Pasajeros despistados: no te olvides nada si quieres volar

En este post analizamos las opiniones de pasajeros que aluden más a despistes propios por no leer las condiciones de la aerolínea que por errores de la misma. Es importante conocer todas las partes del ‘contrato’ que firmamos antes de volar para no tener inconvenientes.

La impresión de las  tarjetas de embarque son producto de muchas quejas

La impresión de las tarjetas de embarque son producto de muchas quejas

Ya hemos comentado en anteriores posts que volar requiere un proceso bien calculado y planificado por parte del pasajero. Son varias las cosas necesarias que debemos llevar encima si queremos volar, más o menos en función de la compañía con la que viajemos y el tipo de pasajeros.

Sin embargo, no siempre tenemos el tiempo deseado para preparar equipaje, documentación y demás enseres. ¿Qué nos puede pasar? Pues que nos dejemos algo importante que hemos pasado por encima y acabemos teniendo problemas en el aeropuerto. Según qué inconvenientes se pueden resolver en el mismo aeropuerto, aunque sea abonando lo que te pidan, pero en otras son muchos los pasajeros que se han quedado en tierra por un despiste propio.

La reacción más común en estos casos es la indignación, las reclamaciones y las quejas de los pasajeros. Puede que en un porcentaje alto tengan razón, pero existen situaciones en las que el pasajero ha tenido toda la culpa para no realizar su viaje. Aprovecharemos la sección de opiniones de vuelos baratos de la página de eDreams para analizar algunos casos e intuir si hablamos de un caso de olvido del viajero o bien de la poca profesionalidad de la compañía aérea.

Antes de eso puedo citar algún caso conocido en primera persona que también ilustra lo que comento. Por ejemplo, unos conocidos que viajaban con Ryanair y que, el día antes de viajar, se dispusieron a hacer la facturación electrónica y se dieron cuenta de que uno de los pasajeros tenía el DNI caducado. Como la compañía irlandesa solicita la fecha de caducidad del mismo a la hora de facturar, se percataron de ello y no tuvieron más remedio que anular el viaje, pues tarde o temprano podían tener problemas en cualquier aeropuerto.

Vayamos ahora a otros casos reales. En un vuelo Ryanair Girona-Granada encontramos varios comentarios con más o menos razón. Sobre los recargos adicionales, un pasajero comenta: «El recargo que pagué por no llevar el «BOARDING PASS» me pareció un robo aún entregando la confirmación de reserva». En efecto, puede que el pasajero tilde de «robo» esta situación, pero cierto es que la compañía irlandesa obliga desde hace pocos meses a facturar online y, con ello, a imprimir las tarjetas de embarque. Es decir, que si no cumples con los requisitos marcados por la aerolínea puede ocurrirte que, una vez en el aeropuerto, te hagan abonar un recargo. La indignación del pasajero es alta, pero lo cierto es que Ryanair informa sobre todo esto con suficiente antelación.

eDreams plasma los comentarios de los viajeros

eDreams plasma los comentarios de los viajeros

Más quejas en la misma dirección: «Si hay que entregar el «BOARDING PASS» podrían avisar con un e-mail escrito en el mismo idioma que se realizó la reserva del vuelo indicando que hay que imprimir y entregar éstos pases a facturación. Exijo explicaciones lo antes posible». En este caso el pasajero reclama que le envíen un correo electrónico en su idioma, aludiendo a las informaciones que Ryanair sólo emite en inglés a sus pasajeros. En el caso que haya informaciones sólo en inglés sí sería adecuado que todos los pasajeros lo tuvieran en su idioma. Pero, de todas formas, no es excusa para no llevar las tarjetas de embarque impresas. Es como si firmamos un contrato sin leer o entender parte del mismo, no podemos aceptar la compra de un billete si no conocemos todos los detalles.

Sobre esta cuestión de las tarjetas de embarque encontramos muchos comentarios, algo que personalmente me sorprende. «Muy mal la atención por parte del personal del aeropuerto y lo de hacerme pagar 45€ por no imprimir un papel. Me parece una estafa, haré una reclamación formal». Lo más posible en casos de reclamaciones por este trámite es que la compañía aérea tenga la razón, pues son condiciones marcadas en la compra del billete que el pasajero incumple. Como en todo, el pasajero tiene derecho a reclamar pero también la obligación de cumplir las condiciones de la aerolínea, con lo cual es poco probable que le den la razón.

Lo mismo ocurre con aquellos pasajeros que se muestran molestos por recargos en el equipaje: «Tuve que pagar recargo por sobrepasar los 15 Kg. Me pareció un peso máximo exageradamente ridículo». Si le parecía exagerado pagarlo simplemente podría renunciar a comprar el billete, pues antes de hacerlo ya conoces estas condiciones. Y, si no lo sabía, nuevamente se produjo un despiste de desinformación a la hora de contratar el servicio.

Otra de las particularidades de Ryanair es que los billetes no van numerados, algo que ya se puede comprobar si imprimimos las tarjetas de embarque. En este caso, eso sí, es más normal encontrar quejas de los pasajeros, pues no queda demasiado explícito y más de un viajero se lleva una sorpresa al llegar a la cola para entrar en el avión: «En vez de volar en un avión parecía que estábamos esperando para montar en un tren de la India, por el precio que pagué por mi billete, que mínimo que se numeren los asientos». Quizá el comentario no es el más afortunado pero, en todo caso, es comprensible la sorpresa del viajero. Para quien todavía no conozca su política, Ryanair no numera los asientos sino que se adjudican por orden de llegada el mismo día del vuelo. Una vez en la cola, van llamando por numeración y van accediendo. También es habitual que primero dejen entrar a las familias con niños pequeños para que se acomoden primero.

Son condiciones que no están tan claras con la compra del billete y que, por lo tanto, se observan más comprensibles ante las quejas de los viajeros. Por último citamos el comentario más completo de todos que incluye despistes, reclamaciones e incluso aspectos casi políticos: «No pudimos viajar. Primero porque no sacamos las tarjetas de embarque, que me cobraron 85.60€ y luego como llevaba el libro de familia de la niña no me dejaron subir en el avión. Estamos en España no en Irlanda, aquí no se necesita el DNI a una menor hasta los 14 años. Estoy muy descontenta porque encima que no me devuelven el dinero por no volar, no me dejaron volar, me cobraron una indemnización por no sacar las tarjetas de embarque on-line 15 días antes, que eso no se hace en ninguna compañía…etc. Nunca más cojo un vuelo por Ryanair, estoy muy descontenta con ellos, me hicieron pasar un mal rato de unas cuantas horas rogando a todo el mundo porque yo llevaba todo en regla y encima pierdo el dinero. ¡¡¡Es muy fuerte!!! Que se apliquen las normas españolas no Irlandesas porque estamos en España y el vuelo era nacional».

Queda clara la cuestión ya comentada de las tarjetas de embarque, a mi parecer sin excusa. Sobre el libro de familia y el DNI de una menor de 14 años, volvemos a cuestiones marcadas en las condiciones del billete. El pasajero debe atenerse a ellas y no escudarse en aspectos como las leyes de un país u otro. Además, es necesario saber que las compañías de países del Reino Unido son muy exigentes en cuestiones sobre la documentación, y te solicitarán la misma varias veces en todos sus trayectos. De ahí su alto nivel de seguridad ante amenazas terroristas u otras situaciones, al lado de sistemas más permisivos como los de España, pese a que han mejorado en los últimos años.

Sólo queda decir que siempre que compremos un billete leamos todas las informaciones, preparemos la documentación y cumplamos todos los requisitos. Si no, cualquier queja se convertirá en papel mojado para quien imparte justicia.

Foto 1: Tarjeta de embarque por alex-s 

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...