La Catedral de Notre Dame, una reliquia de París

Monumentos de París. Notre Dame.

Para los aficionados al turismo francés, para todos aquellos que disfrutan con las construcciones más bellas y  para todos los amantes de las catedrales más simbólicas del mundo, se encuentra un lugar idílico, una emblemática construcción que se convierte en el sueño de los más apasionados por el arte gótico, por las iglesias y catedrales, y sobre todo, por el diseño que embriaga a las ciudades convirtiéndolas en auténticas joyas europeas. Para todos aquellos, cabe destacar una de las más bellas del mundo, y por lo tanto, famosa para todos. Se trata ni más ni menos que de la Catedral de Notre Dame, uno de los mejores monumentos en París.

Traducida al castellano se convierte en la Catedral de Nuestra Señora de París, pero el nombre por el que es mundialmente conocida es el que más fuerza le da, el que más impone en todos los estilos, Notre Dame. Se trata de una gigantesca iglesia gótica, dedicada exclusivamente a la Virgen María en la Île de la Cité. Su comienzo tiene lugar en el año 1163,  pensada principalmente para ser un lugar de culto al catolicismo. Finalizada su construcción casi 2 siglos después, en 1345, hoy en día y desde hace ya mucho tiempo se ha convertido exclusivamente en un lugar de atractivo turístico. Junto con la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo o el Palacio de Versalles, se constituye como el más excepcional de toda la ciudad.


En su larga trayectoria, la Catedral ha sido testigo de múltiples y muy importantes acontecimientos que han marcado un antes y un después en la historia de Francia y sobre todo, de París. La coronación de Napoleón Bonaparte, la de Enrique VI de Inglaterra o la Beatificación de Juana de Arco son algunos de los momentos épicos que se pueden considerar básicos en la historia de la Catedral.

Sin embargo, Notre Dame también ha sido el lugar clave en el que se han cometido diversos actos de vandalismo y delincuencia. Durante la Revolución Francesa, la catedral se convirtió en todo un templo conocido como “Templo de la Razón”. En dicha época, muchos de los tesoros que se guardaban en la Catedral fueron robados o incluso, destruidos. Las esculturas, las reliquias, gran parte de la decoración de Notre Dame fueron golpeadas hasta su destrucción. Incluso se llegó a reemplazar a la Virgen María en varios altares por imágenes de la libertad. Todo un caos que llevó a restauración durante más de 20 años.

Monumentos de París. Notre Dame Interior.

Aun sobreviviendo a la Revolución, la Catedral tuvo que aguantar mucho más después de aquello. Fue durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas alemanas decidieron atacar a diversos lugares en los que se concentraban grandes grupos de personas, destruyendo de ese modo muchas cristaleras y diversas vidrieras, dejando apenas decoración de cristal.

No obstante ahí sigue la Catedral de Notre Dame. Durante casi un milenio las experiencias y acontecimientos que ha tenido que experimentar han sido muchas, y lo que es seguro es que le tocará ser la protagonista durante muchos años más. Por ello es una de las paradas que no se pueden olvidar durante la visita a París. No solo podrás disfrutar de una preciosa fachada al más puro estilo gótico, sino que todo su interior te dejará completamente enamorado. Disfruta de las maravillosas vistas del Sena y siente toda la magia que emana esta ciudad única en Europa y en todo el mundo.

Foto principal: NEPMET

Foto 2: Leandro’s World Tour

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