Curazao, la influencia europea en el Caribe

Curazao

Ya hemos hablado de Saint Marteen, la isla caribeña con un lado francés y otro holandés. Ahora es el turno de otro país perteneciente a las Antillas Holandesas: Curazao (o Curaçao), el territorio más grande y poblado del archipiélago.

Ubicada en el sur del Mar Caribe, a 50 kilómetros de la costa venezolana, Curazao combina todos los ingredientes de una isla tropical con la distinción y estilo holandés. El área histórica, el centro y el puerto de su capital Willemstad fueron declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO en 1997.

En Willemstad se encuentra la sinagoga en funcionamiento más antigua de América: Mikvé Israel-Emanuel, presente en la isla desde 1651. Esto se explica por la importante colonia de judíos sefardíes que habita en la zona.

La historia de la región también dice presente en los fuertes que construyeron los holandeses para su protección y que aún siguen en pie. Amsterdam (construido en 1635), Beekenburg (1703), Nassau (1797) y Waterfort (1634) son algunos de ellos.

Aunque la principal industria de Curazao es el refinado del petróleo que llega desde Venezuela, sin duda que el producto más reconocido es su licor, elaborado con la corteza de las naranjas de la isla.

Y nada mejor que disfrutar de ricos tragos mientras se asiste al popular Carnaval de Curazao, que se realiza entre enero y febrero de cada año. Desfiles, disfraces, carrozas y, por supuesto, cientos de personas bailando le dan un especial colorido a la isla.

Otra visita imperdible es el Parque Christoffel, que con una superficie de 1.820 hectáreas, alberga al monte de mismo nombre (sus 377 metros lo convierten en el más alto de la isla). Una gran variedad de pájaros, diversas flores y hasta tortugas marinas pueden ser apreciadas en su recorrida.

Foto: Steve Rosset

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...