Cataratas Kaieteur, las grandes desconocidas del mundo

Pese a ser varias veces más altas y espléndidas que las del Niágara, las de Iguazú o las Victoria, pocos conocen las Cataratas Kaieteur. Este paraíso casi inexplorado de Guyana nos recibe con más de 200 metros de caída en plena selva.

Inmensa catarata en Guyana

Hemos oído hablar tantas veces sobre las cascadas más grandes e imponentes del mundo que creemos conocerlas todas. Pero igual que hay países que cuesta ubicar en el mapa, hay alicientes turísticos que siguen siendo una delicatessen para los más intrépidos o los que más investigan.

El que hoy nos ocupa cumple ambos requisitos. Se encuentra en Guyana, el país más desconocido de Sudamérica. Un enclave situado entre Venezuela y Surinam, y con el territorio dividido entre los dominios que reclaman estos dos países. Con un entorno excepcional y casi sin explotar, sus selvas tropicales dan cobijo a multitud de especies exóticas y en peligro de extinción. Posee una de las mayores biodiversidades del planeta.

Y en plena selva nos reciben las Cataratas Kaieteur. Situadas en el parque natural del mismo nombre, protagonizan la caída de agua del río Potara desde lo alto de una de las formaciones geológicas más antiguas del mundo. Son 226 metros de precipicio y más de 660 m3 de agua cayendo y explotando sobre las rocas de la parte inferior. Y tras llegar a su meta, aún les esperan otros 20 metros de caída.

Las cifras imponen, pero no dicen nada. Mejor comparemos. Y es que las Cataratas Kaieteur son tres veces más altas que las de Iguazú, las más populares de Sudamérica. También cinco veces más elevadas que las del Niágara, y casi dos veces más altas que las Cataratas Victoria, entre Zambia y Zimbawe.

Por si eso fuera poco, ofrecen alicientes a su altura. Salientes de roca que permiten instantáneas perfectas (y alguna que otra curiosa, como aquella de fingir que sobrevuelas las cataratas), vegetación imponente, piscinas y charcas naturales, y un espectáculo que permanece en la memoria para siempre.

Sin embargo, poca gente las conoce. Raramente aparecen en publicaciones viajeras, en guías, casi en los mapas. Reciben unos 40.000 visitantes al año. Iguazú dio la bienvenida a cerca de dos millones en 2011, y las Victoria acogen a un millón y medio de viajeros cada año. Las cifras en el Niágara son aún más elevadas: unos 20 millones de turistas anuales.

La consecuencia es clara, y nos la explica Viajeros4x4x4 en el blog ‘La vuelta al mundo en 10 años‘. Kaieteur es la única catarata «donde puedes permanecer en la más absoluta soledad durante varios días. Sin ruidosos grupos turísticos. Sin puestos de Coca Cola. Sin souvenirs de plástico. Solos en la naturaleza, como debió ser en el principio de todo».

Para visitar las Cataratas Kaieteur hay diversas opciones. La primera, y la más cómoda, es tomar un vuelo desde el Aeropuerto de Georgetown, la capital de Guyana, hasta las pistas a tocar de las cataratas. También se puede llegar en bote, en una excusión de un día, o escoger la vía favorita de los más aventureros. Un trekking de 4 o 5 días en plena selva, adentrándose en sus misterios y con semejante espectáculo como broche final.

Escoge la tuya y disfruta.

Foto: sorenriise.

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