Visitar la Alhambra de Granada

En la cima y las laderas de la colina Sakiba se alza la Alhambra de Granada, una fortificación en lugar estratégico que oculta en su interior uno de los mayores tesoros arquitectónicos y artísticos del legado musulmán en España.

La Alhambra, llamada así por el color rojizo de la piedra empleada en su construcción, es un conjunto monumental compuesto por palacios, jardines y fortificaciones que se fue construyendo a lo largo de 600 años bajo culturas y corrientes artísticas diversas, desde su origen musulmán, pasando por la huella renacentista y el toque del romanticismo del siglo XIX.

La belleza de los tallados en los techos y paredes de los palacios de la Alhambra es impresionante.

En la montaña sobre la que se asienta la Alhambra ya existían antiguas fortificaciones de la época romana, que los musulmanes tomaron como referencia para construir una gran zona fortificada dada su excepcional posición defensiva y estratégica. Así pues, la Alhambra, que empezó siendo una fortificación, se convirtió también en ciudadela y palacio al ser utilizada como residencia de los sultanes nazaríes y de altos funcionarios, cortesanos y soldados de élite.

Lo que ha llegado a nuestros días, que es Patrimonio Mundial por la UNESCO desde 1984, es un conjunto de palacios, patios y jardines de una belleza y calidad artística excepcional. Entre los palacios destaca el de Carlos V, de estilo romano, y todo su entorno. Por otro lado, la riqueza y belleza de los patios, pórticos, miradores y torres de los palacios nazaríes, con su decoración y la presencia del agua como elemento cohesionador nos transportará en el tiempo y nos llevará a evocar vivencias de otras épocas. No debemos dejar escapar la oportunidad de pasear por el Generalife, un complejo sistema de jardines, fuentes y edificios que convertirán nuestro paseo en una delicia para todos los sentidos.

Nuestra visita a la Alhambra tenemos que prepararla con antelación, sobre todo porque es muy recomendable adquirir las entradas con suficiente antelación. Es muy común encontrarse con largas colas en el acceso y avisos en los carteles electrónicos de las cercanías de que se han agotado las entradas. Éstas pueden ser de tres tipos, según la franja horaria que elijamos. En temporada de verano, las más recomendables son las de tarde o noche, ya que con las de mañana nos podemos encontrar con temperaturas muy altas.

El número de visitantes que puede recibir el monumento es limitado por motivos de conservación, la riqueza de las paredes, con sus grabados y filigranas, de los suelos y de todo el conjunto es tal que dañarlo se considera un delito (se ha llegado a multar y detener a quien ha querido dejar alguna marca). Por ejemplo, lo primero que indican a la entrada de los palacios es que debemos colgarnos las mochilas y bolsos por delante para no rozar accidentalmente las paredes al girar. Para facilitarnos la visita de la Alhambra, en el pabellón de acceso podemos conseguir audioguías en diferentes idiomas.

Foto por Vaughan Williams (jvwpc) en Flickr

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...