Sal, dunas y montañas ¡Tres espejismos en un día!

Los tesoros naturales de Túnez son muchos, pero una ruta como la que te proponemos permitirá que te embriagues de todo lo que este país tiene por ofrecer. Lagunas de sal, humedales, campos de dunas, montañas… ¡Al alcance de tu mano en una sola jornada!

Un lago en el desierto: todo un espejismo.
El centro, oeste y norte de Túnez tienen un original encanto natural. Son tierras de espejismos que merece la pena ver y recorrer en una ruta. Una opción magnífica será la de alquilar un coche y emprender el viaje desde cualquier ciudad, del mismo modo que se podrán contratar visitas guiadas. A la hora de iniciar esta aventura lo tendrás muy fácil: ¡en Túnez todo está cerca!

Los tres espejismos de nuestra original ruta comienzan en las lagunas de sal del área de Sfax, siguen a través de los reflejos de las dunas del cercano Desierto del Sáhara tunecino, en las planicies áridas hacia el Gran Erg, y acaban en los fluctuantes perfiles de las crestas de las montañas de Mogods, sobre otra laguna norteña.

Las salinas de Sfax son las que están en explotación en la zona, como las de la sal que se recoge en Sebhket el Melah, inmediatamente al sur del Golfo de Boughrara. Se topará con montañas de un blanco surrealista para el lugar. Los Humedales de Thyna son otro de los reflejos que debe buscar el visitante, donde conocer la naturaleza en estado puro reflejada en 74 variedades de aves en un entorno salvaje. Todo ello a través de 14 kilómetros de frente marítimo, que van desde el Puerto de Sfax en dirección sur, cerca del aeropuerto local. Un espacio natural protegido por la UNESCO que se encuentra vivo y totalmente preservado.

Para llegar hasta los campos de dunas del Gran Erg en dirección a Argelia, el visitante tendrá que atravesar otras salinas de vivos reflejos. Si quiere fotografiar un paraje de impresión, con salinas naturales sin explotar de un blanco espectacular, diríjase a la depresión de Chott el Jérid que cruza de sureste a noroeste la carretera P16. Sus mejores fotos le esperan.

Tomando la carretera N16, llegará a El Oued, una localidad tradicional casi transformada en arena. Podrá ver esos célebres reflejos sobre la capa de aire caliente que engañarán a la vista. Para ver los últimos espejismos de la ruta, por qué no dejarse sorprender por las montañas tunecinas. Para la ocasión habrá que desplazarse hacia el norte, a la cadena montañosa de Mogods, entre las localidades de Bizerta y Khumayr. Más concretamente, al borde del Lago Ichkeul en el parque nacional del mismo nombre. Una experiencia para recordar.

Estos tres espejismos buscados le ofrecerán, en un día, valiosos retazos de magia natural tunecina.

Más información / Turismo de Túnez

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...