Museo Mercedes Benz de Stuttgart

El Museo Mercedes Benz es una de las joyas más destacadas de Stuttgart. Diseñado por el estudio holandés UN Studio, lo primero que llama la atención al visitante es su impresionante edificio. Una vez dentro confirmamos nuestra corazonada. Un futurista ascensor nos traslada hasta la cima de un viaje al pasado que empieza en la planta superior del edificio. A partir de ahí una rampa en espiral nos traslada década tras década por el más de un siglo de historia de Mercedes Benz, y lo hace a través de sus vehículos.

El Museo Mercedes Benz es una de las joyas más destacadas de Stuttgart, la apacible capital del estado alemán de Baden- Württemberg. Puerta de entrada a la Selva Negra y tierra de viñedos, los elegantes coches que recorren sus calles nos recuerdan que esta ciudad es la cuna de una de las más prestigiosas firmas automovilísticas que existen. Y qué menos que dedicar un edificio entero a una marca con 130 años de historia, que se recorren a través de 16.500 cuadrados y 160 vehículos dispuestos de modo cronológico.

Sala dedicada a la historia de la Formula 1

Diseñado por el estudio holandés UN Studio, lo primero que llama la atención de este museo es su impresionante edificio. Fue construido en 2007 y su estética encaja a la perfección con la imagen de la marca. Moderna, curvilinea y con predominio del cristal y de los tonos blancos y metalizados. Así pues, y aunque el museo no es la visita turística mejor comunicada de la ciudad, el mero hecho de acercarnos y divisar el edificio desde cierta distancia ya nos hace deducir que la vista valdrá mucho la pena.

Exterior del museo


Una vez dentro confirmamos nuestra corazonada. La entrada vale 8 euros, aunque pagaremos sólo 4 euros en caso de ser estudiantes o si entramos en el recinto entre las 16:30h y las 17:00h de la tarde. Tras pasar por la taquilla y recoger la audioguía gratuita en nuestro idioma, un futurista ascensor nos traslada hasta la cima de un viaje al pasado que empieza en la planta superior del edificio. A partir de ahí una rampa en espiral nos traslada década tras década por el más de un siglo de historia de Mercedes Benz, y lo hace a través de sus vehículos. Gracias a la audioguía no nos perdemos un solo detalle.

No obstante, durante nuestra visita tenemos que ser cautelosos. Cada planta (M) dispone de un anexo (C) en el que a menudo se esconden los vehículos más interesantes de la muestra, en algunos de los cuales incluso se puede subir. En muchos casos el espiral descendiente nos empuja por inercia a la planta inmediatamente inferior, más cuando estos anexos quedan un poco escondidos. Ojo con ello, porque es un error muy frecuente (observaréis la poca cantidad de gente en esas zonas) y de aquellos que hacen que uno se arrepienta al final de la visita.

Seamos o no fanáticos de los coches, el Museo Mercedes Benz tiene todos los ingredientes para hacer de la visita una experiencia inolvidable. En su interior, además de modelos de todo tipo, encontraremos distracciones como simuladores de Formula 1 y disfrutaremos de una curiosa ambientación. En definitiva, y puestos que la ciudad de Stuttgart se recorre tranquilamente en uno o dos días, una parada obligada.

Fotos: Mercedes Benz Museum Stuttgart por Lauren Manning y Mercedes-Benz Museumpor DeFries en Flickr.com.

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