Incidentes en aviones de Ryanair, de anécdota a rutina

Antes lo más accidentado que ocurría con Ryanair eran las anécdotas relacionadas con su presidente, Michael O’Leary, con sus costes adicionales hasta por respirar, y con sus vuelos cargados de publicidad. Pero ahora las dudas sobre Ryanair han llegado al punto de no retorno: la seguridad.

Antes lo más accidentado que ocurría con Ryanair eran las anécdotas relacionadas con su presidente, Michael O’Leary, con sus costes adicionales hasta por respirar, y con sus vuelos cargados de publicidad. Que no es moco de pavo, pero siempre quedaba la esperanza de que al menos los aviones estaban en un estado aceptable y las incidencias de vuelo eran las mismas que con otras compañías. Dicho de otro modo, que al menos volabas y lo hacías sobre seguro.

Vuelo de Ryanair en el Aeropuerto de Madrid


Pero parece que las dudas sobre Ryanair han llegado al punto de no retorno: la seguridad. Cuando se pone en duda lo esencial, apaga y vámonos. Y en los últimos quince días la compañía irlandesa no da una en ese sentido.

Primero fueron tres aterrizajes de emergencia en el Aeropuerto de Valencia por falta de combustible. Tras hacer cola para aterrizar en Barajas (Madrid), los vuelos se desviaron hacia el aeródromo de Manises, donde también tuvieron que esperar para tomar tierra. Sin embargo, la llamada de emergencia desde los aviones aceleró el proceso. Aunque desde el Ministerio de Fomento ya se han iniciado los trámites para tomar carta en el asunto, desde la aerolínea definen lo sucedido como un caso excepcional.

Pero las incidencias no son tan excepcionales cuando se repiten, aunque de un modo distinto. Días más tarde, y según informa La Información“un pasajero de un vuelo Eindohoven-Mallorca (…) denunciaba a través de las redes sociales que la compañía les había dejado encerrados durante más de dos horas a una temperatura de más de 38 grados. Según denunciaba, el personal de cabina les había impedido bajar de la nave, que además no contaba con aire acondicionado.

Pues bien. Tras estos tres incidentes, salta a los medios uno de mucho más escalofriante. Los pasajeros del vuelo Valencia- Bruselas que debían partir ayer a las 20:30h hacia la capital belga fueron evacuados del avión tras observar que el aparato perdía combustible “a chorros” por “el extremo de una de las alas”, según ha explicado uno de ellos, Miguel Ángel Cubillos, en declaraciones para El Diario Montañés.

Los técnicos de la compañía indican que se trataba de una “avería técnica menor” que fue resuelta en dos horas y media. Finalmente, los pasajeros volaron en el mismo avión a las 23:00h, y aterrizaron en Bruselas a la 01:00h de la madrugada. Durante ese tiempo, indica Cubillos, los pasajeros atrapados en Manises no recibieron ninguna atención ni por parte de la aerolínea, ni por parte del personal del aeropuerto.

Tantas apariciones en las noticias en tan pocos días hacen pensar que lo que la compañía define como anecdótico es en realidad una rutina. Parece que Ryanair está jugando con fuego, pues sus clientes pueden perdonar un trato de baja calidad si al menos consiguen volar a buen precio. Pero, ¿sin garantías de seguridad? ¿Se puede pasar por alto algo así? ¿Qué os parece?

Fuente: El Diario Montañés, La Información, La Vanguardia.

Foto: Andres Rueda.

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