegos de Rol con Dragones, elfos y enanos. En su interior podrás ver más de 2.000 de estas figuras que cuidan hasta el más mínimo detalle.

Fotografía: James Duncan

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...