¿Por qué Canarias no debería tener una tasa turística?

El sector del turismo se ha mostrado desfavorable a la idea de implementar una tasa turística en Canarias. Te contamos las principales razones por las que se oponen.

canarias

El turismo ha aumentado considerablemente en España el último año. De hecho, hemos batido nuestros propios récords y eso resulta fundamental no solo a la hora de consolidarnos como un destino al que acudir desde prácticamente todo el mundo, sino también como uno de esos lugares en los que el empleo se reactiva gracias al tercer sector. Sin embargo, que haya más dinero por el aumento de las visitas puede degenerar en el intento de la Administración Pública por imponer algunas tasas que permitan que parte de esa riqueza pase directamente a las arcas públicas. Eso es lo que se está actualmente debatiendo sobre una posible tasa de turismo en Canarias.

En realidad, el sector hostelero se ha negado a aceptarla con gran fuerza, y han dado muchas razones para fundamentar esa oposición. Aunque se supone que a nadie le gusta que le suban los impuestos, hay que recordar que en otros lugares, como por ejemplo en Barcelona, sí se impusieron tasas municipales y no supusieron demasiados problemas en el caso de los que se dedican al mundo del turismo, los cuales aunque con algunas protestas, acataron sin más. En Canarias, las cosas son diferentes, o al menos eso es lo que se defiende desde las islas. A continuación te explicamos los motivos por los que se oponen a una tasa turística para las Islas Canarias.

No a la tasa turística canaria

El primero de los argumentos para oponerse desde el sector a esta idea de la tasa turística para todo el archipiélago canario es que en realidad, las tasas turísticas se han colocado siempre en ciudades. En el caso de Barcelona, por ejemplo en España. De elegir toda una región, habría más perjuicios de los que pudiesen parecer a primera vista, ya que nos encontraríamos con que no hay la suficiente oferta de todo tipo que puede ofrecer una ciudad grande como la de Cataluña. Es decir, toda la cultura, la imagen que tiene de urbe con mucho que hacer, todos sus museos, sus playas, y también la gran cantidad de establecimientos comerciales. Todo eso, no lo hay en Canarias, y el turista podría mostrarse bastante más reticente a pagarlo en ese lugar.

Además, el hecho de que sea una tasa turística que afecte a todo el archipiélago también podría complicar aún más las cosas a las zonas de las islas que tienen menos recursos turísticos. De ese modo, tendríamos que en el caso de aquellas que cuentan con menos oportunidades, el turismo podría bajar por la competencia de precios frente a servicios ofrecidos y que eso no sería nada positivo para los lugares teniendo en cuenta que la mayoría de la población insular vive del turismo, ya sea directa o indirectamente.

Por otro lado, el turista canario elige las islas principalmente por la playa y el sol. En contraste con las ciudades que tienen las polémicas tasas turísticas, no hay otra Barcelona en el mundo, pero sí hay muchas más playas y soles bajo los que tostarse. Por lo tanto, no se podrían comparar en cuanto a diferenciación. Además, a este respecto, los hoteleros recuerdan que la crisis del norte de África que hizo que el turismo de Canarias aumentase de manera considerable ya no es algo que esté preocupando por lo que la competencia en destinos con similares condiciones climáticas y con paisajes igual de alucinantes está más al día que nunca. Por lo tanto, es hora de ser competitivos y no de pensar en impuestos fiscales al turismo.

Por último, y ésta es quizás la polémica mayor, la mayoría de la población, incluidos los hosteleros no entienden qué se hace con todas estas tasas. De hecho, si suben los impuestos y los ciudadanos no lo notan, no solamente se pagan con menos ganas, sino que también comienzan a aflorar las dudas sobre la corrupción y el gasto público. En ese sentido, los hosteleros y otros afectados por esa posible tasa turística han reclamado que muchos de los proyectos e inversiones que requieren las islas, tanto para mantener al turista como para fomentar al turista futuro, no se han hecho. Y lo que es peor, muchos de ellos no se van a hacer. Así, surge la duda de a dónde iría a parar esa supuesta tasa turística, y en qué medida afectaría a los establecimientos que la pagan, así como en qué modo se beneficiaría el turista que la abona.

Particularmente, no creo que sea tiempo de pensar en impuestos turísticos a Canarias. ¿Tú cómo lo ves?

Imagen: El Coleccionista

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...