Viajar a un mismo sitio en varias ocasiones, ¿por qué lo hacemos?

Hay distintos motivos que los expertos indican que son las grandes razones por las que viajamos repetidamente a ciertos destinos.

Repetir viaje

Viajar es una de las experiencias más placenteras que existen, puesto que nos permite abrir fronteras, conocer otras ciudades, culturas e incluso personas. Sin duda, muchos son los que disfrutan viajando de un lado a otro y descubriendo nuevos mundos. Sin embargo, la gran mayoría de amantes viajeros coinciden en que volverían a repetir un destino o regresarían a un lugar en concreto. ¿Por qué ocurre esto? Podríamos pensar que volver a un sitio que ya conocemos sería “perder” el tiempo, pero es todo lo contrario, ya que según los expertos en viajes hay muchas razones que nos motivan a regresar a dicho lugar y por norma general las siguientes experiencias suele ser aún más placenteras que las primeras.

¿Cuáles son estos motivos? Aunque como se suele decir, cada persona es un mundo, estos especialistas tienen claro que existen algunas causas universales que son las responsables de que los viajeros vuelvan a algún destino en concreto. ¿Quieres saber cuáles son? Hemos elaborado una lista con las principales razones por las que regresamos a nuestro destino favorito tomando como referencia el trabajo previo de un artículo de Huffpost que dejamos enlazado al final de la noticia y que resulta de lo más interesante.

Una belleza inigualable

Uno de los principales atractivos por los que nos vemos movidos a visitar un lugar es su belleza. Sobre todo si la región que vamos a conocer está llena de paisajes de ensueño que podrían ser plasmados en forma de cuadros o fotos. Teniendo en cuenta todo esto, los expertos aseguran que la belleza es una de las principales razones por las que los viajeros vuelven a un lugar. Por ejemplo, ver de nuevo una aurora boreal, disfrutar de una amplia variedad de flora o fauna, revivir esas puestas de sol interminables o perderse por algún paisaje montañoso son algunos ejemplos de la importancia que tiene la belleza de un país, ciudad o región, para que vuelva a atraer a esos turistas.

Tradiciones familiares

Seguro que en más de una ocasión has escuchado decir “esto viene de familia”, y es que en la mayoría de hogares se asientan tradiciones que se heredan generación tras generación. Sin ir más lejos, estas costumbres pueden englobar visitar una y otra vez un lugar importante para la familia. Por ejemplo, ir a la casa del lago, a la playa de siempre o a esa zona rural en la que tanto os encanta dar largas caminatas. Estamos convencidos de que en tu familia también tenéis alguna tradición de este tipo.

La historia

La historia es otro de los atractivos de una ciudad. A muchos de nosotros nos encanta enterarnos de todo lo que pasó históricamente en las nuevas tierras que visitamos. Mitos, leyendas, historias interminables… en definitiva, conocer todo lo que rodea a ese lugar desde que se tiene constancia de su creación. ¿Quién no volvería a lanzar una moneda en la Fontana de Trevi?, ¿Y descubrir los tesoros que alberga el Louvre? Lugares llenos de historia como París y Roma, ciudades que nos evocan otras civilizaciones, otros momentos y que gusta conocer en profundidad. De ahí que con una sola visita no sea suficiente.

Viajando por China

Conocer todos los rincones

Siempre que realizamos un viaje intentamos hacernos el mejor tour para conocer lo más emblemático de esa ciudad. Pero no siempre estamos el tiempo necesario para descubrir realmente todos los rincones que forman parte de ese lugar tan maravilloso. ¿Qué hacemos entonces?, ¿lo dejamos a medias? La solución radica en regresar a ese lugar de nuevo cuando tengamos ocasión y continuar el viaje desde el punto en el cual nos quedáramos.

Vivir experiencias alternativas

Viajar ya es una experiencia en sí misma, pero no hay que olvidar comentar que allá donde vamos siempre disfrutamos de otras muchas cosas y tenemos acceso a múltiples actividades. Aunque creas que las iniciativas van a ser repetitivas la siguiente vez que viajemos al mismo lugar, te equivocas, porque la gran mayoría de ciudades innovan con el tiempo para ofrecer a los turistas una experiencia única cada vez que las visiten. No hay dos viajes iguales nunca, sobre todo si sabemos repetir nuestro destino en momentos distintos que nos ofrezcan actividades muy diferentes (primavera, Navidad, verano, etc). Así siempre quedaremos encantados con nuestro viaje.

La gastronomía

Además del aspecto cultural y del histórico, la gastronomía es algo que tiene un gran peso para los viajeros. Los viajeros vuelven a los mismos lugares donde han comido excelente comida para poder disfrutar de ella de nuevo. Dentro de los países que ofrecen una mejor gastronomía (según expertos y los datos estadísticos), Italia es uno de los favoritos, posiblemente porque la pasta es una comida muy apreciada por personas del mundo entero. Francia también se encuentra en buena posición en el ranking y España no queda nada mal, aunque lo imaginamos a la vista de lo satisfechos que quedan los turistas cuando prueban nuestras deliciosas recetas.

Donde afloran las emociones

Dicen que en todos los rincones vivimos experiencias, tanto buenas como malas, aunque son las primeras las que se quedan grabadas en la retina y el corazón. No hay duda de que aquellos que han tenido una experiencia gratificante en un lugar y ha pasado momentos increíbles quieran volver algún día. Necesitan volver a estrechar ese vínculo y es por ello que esta es una de las razones más importantes que dicen los expertos que mueve a las personas a regresar a un lugar idílico para ellas.

Destinos que nos resultan familiares

Si nuestra experiencia ha sido buena y nos ha encantado el viaje, tanto por momentos vividos como por las personas o las actividades que hemos llevado a cabo, comenzaremos a reconocer el sitio como un lugar familiar. Lo que conocemos bien siempre nos gusta, así que ese lugar que nos ha encantado seguramente sea uno de los principales destinos que volvamos a poner en la lista para seguir disfrutando de él.

Belleza

Conexiones humanas

En ocasiones no solo nos enamora un lugar y su entorno, sino que hacemos relaciones especiales cuyo vínculo nos mantiene enganchados. Volvemos a viajar a distintos sitios porque allí tenemos amigos, conocidos, familiares o simplemente porque hemos entablado otros lazos en cada viaje realizado.

Estos motivos quieren que veamos claramente que no hay nada malo por lo que repetir un viaje por largo o costoso que sea. En realidad debemos vivir libres y relajados, no complicarnos porque tengamos ganas de volver a China por tercera vez cuando en realidad no hemos ido nunca a Estados Unidos. Hay que intentar derribar esas barreras y los prejuicios que sufren muchos viajeros. Es cierto que se debe tratar de ver mucho mundo, explorar distintos lugares que no conocemos, salir de nuestra zona de confort y hacer cosas que nos permitan evadirnos y desconectar. Así es como acabamos descubriendo nuevos rincones que se pueden convertir en nuestros favoritos. Pero tampoco hay que olvidar que la vida es corta y que si queremos volver a ver un sitio que nos volvió locos, tenemos todo el derecho a hacerlo sea cuando sea sin preocuparnos de nada más. Intentemos vivir más relajados, planificar nuestros viajes con más tranquilidad y si llegamos al punto de querer viajar al mismo lugar todos los veranos… ¿no sería mejor mudarse?

Vía: Huffpost

Foto: Free-Photosaareyes00Free-Photos

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