Benidorm, capital de la música Low Cost

El skyline de Benidorm apabulla a cualquier recién llegado. Como los árboles que crecen superándose unos a otros ansiando la luz del sol, como un ejército de torres de Babel compitiendo por rozarle las barbas a un dios, los rascacielos de la ciudad de la Marina Baixa amenazan desde la carretera, y empequeñecen a lo que un día fue un pueblo costero, que vivía en sintonía con el Mediterráneo y no pedía más. Benidorm es uno de esos titanes sobrealimentados por la burbuja inmobiliaria, cruce hoy de la cultura propia y la anglosajona.

The Klaxons, actuando en el Low Cost Fetival

Es desde hace no tanto una ciudad festivalera, parada obligatoria para los amantes del indie rock español e internacional cuando el verano está llegando a su éxtasis. Paradójicamente, la ciudad que desde la carretera ofrece un aire de lujo aterrador para el bolsillo del viajero modesto, alberga el festival más barato de cuantos se reparten por la geografía valenciana. Es el Low Cost, que copiando el afamado mote de las aerolíneas más baratas consiguió atraer a jóvenes cargados con su tienda de campaña en los inicios, y a día de hoy sigue consolidándose en la ruta festivalera.

Las carreras a toda prisa entre escenarios, cuando el festival se realizaba en pleno centro de la ciudad, para llegar a ver a Placebo después del enésimo bis de Iván Ferreiro. Hoy el festival se ha trasladado a la Ciudad Deportiva Guillermo Amor y allí este año coincidirán grupos como Kasabian, Suede, Vetusta Morla o La Habitación Roja. El propio Ferreiro repetirá allí, y muchos otros grupos de la estirpe festivalera, que siembran el verano de melodías eléctricas y canciones a menudo indescifrables.

Para ir a este festival no hace falta llevar los bolsillos llenos, aunque pienses pasar allí los tres días de conciertos (del 27 al 29 de julio). Desde 50€ puedes disfrutar de todos los artistas invitados al festival, aunque la organización reserva actividades vip para quienes hayan podido ahorrar hasta los 125€ que cuesta la entrada premium. Con esta última, por ejemplo, puedes acceder a zonas específicas con tumbonas, gradas laterales o una piscina especial… El festival se tiñe en cierta manera de un elitismo al servicio de los más pudientes, clasificando a diferentes tipos de espectadores, pero de momento mantiene su espítiritu low cost que exhibe en el nombre.

Respecto al alojamiento, también encuentras para todos los gustos. En la página del festival está la relación de hoteles de la ciudad pero los festivales están hechos para cargarse en el maletero la tienda de campaña y olvidarse de las habitaciones de ladrillo. En este apartado el Low Cost ofrece tarifas diferentes según el emplazamiento de la tienda (dentro de su camping oficial), las personas que puedan caber, etcétera. Los precios oscilan entre los 26 y 39 euros por día, dependiendo de las características de la tienda. Siempre, claro, que no optes por el ‘háztelo tú mismo’, la opción más económica, la más incómoda quizás, pero caray, la más festivalera.

Haciendo una suma muy apretada consigues pasar los tres días de festival apenas rozando las tres cifras. Cuando vuelvas a casa tendrás en tu haber muchas horas ante un escenario saltando con los grupos más llamativos del panorama musical español e internacional. Difícil encontrar más por menos.

Vía | Web oficial del Low Cost Festival

Foto | fMoya

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