Indonesia sufre uno de los peores terremotos y tsunamis de su historia

Más de 1000 personas fallecidas en Indonesia después de sufrirse un terremoto y un tsunami posterior.

Amanecer

No es la primera vez que Indonesia es el blanco de una catástrofe natural. Recientemente ha vuelto a ser la diana, pero esta vez las consecuencias han sido terribles, puesto que no solo ha sido un terremoto, también se ha producido un tsunami. Hace unos días Indonesia sufrió uno de los desastres más importantes de los últimos años y, por el momento, se han contabilizado alrededor de 1400 personas fallecidas, así como un gran número de desaparecidos. Por ahora no se sabe con exactitud cuántos daños habrán provocado el terremoto y el tsunami, pero lo que sí se sabe es que Indonesia va a tener que realizar numerosos esfuerzos para que vuelva a florecer.

El terremoto fue el primero en producirse, con una magnitud de 7.5. La ciudad de Palu se vio azotada por un gran temblor que también afectó a un gran número de áreas cercanas. Fueron varios los movimientos sísmicos que notaron los residentes de Palu y uno de ellos, el de mayor envergadura, desembocó en la aparición de un gran tsunami. Las platas de Donggala y Palu acabaron arrasadas, puesto que este tsunami llegó a tener unos tres metros de altura, lo que supuso que ambas playas acabaran sepultadas en una gran marea. Los que se encontraban en aquel momento disfrutando de la arena y las aguas cristalinas de la región, atemorizados, huyeron rápidamente hacia otras zonas de mayor altura, aunque lo cierto es que el tsunami alcanzó puntos muy altos de la ciudad.

A causa de este tsunami muchas viviendas y establecimientos fueron destruidos, mientras que también se vieron coches destrozados y transportados con fuerza de un lugar a otro. Carreteras y puentes tampoco pudieron sobrevivir a esta ola gigantesca. Según el testimonio de algunos supervivientes, todo parecía un día normal hasta que de repente el cielo se oscureció por completo y en cuestión de segundos las paredes empezaron a temblar. Se sufrieron movimientos cada vez más fuertes y directos que estaban acabando con todo. Después llegaría el tsunami y a partir de ahí la catástrofe.

Además de las playas de Donggala y Palu, otras zonas como la parte residencial de Patobo, también fueron derruidas. En este lugar más de 740 viviendas han desaparecido y se han quedado enterradas bajo el barro producido por la gran ola. El hotel Roa Roa de Palu también ha sufrido grandes daños y existen vídeos en Internet donde se pueden ver edificios de más de 8 plantas cayendo desplomados.

Teniendo en cuenta la magnitud de este tsunami, esta parte de Indonesia bien podría definirse como un gran cementerio debido a que son muchas las personas que han fallecido a causa de esta ola. Por el momento el número llega a más de 1400 personas, aunque no se descarta que en los próximos días la cifra aumente, ya que hay bastantes personas que se encuentran en paradero desconocido. Nombrando de nuevo a la zona residencial de Patobo, sabiendo que más de 740 viviendas han sido destruidas, no se descarta que bajo los escombros puedan encontrarse más cuerpos sin vida. En el hotel Roa Roa se pudieron rescatar rápidamente a unas 50 personas, pero se sabe que había muchas más hospedadas y la gran mayoría de ellas se encuentran desaparecidas.

Aunque muchos de los afectados son residentes en la región, el gobierno de Indonesia ha explicado que también hay un gran número de extranjeros. Según los datos oficiales, hasta el momento 114 personas no residentes han sido evacuadas, mientras que unos cinco extranjeros están desaparecidos, entre los que se encuentran un malayo, tres franceses y otra persona se origen surcoreano. En una primera ronda de recuento de daños se estima que más de 2 millones de personas se han visto afectadas por el terremoto y el tsunami, aunque el número no se puede dar con exactitud, ya que aún hay muchos escombros en la región, por lo que esta cifra es simbólica. De entre todas ellas, se sabe que 48.000 personas han sido desplazadas a otros lugares, mientras que alrededor de 600 están hospitalizadas.

Después del terremoto y el posterior tsunami, Palu y sus alrededores presentan un aspecto devastador. El área que ha sido arrasada ahora es una zona sombría donde el agua y los alimentos son muy escasos. Además, la mayoría de edificios se han visto dañados por la fuerza del tsunami, por lo que no se descarta que pueda haber más derrumbes de aquí a unos días o incluso que los daños vayan a más si se presenta otra réplica.

Indonesia tsunami

Teniendo en cuenta el contexto que se ha planteado, ante la falta de recursos algunos supervivientes han tomado medidas y muchos han “saqueado” las tiendas y los supermercados en busca de comida y agua. También se han podido ver a otras personas “asaltando” las gasolineras para encontrar combustible e incluso hay quienes salieron disparados hacia el aeropuerto con la esperanza de poder tomar un vuelo que los llevara lejos de allí. Además de todo esto, debido al caos que se ha producido en la ciudad, una vez que terminó el terremoto más de 1.000 presos huyeron de varias cárceles que hay en la región.

Indonesia de nuevo se vuelve a convertir en el centro del huracán y, mientras aún no se levantaba de otras catástrofes similares que habían azotado la región hace poco, ahora tiene que volver a pedir ayuda. Aunque son muchos los funcionarios y voluntarios que están poniendo todo su esfuerzo para salvar vidas y encontrar más cuerpos, ellos mismos han informado que es imposible acceder a ciertas zonas, por lo que cualquier ayuda es fundamental en estos momentos. Aunque la ciudad más afectada ha sido Palu, la primera remesa de ayuda fue a parar directamente a Donggala, puesto que en esta zona viven más de 300.000 personas y fueron los que notaron más cerca el seísmo con el posterior tsunami.

Las autoridades han alertado de que la Cruz Roja de Indonesia está llevando a cabo todo tipo de acciones a la mayor rapidez para ayudar lo antes posible a las personas que han sobrevivido. Según un informe de la Cruz Roja Internacional, lo más prioritario es evacuar a los supervivientes y que se les pueda dar con la mayor brevedad agua y comida. Es tal la gravedad del asunto, que el presidente de Indonesia Joko Widodo ha dado su autorización para poder pedir ayuda de carácter internacional. De este modo la Unión Europea se ha ofrecido a dar más de 1.5 millones de dólares para la causa, mientras que Corea del Sur quiere poner sobre la mesa 1 millón. Así mismo, el gobierno australiano trabaja codo con codo con Indonesia para crear otras opciones de ayuda y asistencia a los supervivientes.

Tras lo sucedido, Indonesia se encuentra en uno de sus momentos más delicados, sobre todo teniendo en cuenta que recientemente ya había sufrido otros incidentes naturales de similares características. El cambio climático y la forma en la que el mundo se desarrolla sin que la humanidad parezca darse cuenta de las consecuencias, lleva a que cada vez se produzcan más situaciones como esta. Al fin y al cabo, este año 2018 está siendo especialmente drástico en lo referente a los terremotos, tifones y tsunamis con los que está encontrándose la sociedad y que han llevado a que fallezcan miles de personas. Por ahora el trabajo de Indonesia se concentra en rescatar y encontrar supervivientes, pero en el futuro tendrán que pensar en reconstruir y prepararse para otra situación similar.

Vía: CNN

Foto: 12019Kanenori

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