Tipos de bonos de viaje

Una suculenta denominación que puede hacer referencia a varios descuentos o ofertas a la hora de viajar, según quién y cómo la utilice.

La palabra «bono» suena a descuento, a oferta o a vale por un valor determinado a gastar al propio gusto. Vamos, que suena la mar de bien. Y aplicada al mundo de los viajes aún suena mejor, puesto que siempre va bien ahorrarse un dinerillo al moverse por el mundo. Porque aunque uno viaje con la mochila a la espalda y sin grandes expectativas de lujo, los gastos aparecen en cualquier momento y van haciendo mella en la cuenta bancaria.

Es normal que busquéis en la red sobre bonos de viaje. Pero para hacerlo, debéis saber antes que existen varios conceptos que se pueden considerar como tales. A continuación definimos algunos:

      • Los bonos de las agencias de viajes: Son el concepto más aplicado al «bono de viaje». Pero, siendo realistas, son cada vez menos abundantes. También denominado «voucher», este bono es utilizado por el viajero en el lugar de destino para demostrar que el pago de un servicio ya ha sido abonado a la agencia en cuestión. Seguramente, y gracias a los tratos que las agencias tienen con proveedores locales, habremos pagado menos por ese servicio de lo que pagarán el resto de clientes.El hecho de que el bono de viaje haya perdido tirón no es solo cosa del declive en el mundo de las agencias. Hoy en día un hotel, por ejemplo, puede saber solo consultando la ficha de un cliente en el ordenador qué conceptos han sido ya abonados por una empresa y de qué empresa se trata.
      • El bono de compensación: De naturaleza similar al anterior, se entrega como compensación económica por un fallo cometido en el servicio. Para que nos entendamos, es el «voucher» que te facilita una compañía aérea que presenta un retraso de más de dos horas para costearte la comida, la cena o un tentempié. Normalmente su valor es un importe cerrado, y cualquier gasto que lo exceda deberá ser abonado por el cliente.
      • Los bonos entendidos como acumulación a menor precio: No sé si me he explicado bien con esta frase, pero tranquilos que ahora entramos en detalle. Aplicados sobre todo al transporte urbano o interurbano, son el típico pase de varios viajes, o de varios días con trayectos ilimitados. La gracia es que suponen un descuento sobre el precio de un solo trayecto, y que este descuento es superior cuanto más amplia es la naturaleza del bono. Por ejemplo, en una tarjeta de 10 viajes te ahorrarás menos que en una de 50. Pero para que un bono de este tipo salga rentable hay que tener siempre la seguridad de que se amortizará. Y para eso hay que echar cuentas antes de comprar.

      • Los bonos entendidos como regalo: Las famosas cajas multiexperiencia, tipo Smartbox, o los pases para ir gratis a una obra de teatro en tal o tal otro recinto. Estos bonos suponen un descuento o incluso el ir gratis, pero siempre previo pago de la persona que hace el obsequio.
      • Los bonos entendidos como promoción: Igual te los da un promotor por la calle que los encuentras en una página web, o que te los ofrecen con la compra de un producto de una empresa colaboradora. Quién sabe, pero está bien investigarlos antes de salir de casa. Normalmente consisten en un producto cerrado con un descuento determinado, a modo de promoción y no acumulable con otras ofertas. Un buen ejemplo son los descuentos para entrar en parques temáticos que hay en algunas etiquetas de refrescos.

Foto: Yun Huang Yong.

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