El palacio de Schönbrunn, uno de los atractivos de Viena

Uno de los Palacios de Europa más ricos en su legado histórico, cultural y artístico. Viena capital de Austria posee El Palacio Schönbrunn, visita obligada para todo aquel viajero que quiera descubrir lo mejor de la ciudad Austriaca. Se puede llegar sin problema con la línea U4 del metro de Austria. Conozcamos de cerca todo lo que esconden semejante comparación con la palabra perfección.

En el post de hoy nos trasladamos a Viena, ciudad situada en Europa Central y a orillas del Danubio, en el Valle de los Bosques de Viena, colindando con las primeras estribaciones de los Alpes. Viena es conocida por ser la capital de Austria y uno de sus estados federados (Bundesland Wien).

Viena, es la mayor ciudad, centro cultural y político de Austria. Cuenta con una población de casi 2’5 millones de habitantes siendo el alemán su idioma oficial. Es una ciudad con mucha historia al ser una de las capitales más antiguas de Europa y ésto se hace patente al importante patrimonio artístico que posee. Durante el siglo XIX se le conocía por ser una de las capitales más musicales del Mundo y a principios del siglo XX meca de la filosofía y el debate político de Occidente, asi como uno de los principales focos de cultura mundial.

El centro histórico de Viena fue declarado por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad. Se destaca de la ciudad sus cualidades arquitectónicas y su entorno urbano que representa un valioso testimonio de un continuo intercambio de valores culturales. El legado de ésta ciudad es debido al nombramiento como capital musical desde hace siglos puesto que toda su riqueza arquitectónica ayudó a fianzarse como una de las ciudades más cultas.

Una de sus joyas reales es El Palacio de Schönbrunn, también conocido como el Versalles vienés. Es uno de los principales edificios que escoden mucha historia y cultura de Austria. Es el testigo de todo el esplendor que vivió la ciudad de Viena, también vivió la caída de la dinastía imperial de los Habsburgo, a día de hoy es un reclamo turístico y un referente de más de tres siglos del arte y de la historia de Europa.

La mayoría parte de la decoración interior data su origen en la época de 1600-1700 y es de las pocas reminiscencias que existen del conocido Barroco Austriaco. Su fachada es fruto de un fuerte clasicismo ya que colores como el amarillo tan característico de la misma le otorgó un “marca” con identidad propia a la Monarquía Habsburga puesto que todos los edificios oficiales estaban pintados del mismo color.

Si tenéis oportunidad de visitar Viena, no os olvidéis del Palacio Schönbrunn, puesto que su arquitectura y sus jardines harán de vuestra visita un gran enriquecimiento a nivel cultural.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...