Cosas que nunca debes hacer en un avión

Os damos algunos consejos de cosas que es mejor evitar mientras estamos volando en avión si no queremos sufrir consecuencias negativas.

airplane-1209752_1920

Si sois del tipo de personas a las que les gusta disfrutar de un vuelo agradable sin ningún tipo de complicación tanto durante como después del mismo, os vamos a recomendar que sigáis leyendo para descubrir cuáles son las cosas que nunca deberíais hacer cuando viajáis en avión. Algunas quizá os parezcan obvias, pero la ambigüedad del comportamiento humano nos lleva a que nos detengamos en todo para analizar en profundidad qué comportamientos deberían quedar de lado.

1. No comas nada que toque la bandeja de tu asiento

Así de claro. Aquí no sirve ni siquiera la norma de los 5 segundos. Si algo de comer ha tocado la bandeja de tu asiento… ¡veneno! No te lo comas. Está más que comprobado que la bandeja del asiento es uno de los elementos más sucios y con mayor cantidad de bacterias que se puedan encontrar en el avión. Es más sucio incluso que el baño del avión. El motivo de ello es la gran cantidad de personas que tocan la bandeja a diario, que ponen sus servilletas, sus pañuelos y muchas otras cosas que no están precisamente limpias. Y aunque el baño del avión, por ser el baño, se limpia muy a fondo de forma constante, las bandejas, al no parecer sucias, no se limpian tanto. Por lo tanto, es coto de cultivo de bacterias y todo tipo de posibles infecciones o problemas.

2. Evita el agua del grifo

Este es un tema un poco complicado. ¿Quién va a beber agua del grifo en un avión? No tiene lógica. Los asistentes de vuelo siempre nos están ofreciendo agua embotellada que ellos mismos ponen en un vaso o que nos dan directamente de la botella. Por lo tanto, pensar en agua del grifo resulta cuanto menos un poco loco. Pero si lo pensamos bien llegaremos a la conclusión de que sí se usa agua del grifo en los aviones. El uso de la misma se lleva a cabo cuando solicitamos un café, un té o algún otro tipo de preparado que utiliza agua caliente. La calidad del agua de grifo de los aviones no es precisamente la más conveniente para nuestro organismo, por lo que recomendamos que tengamos una alternativa a ese tipo de bebidas. Podemos optar por cualquier cosa que esté embotellada e intentar esperar a tomarnos un café cuando aterricemos.

3. No te emborraches

Puede resultar obvio en primera instancia, pero a veces cuando viajamos en avión nos sentimos alegres o tristes (cualquiera de los extremos es idóneo en este tipo de situación) y decidimos beber. Pero se trata de una de las peores decisiones que podemos tomar. ¿Por qué? Hay varios motivos. Primero: no queremos perder el control de nuestras acciones y quedar en ridículo con los demás pasajeros. Segundo: no queremos producir ningún incidente o malestar con nuestro comportamiento. Tercero: si ocurriera algo no estaríamos en capacidad para ponernos a salvo y sobrevivir. Cuarto: los efectos del alcohol en el aire mientras volamos son mucho más potentes. Esto significa que si con dos cervezas estamos borrachos en tierra, en el aire quizá con media cerveza ya suframos las consecuencias. Así que… mucho cuidado.

4. No estés todo el viaje sentado

Seguro que sabéis que hay muchos problemas de salud que atacan en silencio por mucho que nos sintamos a salvo. En los aviones han sido muchas las personas que han puesto su vida en riesgo por no darle suficiente importancia a algunos de los problemas de salud que se pueden generar mientras volamos. Y uno de los más habituales y a la par más traicioneros son la formación de coágulos de sangre. El efecto de los mismos puede derivar muchísimo en una situación u otra, pero os aseguramos que no queréis exponeros a las peores conclusiones de ellos. Y estos coágulos se forman por estar demasiado tiempo sentados en el avión. Si se trata de un viaje de 10 o 12 horas, os recomendamos que os levantéis en varias ocasiones. Lo mismo si se trata de un viaje de 6 horas. No tenéis que estar tanto tiempo sentaros sin moveros porque resultará peligroso. Además, el avión tiene espacio suficiente en sus pasillos para que caminéis un poco o que hagáis ejercicios de estiramientos.

flight-4516478_1920

5. Si estás enfermo: dilo

Cuando volamos hay ocasiones en las que no nos damos cuenta de que a nuestro lado tenemos ángeles de la guarda. Son los asistentes de vuelo, que desde hace mucho tiempo se ocupan de mucho más que simplemente servir las bebidas y la comida. Son quienes van a cuidar de nosotros en todo tipo de aspectos. Por eso, si nos sentimos mal o tenemos algún tipo de problema, aunque sean náuseas o dolor de cabeza, no está de más que se lo hagamos saber. El motivo es que los asistentes han sido entrenados para actuar y reaccionar en todo tipo de circunstancias, hasta en las más extrañas que no seríais capaces de creer. Por ello es importante que confiéis en estos profesionales y que os apoyéis en ellos para que os ayuden en todo lo posible. Os sorprenderá lo rápido que actuarán y lo bien que os tratarán para que os encontréis mejor durante el vuelo.

6. Estás mejor con tus calcetines puestos

No te vamos a engañar, los zapatos molestan durante los vuelos y a nivel médico hay motivos por los que estamos mejor sin ellos mientras volamos. Por eso muchas aerolíneas nos dan zapatillas de andar por casa, las típicas slippers que podemos usar durante el vuelo. Pero una cosa es que nos quedemos en calcetines o que usemos las zapatillas en cuestión y otra cosa bien distinta es que pongamos nuestra comodidad por encima del confort de los demás viajeros quedándonos descalzos. No, gracias. No queremos ver tus pies. No queremos oler tus pies. Y tú deberías querer tener los calcetines puestos, porque no hay que ser un genio para imaginar la cantidad de bacterias que hay en los pasillos de los aviones ¿verdad? En serio, no te quites los calcetines y no hagas que alguien tenga que mirarte con cara de «qué asco».

7. Tu música bajo control

Los auriculares que se fabrican en la actualidad son un portento en lo relacionado con el aislamiento del sonido. Pero aún así trata de no poner el sonido de tu reproductor al máximo, porque quizá molestes al pasajero que tienes sentado a tu lado. Otra cosa bien distinta son los reproductores multimedia que tienen los propios aviones. Ahí puedes poner el volumen al máximo porque normalmente está controlado por el propio vuelo para que se alcance un nivel de sonido que no moleste a nadie. Pero si hablamos de tu iPhone, está claro que el límite de sonido lo marcas tú mismo, por lo que ten en cuenta el bienestar de los demás viajeros y trata de no ser pesado haciéndoles escuchar tu música.

8. Bebe agua durante el vuelo

No estar hidratados debido a la presión que hay en el interior del avión es uno de los problemas frecuentes de muchos pasajeros. Podemos sentir dolor de cabeza o malestar generalizado si no bebemos suficiente agua. Así que intentemos beber agua en la medida de lo posible. Si el viaje es largo no dependamos solo de los refrescos cuando los asistentes de vuelo nos ofrezcan una bebida. Ellos no nos pueden obligar a beber agua, pero si es nuestra cuarta Coca-Cola y no hemos bebido agua en horas, se van a comenzar a preocupar por nosotros. Por ello, de vez en cuando recordemos la importancia de beber agua para evitar problemas.

9. Ojo con las lentillas

Si tienes opción a no usar lentillas durante el vuelo, será mucho mejor. Uno de los motivos de ello se encuentra en que el entorno dentro del avión es muy seco y eso va a pasar factura a nuestros ojos. Estaremos mucho más cómodos si optamos por nuestras gafas o simplemente por no llevar nada si es posible, en vez de depender de las lentillas que pueden convertirse en algo que nos acabe produciendo cierto malestar.

passenger-362169_1920

10. No evites quedarte dormido

En el caso de que el viaje sea largo, vas a necesitar dormir, sobre todo si hay un cambio horario de por medio. Los asistentes de vuelo se ocupan de ajustar las horas y los periodos de descanso de los pasajeros corriendo las cortinas y haciendo que la iluminación en el interior se reduzca a los mínimos. Esa es una señal por la cual te están diciendo «ahora es recomendable dormir», por mucho que los asistentes no puedan decirnos «ahora todos a dormir». Somos suficientemente adultos como para decidir si queremos estar todo el viaje viendo películas o si vamos a dormir un rato, pero si no descansamos luego vamos a tener problemas y, sobre todo, jet lag. No cuesta nada seguir los consejos de quienes de verdad saben cómo volar como los asistentes para que cuando lleguemos a nuestro destino nos encontremos de forma perfecta.

11. No te pongas nervioso comiendo

En algunos viajes hemos visto auténticas desgracias a la hora de comer debido al pánico. Hay personas que por tener poca experiencia en los vuelos no saben cómo reaccionar cuando tienen toda la comida delante de ellos. Y en ese momento los nervios, el temblor de las manos y ese tipo de cosas, acaba haciendo que se nos caiga algo, que sea difícil recogerlo, que manchemos al pasajero de al lado o una multitud de situaciones de lo más locas. Por eso siempre hay que tener un poco de calma, respirar profundamente y pensar que estamos haciendo lo más normal del mundo: comernos un plato de pasta mientras volamos y luego un delicioso helado.

Foto: Free-PhotosOrnaWRyanMcGuire

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (3 votos, media: 2,67 de 5)
2.67 5 3
Loading ... Loading ...