Dulces típicos italianos

panettone

Italia es la cuna de una de las gastronomías preferidas alrededor del mundo: pizzas y pastas son parte de estas delicias que hacen del viaje a este país inolvidable. Como siempre, según la región o la época del año, las recetas varían. Hoy hablaremos de algunos de los postres más típicos de Italia: deliciosos, únicos, algunos tan conocidos como el tiramisú, pero también abriremos la puerta a un nuevo mundo de posibilidades.

zabaglione

Primero que nada, debemos saber que hay dulces típicos para épocas del año. Por ejemplo, en Pascua, tenemos dos: la colomba pasquale -en forma de paloma por aparecer en la Biblia como símbolo de esperanza y ser parte de la Santístima Trinidad- y la pastiera napoletana -en la que se utiliza la masa de la pasta frolla, trigo cocido y especias. Por la Navidad, el tradicional panettone de la primera foto -tal vez el bollo más tradicional, con pasas y fruta confitada-, o el struffoli -elaborado con pasta frita y con la forma de pequeñas perlas-, el torrone, los croccantis -dulces preparados con almendras o avellanas molidas y acarameladas-. Y solo en Venecia, y en honor al Carnaval, hay tres dulces específicos: los frittole -unos buñuelos, y que tienen diferentes versiones-, el galano -puede tener diferentes formas y en eso varía también su nombre, pero generalmente son como unas listas de pasta fritas-, y las trabucas -en ellas se utiliza cáscara de limón rallada, y también se fríen-.

Pero por otra parte, tenemos otros dulces, como el bonet -un pastel hecho con chocolate, café y galletas-, el gianduíotti -un chocolate de forma triangular a la avellana-, el conocido zabaglione -un postre caliente a base de huevos y vino Marsala-, y muchos dulces a base de miel, pan rallado, arándanos y queso fresco, así como también empanadas dulces. El ricciarelli, de Siena, tiene miel y almendras; y en Abruzzo se hace el zeppole, una pasta dulce. El castagnaccio es una especie de tarta elaborada con harina de castañas, agua, aceite de oliva, piñones y pasas de uva, y es de origen pobre, ya que se consume en la región de los Apeninos, dónde las castañas son abundantes. Y en el norte de Italia se consume el grostoli, que es una masa muy fina y crocante.

Si incluimos frutas, el pandolce lleva naranja, o el panforte di Siena, que además de frutas confitadas, es un pan con miel, clavo de olor y almendras. Y la casatta es un helado de varios sabores, al que se le añaden frutas confitadas y un baño de chocolate amargo. La sfogliatella, rellena de ricota, fruta confitada, canela y vainilla es una delicia para el paladar. Y si queremos galletas, los mostacciolli dolci son de chocolate, y si preferimos de miel, las cannariculi.

Pero no podemos olvidarnos del postre italiano más conocido por excelencia: el tiramisú. Sus ingredientes básicos son el queso mascarpone, los bizcochos y el café, pero también hay diversas variantes, en las que se añaden licores, chocolate u otros.

Fuente: 101 viajes, Vivo en Italia, Conociendo Italia

Fotos: zabaglione, panettone, tiramisú

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