Carretera de Karakórum, de Pakistán a China entre picos y glaciares

Los 1.200 km de la KKH, como se la conoce en inglés, conectan Pakistán y China a través de sus picos más elevados, sus valles más abruptos y sus glaciares más bellos. Un festival de paisajes y culturas que transcurre a unos 4.700 metros sobre el nivel del mar.

Carretera de Karakórum

Construir una carretera entre algunos de los picos más altos del mundo, bordeando glaciares y valles abruptos, y atravesando montañas tan míticas como el K2 (8.611 metros de altura). Una gesta que parecía imposible, pero que se hizo realidad entre 1982 y 1986. Desde entonces las localidades de Abbottabad, en Pakistán y cerca de Islamabad, y Kashgar, en China, están conectadas por los 1.200 km más extremos del planeta. Tanto que se considera la obra más colosal de la historia humana tras las Pirámides de Egipto.

A la vía se la conoce como la Carretera de Karakórum, o KKH en sus siglas en inglés, y realiza su recorrido a una altura confirmada de casi 4.700 metros sobre el nivel del mar. Aprovecha, además, el antiguo recorrido de la Ruta de la Seda. Los chinos la conocen como la ‘autopista de la amistad’, pero durante su construcción no dio grandes muestras de compañerismo. Se llevó por delante la vida de muchos trabajadores de ambos países. Según se dice, uno por cada km de carretera, sobre todo a causa de desprendimientos de roca.

El recorrido de Karakórum se ha convertido en un gran aliciente para los amantes del turismo de aventura, ya que ofrece acceso a territorios casi inexplorados y a formas de vida dignas de ser descubiertas. La región de Cachemira, el lago Karakul, las llanuras de Deosai, o varios y vertiginosos puentes colgantes son solo algunos de los alicientes que esperan en el camino. Sin contar curiosidades como los teleféricos manuales que comunican las aldeas con la carretera, y que pondrían los pelos de punta a cualquier persona con vértigo.

Los aficionados (más bien expertos) al senderismo, el montañismo y la escalada también han hallado en la Carretera de Karakórum un modo más sencillo y directo de acercarse a sus próximos retos.

No obstante, es necesario informarse antes de lanzarse a la KKH. La mejor época para circular es en primavera o a principios de otoño. En invierno las fuertes nevadas pueden cortar la carretera durante largos periodos de tiempo, y en julio y agosto las lluvias monzónicas pueden provocar avalanchas de barro que bloquean el paso durante horas.

El puesto fronterizo que conecta Pakistán y China cierra oficialmente entre el 31 de diciembre y el 1 de mayo, aunque puede demorar aún más su apertura si el tiempo lo exige, por lo que se recomienda consultar con antelación.

Del mismo modo, el sector pakistaní de la carretera está mucho más deteriorado que el chino. De hecho, el Gobierno de China está invirtiendo dinero en el paso de la KKH por Pakistán, lo que con el tiempo podría permitir que el acceso estuviera abierto durante todo el año. Además, el tramo a la altura del Valle de Hunza cayó víctima de un desprendimiento y formó un lago que ha dejado sumergidos 22 km de carretera. Actualmente se puede realizar este tramo en barco.

No todo son malas noticias. La carretera de Karakórum está debidamente conectada con transporte público, y el precio de los billetes es muy asequible. Esta es la opción que escogen muchos viajeros para hacer la ruta en varias paradas, y con un recorrido total de entre dos y tres semanas. ¿Os apuntáis a la aventura?

Foto: JialiangGao.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...