La Comarca de la Sidra

La sidra es la bebida más conocida de Asturias, por lo que probarla es obligado si visitamos en Principado. Para conocerla un poco mejor podemos hacer la Ruta de la Sidra, que recorre lugares como Navia, Villaviciosa o Tazones.

La escena típica en una sidrería.

Asturias es sinónimo de sidra. Toda visita a Gijón u Oviedo debería ir acompañada de un culín de la bebida por excelencia de Asturias, pero si queremos adentrarnos plenamente en el mundo de la sidra deberíamos acercarnos a la Comarca de la Sidra y realizar la Ruta de la Sidra, un recorrido por los concejos de Bimenes, Nava, Sariego, Colunga y Villaviciosa que nos permitirá conocer el cultivo del manzano y el proceso de producción de la sidra, además del valor ecológico, paisajístico y patrimonial del mundo de la sidra.

La ruta empieza en Nava, la villa de la sidra. Allí encontramos el Museo de la Sidra, destinado a enseñar, preservar y promocionar entre sus visitantes la cultura de la sidra. El museo abre todos los días del año salvo los lunes. El segundo fin de semana de julio se celebra el Festival de la Sidra, declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional, que incluye el Concurso Internacional de Escanciadores.

Continuamos el recorrido rumbo a Villaviciosa, aunque antes pararemos en Tazones, desde donde veremos el estuario natural de la Ría de Villaviciosa junto a la playa de Rodiles. En Tazones podemos pasear rodeados de casas marineras y probar los frutos de mar en el puerto, acabados de pescar y acompañados, como no, por sidra.

Por fin llegamos a Villaviciosa, la ciudad más grande de todo el recorrido -lo que no evita que se respire tranquilidad-. Los edificios más importantes se construyeron cuando la Ría era el eje comercial de la ciudad, con sus 8 kilómetros de longitud, lo que también la convierten en uno de los grandes atractivos de la ruta. Además de realizar actividades acuáticas, su estuario nos ofrece una gran biodiversidad.

La Ría de Villaviciosa.

Acabaremos entre Colunga y Lastres, donde encontramos el Museo Jurásico de Asturias. Tras pasear entre dinosaurios, podemos acercarnos a Lastres, uno de los puertos más importantes de Asturias y disfrutar de los últimos culines en alguna sidrería de este pequeño pueblo ubicado en una ladera de la costa.

Nos encontraremos con paisajes de todo tipo. En la costa encontraremos desde altos y espectaculares acantilados escarpados hasta extensas playas como la de Rodiles, perfectas para hacer una parada y refrescarnos con un baño en el Cantábrico siempre que el tiempo acompañe. En el interior, no muy lejos de la costa, veremos bosques y amplios valles de pomardas, las plantaciones de manzanas destinadas a elaborar sidra. Y para pasear nada como la sierra de El Suave, cercana a la costa, que tiene al Pienzu, a 1.159 metros de altitud y a 5 kilómetros de la costa como un gran mirador de la costa asturiana y los Picos de Europa.

Fuente: 20 minutos

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...