Escasez de agua en Bali

El turismo es el mayor sustento de la isla de Bali. Da trabajo y dinero, pero también absorbe mucha agua. Demasiada. Tanta que la escasez de este recurso dificulta la vida de la población local en momentos de escasez.

Cole Stroma, profesor de la University of the West de Inglaterra, ha llevado a cabo un estudio sobre la escasez de agua en Bali (Indonesia) y ha documentado sus hallazgos en un libro. Además de este cargo académico, Stroma también es expresidente de Tourism Concern, un organismo londinense sin ánimo de lucro que se ocupa de la promoción del turismo ético en todo el mundo.

Está documentado que un 80% de la economía de Bali depende del turismo. Esta industria da empleo a un 25% de la población y representa el 50% del PIB de la isla. Tal y como indica el doctor Cole, el suministro de agua potable es imprescindible para el turismo, y los visitantes hacen gasto de hasta el 65% del agua de la isla. Hasta el punto que la disponibilidad de este recurso ha alcanzado un punto crítico en la mayoría de los destinos turísticos, algo que se puede atribuir a factores ambientales, pero también económicos y sociales.

La situación es tan grave que en algunos casos se han tenido que desviar conductos desde los riegos agrarios hasta las instalaciones turísticas. La consecuencia es obvia: una distribución desigual de este recurso entre visitantes y población local. Según alerta Cole, los responsables de la industria turística no son conscientes de lo grave que esta situación. Se ha reducido la calidad y la cantidad del agua, ha empezado a filtrarse agua salada y se han producido hundimientos y desniveles en el terreno.

Por supuesto, la población más pobre esta siendo la más afectada por esta situación. Muchas personas dependen del agua que extraen de pozos excavados con sus propias manos. Según los últimos datos, hablamos de hasta 1,7 millones de habitantes sin agua potable en Bali. Gente en una situación de riesgo aún mayor cuando la situación general es de escasez.

Pero mantener un resort de lujo sale caro, también en lo que a agua se refiere. El director ejecutivo de la Asociación de Hoteles de cuatro y cinco estrellas de Bali, Djinaldi Gosana, asegura que se necesitan hasta 50.000 litros de agua limpia al día para abastecer estos alojamientos. Una cifra que no incluye los hoteles, villas, apartamentos y resorts de categoría inferior.

Según Cole, gran parte de la presión que ejercen estos centros en la cantidad de agua disponible son los servicios que ofrecen. Balnearios, piscinas y jacuzzis requieren de un gran gasto de agua. De este modo, el turismo de masas se presenta como uno de los mayores males para la cantidad y distribución de este recurso en la isla.

Sin embargo, el número de hoteles e instalaciones turísticas ha aumentado muchísimo desde que en los años 70 el gobierno de Suharto  abriera la puerta al turismo de masas. En 1.987 se registraban 5.000 habitaciones de hotel en Bali. Hoy se alcanzan las 90.000. Da que pensar.

Fuente: Tourism Review.

Foto: pravin.premkumar.

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