Filipinas continúa en alerta por la erupción de uno de sus volcanes

Filipinas se prepara para una posible erupción de magma que pondría en serio peligro la vida en la zona del volcán Taal.

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Ya ha pasado tiempo desde que el volcán Taal entrara en erupción en Filipinas, pero incluso semanas después se mantiene el nivel de alerta. Las autoridades no quieren que la población se relaje debido a que si bien ha descendido la cantidad de ceniza y humo que se está emitiendo al exterior, de manera subterránea la situación continúa siendo problemática. Por lo tanto, los expertos avisan de que en cualquier momento se podría producir una explosión de lava que causara estragos en la zona, muy cercana a la capital del país.

Ahora mismo lo que se están produciendo son pequeñas explosiones que no suponen un problema, dado que solo emiten cantidades muy reducidas de humo o ceniza. Pero lo que está ocurriendo en la parte subterránea, lo que no se ve a primera vista, es lo que preocupa. Ya se han registrado más de 700 terremotos en el volcán y alrededor de 200 han tenido un impacto en el exterior aunque haya sido a bajo nivel. Pero lo que va a ocurrir si la situación sigue por el mismo camino es que poco a poco estos terremotos generarán la erupción de magma a la que tanto se está temiendo en la región.

Hasta el momento el Taal era un destino turístico frecuente por su lago, en el cual ahora el agua se ha evaporado, creando otros pequeños lagos como reacción a lo que está ocurriendo.

El gobierno del país no ha reducido el nivel de alerta por mucho que todavía no haya ocurrido nada. Sigue estando en un nivel de 4 sobre 5. Esto supone que se continúan con los procesos de evacuación, que obligan a desalojar todas las viviendas en un radio de 14 kilómetros. De momento ese es el límite estipulado, pero dependiendo de cómo se desarrolle el problema quizá se aumente el margen de cobertura de la evacuación. Al fin y al cabo, lo que preocupa es ver cómo hay cada vez más señales de explosión inminente. Por ejemplo, cada vez se emite más dioxido de azufre a la superficie en clara señal de que la erupción podría producirse dentro de poco tiempo.

Quienes tienen un gran problema son las familias que vivían en las faldas del Taal y que van a tener que recolocarse en otra parte del país. Para ellas el gobierno ya está buscando alojamiento y una zona donde vivir que esté al menos a 17 kilómetros del volcán. Se desconoce si la zona en la que vivían, tocando al Taal, será habitable de nuevo en el futuro, pero hoy por hoy no es viable.

Foto: krystianwin

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