Murano, la isla del cristal y la pequeña Venecia

Murano, la isla del cristal

A pocos kilómetros de distancia de Venecia encontramos la isla de Murano, una de las más grande de la laguna Veneciana por detrás de la propia Venecia, en Italia. Una pequeña isla que es conocida precisamente por el cristal que allí se fabrica y que tiene el mismo nombre: el cristal de Murano.

Con una población que ronda los 30 mil habitantes, la isla de Murano es un rincón que pocos conocen, no así su cristal, dado su difícil acceso por mar. La dos únicas opciones que existen es un acceso directo del crucero de turno que lo haya incluido dentro de su ruta y, por tanto, acudir a ella desde uno de los botes hasta su puerto o ir directamente a la isla de Venecia y desde allí, coger un taxi-barco que te trasporte hasta Murano.

Y pese al esfuerzo que supone, lo cierto es que la isla merece la pena. De hecho, es mundialmente conocida aunque sólo sea, principalmente, por su cristal. Un producto que supone el principal negocio de sus habitantes.

Una fama a la que sacan rentabilidad ya que muchas de sus calles se encuentran adornadas con varias figuras de este preciado cristal cuyas características difieren mucho con el que se conoce en el resto del mundo. Y es que el cristal de Murano es mucho más resistente que el cristal convencional. Un arte que pese a vivir de él, muy pocos dominan. Son años y años de técnica antes de conseguir dominar a la perfección las herramientas por las que se modela el cristal una vez es calentado al rojo vivo.

Un cristal que puede ir acompañado de pequeños pigmentos de color que decoran el vidrio modelado. Además, una de sus formas más conocidas son los caballos de Murano. Una forma que irremediablemente nos remite a una famosa marca de ropa y coches italiana: Ferrari.  

Y es que su turismo también a se ha visto envuelto en toda esta vorágine del cristal. De hecho, son muchas las visitas a las fabricas que ya se incluyen en los planes de viajes de muchos de los conocidos cruceros que surcan las aguas del mar Mediterráneo. Además, tras la visita y la demostración de cómo se maneja ese vidrio candente, se puede pasar por la tienda por si quieres adquirir alguna de estas piezas de artesanía.

Pero si aún te quedas más ganas de disfrutar de este arte, Murano dispone de una serie de museos del vidrio donde podrás ver más de 4.000 piezas entre las que se encuentran frascos fenicios, cálices, espejos y cuentas de caleidoscopio. La pieza más importante es una lámpara de araña de 330 kilos de peso. Pero la isla de Murano no es sólo la isla del cristal sino que también contiene historia. Un patrimonio encabezado por su iglesia más antigua: la Basílica de Santa María y San Donato.

Foto de Son of Groucho.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...