Consejos para convertirnos en uno de los mejores viajeros en avión

Compartimos una serie de recomendaciones y consejos que os ayudarán a ser los mejores viajeros en avión.

Viajar en avión

Viajar en avión es algo cotidiano para muchas personas, pero para otras todavía se trata de una acción que no resulta demasiado frecuente. En ocasiones vemos a personas que se suben en el avión y que se comportan de una manera poco adecuada, sin pensar en los demás o en los propios asistentes que trabajan en el vuelo y que intentan que todo sea lo más cómodo posible. Nosotros quizá seamos una de ellas, posiblemente porque no se nos ha enseñado sobre cómo volar en avión. En ocasiones la educación que recibimos desde pequeños no cubre aspectos tan cotidianos como cómo comportarnos en un avión porque el mundo prefiere que este tipo de cosas las aprendamos sobre la marcha. Pero nosotros nos hemos planteado reunir algunas recomendaciones que vienen de la mano de profesionales que trabajan en los aviones y que saben bien cómo debería ser el comportamiento de los viajeros.

1. Sé educado

¿Qué cuesta que seamos un poco educados? Esto es algo que debemos aplicar en todos los momentos de nuestra vida, pero en especial cuando compartimos un espacio cerrado como un avión durante varias horas. Tenemos que ser educados con todo el mundo que esté a nuestro alrededor. Con los demás pasajeros, con los asistentes de vuelo y con cualquier persona que nos podamos cruzar. Si necesitamos algo de un asistente, nada mejor como poner un «por favor» o un «disculpa» en la frase. Los asistentes de vuelo saben perfectamente que podemos estar cansados, no encontrarnos bien o cualquier otra cosa que nos haga sentir fuera de lugar, por lo que siempre son amables, pero nosotros también podemos serlo sin que resulte algo traumático. En realidad, comportarnos de una manera educada debería ser algo que hiciéramos de forma natural. Pero si no es lo nuestro… intentemos serlo en el avión.

2. Sin gritos

¿Necesitamos algo de un asistente y no parece que nos hagan caso? No es nada personal. No es que os estén ignorando. En realidad los pasillos de los aviones no son tan fáciles de controlar como podamos imaginar desde nuestro asiento. Los ojos de los asistentes están en todas partes, pero no siempre es fácil ver a una persona que les está llamando. A veces los gestos no son necesarios, pero en ningún caso nos tenemos que plantear pegar un grito para que nos escuchen. Recordemos lo que decíamos antes: ser educados. Si necesitamos algo de un asistente de vuelo, como puede ser que nos den algo más de comer, una bebida o cualquier otra cosa que se nos pase por la cabeza, lo que debemos hacer es ir a la parte de atrás del avión. Es allí donde están los asistentes y donde responderán a nuestras dudas sin que tengamos que interrumpir el descanso o la tranquilidad de los demás viajeros.

avión

3. Trata de ser cuidadoso

Si el viaje en avión es largo vamos a pasar muchas horas sentados, posiblemente con una persona a nuestro lado, o incluso dos si viajamos en un asiento que esté rodeado por los dos lados. Por eso en todo lo que hagamos tenemos que intentar ser cuidadosos. Cuando salimos de nuestro asiento para ir al baño, seamos cuidadosos en nuestro movimiento para no molestar a los otros pasajeros, no pisar donde no debemos y ante todo, tengamos cuidado de no darnos con la cabeza en la parte del espacio de las maletas, porque suele ser frecuente que si somos altos y un poco torpes, nos demos golpes. Seamos cuidadosos también cuando estamos tocando la pantalla táctil que tienen los asientos en la parte de atrás, dado que no olvidemos que hay una persona sentada en esa butaca. En la medida de lo posible seamos cuidadosos en todo lo que hacemos e intentemos que quienes nos rodean se sientan cómodos y no tengan que pensar que les estamos molestando.

4. No resuelvas los conflictos por las malas

Por desgracia, incluso si nosotros nos comportamos de una manera perfecta, suele haber pasajeros que no hacen lo mismo. Y en el peor de los casos puede resultar que tengamos uno a nuestro lado. En ese tipo de situación tenemos que, sobre todo, mentalizarnos de que nosotros no vamos a resolver un conflicto por las malas. Nunca. No vamos a levantar la voz y ni mucho menos a hacer algo más problemático. Si tenemos algún tipo de queja o creemos que no estamos cómodos debido a lo que hace otro pasajero, lo mejor será hablar primero con el asistente de vuelo que tengamos más cerca y comentárselo. El equipo del avión se ocupará de hablar con el pasajero y comunicarle, si procede, que debe intentar comportarse mejor o no hacer eso que nos estaba molestando. Si creemos que podemos hacerlo de una manera educada también podemos ser nosotros los que le comenten al pasajero lo que pensamos, pero siempre con mucha precaución. En cualquier caso, se recomienda tacto, porque nunca se sabe si la otra persona tiene problemas o si sus sentimientos en ese momento no son los más favorables para una discusión.

5. Deja tus pertenencias tranquilas

Algo que no les gusta nada a los asistentes de vuelo es que los pasajeros estén todo el rato sacando sus cosas del compartimento donde se dejan las bolsas de mano y pequeñas maletas. Es cierto que tenemos que intentar que nuestro viaje sea lo más agradable posible, pero si pensamos que vamos a necesitar algo durante el vuelo es mejor que lo saquemos antes de comenzar el mismo. No olvidemos que estamos en un avión y que la seguridad es lo primero, así que no queremos que ante cualquier tipo de movimiento o incidencia exista el riesgo de que se caigan las maletas y acaben dañando a otros pasajeros o rompiéndose alguna de nuestras pertenencias. Por ello es conveniente que pensemos bien en todo lo que podamos necesitar de la maleta y que así no tengamos que recurrir a ella en más momentos de los necesarios.

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6. Piensa en lo que quieres beber

A veces los procesos de repartir y servir bebidas a los pasajeros se pueden convertir en toda una odisea para los asistentes de vuelo. Por supuesto, estos profesionales están preparados para tener la máxima de las paciencias y nunca dirán nada que haga sentirse mal a los viajeros y ni mucho menos pondrán mala cara. Pero todo sería un poco más fácil para los asistentes si cuando estos llegan a nuestra butaca ya sabemos qué queremos beber. Si nos quedamos decidiendo minutos y minutos lo que estaremos haciendo será complicar su trabajo y además ponerles en una situación complicada, dado que ellos tienen unos horarios que seguir en cada uno de los procesos. Por otro lado… es solo bebida, nos podemos imaginar cuáles son las opciones frecuentes porque la mayor parte de las aerolíneas, viajemos a donde viajemos, siempre tienen el mismo catálogo. Zumos, refrescos, vino, cerveza… el estándar se repite en todos los casos. Y si seguimos dudando siempre podemos pedir agua.

7. Baja las ventanillas

Llega la hora de dormir durante el vuelo porque se trata de un viaje largo y la intención es que intentemos combatir el jet lag forzándonos a dormir. Es el modus operandi habitual y lo que se recomienda hacer. En ese momento los asistentes nos dirán que bajemos las ventanillas. Y si somos la persona que tiene que hacerlo, lo mejor es que lo hagamos. No discutamos acerca del tema. Todo el avión se intentará quedar en penumbra para que los viajeros puedan descansar, así que no pensemos que por mucho que nosotros queramos ver la luz del exterior tenemos derecho a hacerlo. Por la «mañana», cuando llegue el momento, podremos volver a subir la ventanilla para que entre el sol. Pero si puede ser, fijémonos en quien tenemos a nuestro lado y no le demos un despertar demasiado inesperado con los rayos del sol entrando directamente hasta su cara. Podemos abrir un poco la ventana y poco a poco dejar que la luz vaya entrando con más fuerza.

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8. La posición del asiento

Hay momentos en los que podemos tumbar nuestro asiento para descansar e intentar dormir un rato. No hay nada de malo en ello. Pero cuando se sirve la comida tenemos que volver a poner el asiento en su posición original, dado que estaremos molestando a la persona que se encuentra detrás. ¿No sabemos cómo volver a poner el asiento en su posición? Ya sabéis que normalmente hay un botón en uno de los lados. Pero si no lo conseguís encontrar solo se lo tenéis que comentar al asistente y os echará una mano. Además, es recomendable que os fijéis en si el asiento está en buena posición o no, porque a veces se mueven sin que nosotros pulsemos el botón debido a que estén viejos o dañados. Si nos fijamos estaremos haciéndole un favor a la persona que está detrás nuestra que quizá se encuentre incómoda con el asiento tumbado.

9. Quítate los auriculares un momento

Si vas a preguntar algo a los asistentes o si ellos se acercan a ti para comentarte cualquier tipo de cosa, haz el favor de quitarte los auriculares solo un segundo. Puedes pausar la película que estabas viendo y seguir con ella después, pero durante unos segundos ten los oídos bien abiertos para escuchar lo que te dicen. Es parte de las medidas de educación lógicas que todos deberíamos aplicar, pero a veces somos un poco vagos para hacerlo, y lo reconocemos. En cualquier caso, siempre podemos volver a ponernos los auriculares después y así disfrutar de la música, de la película o de lo que estemos viendo sea lo que sea.

Foto: Free-PhotosStockSnapStockSnap12019

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