10 razones para quedarse todo el día en el hotel

Si nos quedamos todo el día dentro del hotel podremos hacer cosas tan divertidas como las siguientes.

habitación de hotel

En el pasado teníamos costumbre de viajar y alojarnos en hoteles como simple herramienta donde pasar la noche y poder descansar unas horas. El hotel era el lugar que nos servía para dormir, sin más. Nos despertábamos a primera hora y volvíamos a última. No había ningún motivo para quedarnos en el hotel más allá de un poco de descanso. Pero los tiempos han cambiado y ahora cada vez que llegamos a un hotel tenemos muchas tentaciones de quedarnos en él. Por eso hoy nos concentramos en esas 10 razones en las que pensamos para quedarnos en la habitación del hotel todo el día sin movernos. Y decimos 10, pero seguro que se os ocurren muchas más.

1. El servicio de habitaciones

A todos nos gusta sentirnos como auténticos reyes. No es algo que podamos hacer a menudo, pero cuando alguien nos sirve y nos atiende lo disfrutamos al máximo. El servicio de habitaciones tiene un punto que nos fascina. Si en el hotel nos encontramos la carta con la comida que podemos pedir o los servicios que hay disponibles la tentación aún es mayor. ¿Un masaje a las 17:00? ¿Y por qué nos vamos a ir a hacer turismo? Casi mejor nos quedamos en la cama y esperamos a que llegue la masajista. Y a las 21:00 que nos traigan un aperitivo antes de la cena.

2. Los canales de televisión

En ningún sitio hay tantos canales de televisión como en el hotel. Es cierto que cada vez tenemos en casa servicios digitales con más canales, pero los hoteles siguen teniendo plataformas mucho mejor preparadas que en algunos casos nos permiten ver incluso canales de otros países. Si somos aficionados a la “caja tonta” seguro que nos volvemos locos haciendo zapping.

3. Un bañito en la piscina

Hay muchos tipos de piscina a los que podemos acceder a lo largo de la vida. Por una parte están las piscinas de barrio o de gimnasio, y por otra las de los hoteles. De forma habitual las piscinas de los hoteles suelen ser muy lujosas y disponer de un ambiente especialmente relajante. También disponen de piscinas calientes y de servicios con los que desconectar de todo. Un bañito en la piscina siempre nos va a dejar más relajados que una tarde de turismo.

4. El mini-bar

¿Somos simples si decimos que el mini-bar es una razón para no moverse del hotel? Hay dos cosas que podemos hacer respecto al mini-bar de la habitación donde nos alojamos. La primera y más productiva es ignorarlo. Si miramos el listado de precios diremos “vaya, mejor no como nada”. La segunda opción es olvidarnos del precio y liarnos la manta a la cabeza para comer y beber a placer. Cacahuetes, patatas fritas, botellitas de alcohol, refrescos… hay tanto de lo que disfrutar que nos vamos a sentir muy culpables cuando acabemos con todo. Pero nos lo pasamos en grande.

pasar el día en el hotel

5. Investigar sobre misterios

A nosotros nos gustan los viajes de aventura, la exploración y el misterio. Así que si tenemos unas horas para pasar en un hotel lo que vamos a hacer es hablar con los empleados del mismo para que nos cuenten cosillas que puedan haber ocurrido en el mismo. Si tenemos suerte descubriremos algún chisme sobre famosos o nos encontraremos de tú a tú con una historia de fantasmas. En los hoteles antiguos, sobre todo, se esconden grandes misterios esperando a ser resueltos. Quizá consigáis alguna historia verdaderamente impactante que luego compartir en la red. Quién sabe.

6. Convertirnos en ninja

Vale, hemos llegado a la sexta razón y empezamos a darnos cuenta de que quizá deberíamos haber dejado el listado en 5 razones. Porque estamos comenzando a decir chorradas absolutas. Chorradas que, por otro lado, os invitamos a probar. Y vamos con la transformación en ninja. Pongamos que estamos en un hotel con largos pasillos, escaleras y zonas en las que camuflarnos. Lo que vamos a hacer para divertirnos es intentar ir de un lado a otro de las plantas sin que nadie nos vea. Nos escondemos en las esquinas, nos tiramos al suelo e intentamos que nadie nos descubra. Si lo logramos… podemos comer algo del mini-bar sin sentirnos mal por ello.

7. Unas fotografías ideales

Los hoteles, especialmente si os alojáis en uno antiguo, pueden ser estupendos lugares en los que hacer sesiones fotográficas. Si tenemos una buena cámara (aunque ahora cualquier móvil da el pego) podremos hacer fotos y vídeos fantásticos. Como tenemos tiempo también podemos probar con un timelapse o distintos montajes, por ejemplo, de zonas por las que vayan pasando los distintos clientes que visiten la entrada del hotel. Luego compartimos los resultados en la red y dejamos asombrados a todos nuestros amigos, igual hasta nos convertimos en expertos en fotografía.

8. ¿Qué mejor lugar para ligar?

Los hoteles son como Las Vegas, lo que pasa en ellos, se queda en ellos. Si ligamos en el bar del hotel estaremos siguiendo uno de los patrones más habituales por los que han pasado todo tipo de personas. Las opciones de ligue en el hotel pueden ser tan amplias que seguro que acabamos triunfando pase lo que pase. Os recomendamos bajar al bar del hotel y buscar a la mujer que esté en la barra. Curiosamente, siempre hay una. Si queréis conocer a un hombre, el catálogo es más amplio, dado que suele haber muchos disponibles. Nos acercamos y le invitamos a una copa. Lo demás corre de vuestra parte.

turismo en el hotel

9. Puedes aprender a hacer la cama

Hay personas que por mucho que practican no tienen forma de aprender a hacer la cama. Se puede hacer mal, pero hacerla bien, eso es más complicado. En los hoteles tenemos maestras idóneas, porque se hacen camas a lo largo del día una y otra vez. Si queremos aprender a hacer la cama con precisión no hay mejor lugar para que lo hagamos. De paso podéis dar conversación a los empleados del hotel, que suelen estar un poco abandonados y se aburren bastante. Que os cuenten qué cosas extrañas han encontrado en las habitaciones, porque seguro que os sorprenden.

10. Intimar con la pareja

No nos digáis que no lo habéis hecho nunca: quedaros en la habitación del hotel intimando con vuestra pareja y olvidando que estáis en un viaje turístico. Es una fase en el transcurso de la pareja, aquella en la que prefieres estar más desnudo que vestido. Podéis dejar la habitación como los zorros, porque al fin y al cabo no tendréis que limpiarla vosotros. Al día siguiente, eso sí, sería recomendable que nadie fuera a revisar cómo ha quedado la habitación con una luz ultravioleta. Porque las cosas que se pueden encontrar en ese caso pueden ser extremas.

¿Con cuántas de estas razones estáis de acuerdo? Nosotros debemos decir que no hemos utilizado ninguna fuente para elaborar el listado, así que podéis imaginar que todo lo hemos hecho, al menos una vez. No es que nos sintamos muy orgullosos de algunas de estas cosas, pero la vida es como es, y nos encanta divertirnos. Así que la próxima vez que os alojéis en un hotel plantearos si de verdad queréis salir de él tan rápidamente o si tenéis otras cosas que hacer mientras estáis en la habitación (o fuera de ella). Un mundo de experiencias os espera.

Foto: davidlee770924vedatzorluersharonang

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