TabarCa y TabarKa: Hermandad del pasado

Dos islas mediterráneas alejadas geográficamente pero unidas por la Historia. Ese es el caso de los emplazamientos que te presentamos a continuación, en ambos casos destinos predilectos a causa de su magnífica combinación entre el turismo de sol y playa y el encanto de la naturaleza.

Panorámica sobre Tabarka

La isla tunecina de Tabarka guarda una especial relación con otra isla homónima mediterránea con la que comparte algunos trozos de historia. Y todo, a pesar de la distancia y de las diferentes culturas de aquellos que las gobernaron. ¿Quieres conocer qué es lo que une a estas dos comunidades?

Tabarka la tunecina se encuentra situada a unos trescientos metros de la costa mediterránea de Túnez y del mismo Puerto de Tabarka, en el norte del país. Esta isla dispone de poco más de 400 hectáreas de superficie, pero representa un destino náutico que es imprescindible si queremos disfrutar del sol y la playa. Además, Tabarka se encuentra unida a tierra por una larga manga de arena, lo que supone un paisaje digno de admirar. Era apreciada desde la antigüedad y todavía lo sigue siendo por la calidad de sus corales, lo que la convierte en un lugar magnifico para el buceo. Su apariencia compite en belleza con el archipiélago Balear.Pese a sus cortas dimensiones, destaca la fortaleza cristiana que fue el origen de la urbanización de su superficie y base de su valor estratégico.

La Tabarca española está algo más lejos de tierra, a unos cuatro kilómetros frente a Santa Pola, en Alicante, y es igualmente plana y no supera el medio kilómetro cuadrado. Pero ¿cuál es esa relación entre las dos tabarcas? Pues la que unió a su gente, las de un lado y otro del Mediterráneo, aunque le parezca difícil de creer.

Dice la historia, que la corona española tenía intereses en esta isla desde la campaña de Túnez del rey Carlos V, en la que combatieron D. Miguel de Cervantes y D. Garcilaso de la Vega. En 1768 el rey español Carlos III accedió a los consejos de un fraile mercedario –Fray Juan de la Virgen- para aceptar el rescate de 69 familias ligures de origen genovés, pero al servicio de la corona española, que el Gobierno de Génova había enviado para poblar la Tabarka tunecina. De esta manera, los ligures que se enfrentaron a la esclavitud del rey de Argel que había ocupado la zona fueron liberados y evacuados de la isla tunecina para instalarlos en la alicantina. En 1769 llegaron a Tabarca alrededor de unos 296 tabarkinos para que habitaran la isla. Mediante su ocupación y refuerzo de la plaza, la aseguraron frente a la ocupación corsaria.

Los nuevos pobladores se encargarían de defender su isla -para lo que se construiría una pequeña fortaleza- y parte de la costa del Cabo de Santa Pola amenazado por aquellos años por la piratería berberisca. Al poblado originario de Tabarca se le dio el título de ciudad con sus nuevos habitantes y se le cambió el nombre por el que conserva: Nueva Tabarca. Hoy en día, ambas islas son consideradas como lugares especiales para disfrutar del mar, el sol y su gran biodiversidad.

La TabarKa tunecina, como destino turístico por excelencia, goza de un Aeropuerto internacional, además de actividades de ocio como el Festival de Jazz, el Festival Coral de Fotografía Submarina, campos de golf en los que practicar, monterías de jabalíes, actividades de pesca y navegación y un largo etcétera. ¡Toda una emoción por descubrir!

Más información / Turismo de Túnez

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