Guía: Viajar a Nueva York con niños

Esta guía os permitirá disfrutar del viaje más divertido a Nueva York en compañía de vuestros hijos.

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¿Estás seguro de que viajar a Nueva York con niños es una buena idea? ¿Y por qué no? Lo que tiene la Gran Manzana es que engancha. Si hemos viajado en solitario, con los amigos o con la pareja, cuando tengamos hijos empezaremos a notar ese gusanillo de querer volver. Porque cada cierto tiempo hay muchas ganas de reencontrarse con los principales lugares de Nueva York, de volver a hacerse una foto en Central Park y de comerse un perrito caliente por la calle. Son cosas que gusta hacer de vez en cuando, aunque es posible que no lo entendáis si no habéis ido nunca a esta parte del mundo. No obstante, y lo que os queremos contar, es que Nueva York con niños también es una muy buena idea. Tan buena idea que habrá tantas cosas que hacer que os faltará tiempo.

Al hacer la selección de lugares a los que podíamos ir con niños en Nueva York nos hemos dado cuenta de que teníamos demasiadas opciones. Seguramente no querráis leer un texto de 30 mil palabras. Podríamos hacerlo, pero a ver quién es el guapo que lo lee después. Así que creemos que lo más coherente es plantear el viaje de manera que entretengamos a los niños y que además nosotros nos lo pasemos bien. Pero los protagonistas van a ser los niños. Eso significa que lo primero que os vamos a recomendar no es ir a la Estatua de la Libertad. Porque por mucho que a vosotros os parezca una pasada, los niños no quieren hacer esa excursión, al menos no todavía.

Los museos más divertidos

Nueva York es uno de los pocos lugares del mundo donde los museos son muy divertidos para los niños. No todos, por supuesto, pero sí una gran cantidad de ellos. El primero al cual debemos dirigirnos es el Museo de Historia Natural, por muy buenos motivos. Algunos de los elementos en exposición son realmente llamativos, porque se incorporan representaciones gigantescas de animales extintos, como dinosaurios. También tenemos una gran ballena azul que sorprende por su inmensidad. A los niños les encantará tener la sensación de que están en una de las películas de la saga Noche en el Museo, que se desarrolla en las instancias de este conocido lugar. Os faltará tiempo para verlo entero, sobre todo si aprovecháis las instalaciones que se han anexionado con el paso del tiempo.


El museo de los niños de Manhattan es otra de las visitas obligatorias de esta categoría. Los niños de un máximo de 6 años (a grandes rasgos) tendrán la posibilidad de divertirse en compañía de personajes muy conocidos de la televisión, como Dora la exploradora. En él se realizan todo tipo de actividades para que los más pequeños entiendan un poco mejor su plaza en el mundo y que al mismo tiempo se lo pasen bien aprendiendo y realizando tareas. Pero no es el único museo dedicado a los niños. Tenemos otro que se encuentra en Brooklyn y que aumenta el rango de edad, incorporando además todo tipo de objetos en exposición que asombrarán a los más pequeños. No es fácil de encontrar, pero merece la pena.

Y terminamos, cuando hablamos de museos, con el museo de cera de Madame Tussauds. No nos digáis que habéis estado en muchos museos de cera a lo largo y ancho del mundo, porque este no tiene nada que ver con los demás. Es el auténtico museo de Madame Tussauds, el nombre más representativo del sector y el cual nos garantiza una exposición que resulta simplemente espectacular. Vais a ver tantos personajes históricos y populares que os quedaréis totalmente absortos por la visita.

¡I want candy!

Sabemos que los norteamericanos no son propensos a la comida saludable ni a las buenas dietas. Nuestros hijos van a estar pocos días en Nueva York, así que dejemos que se den el gusto. Y eso nos lleva a poner nuestra mirada sobre varios lugares que son perfectos para eso. Lo primero, los perritos calientes de los que hablábamos antes son una experiencia muy cotidiana. Si estáis caminando mucho, un perrito nos vendrá a las mil maravillas. Luego, cuando los niños quieran azúcar (ya sabéis que se quema mucho caminando), tendremos varios lugares a los que dirigirnos.


La primera visita es el Dylan’s Candy Bar, un auténtico paraíso para los amantes de las chuches. Nunca se es suficiente mayor para comer chucherías, así que os recomendamos salir corriendo por los pasillos llenando vuestra bolsa personal. Los padres más aburridos se pueden quedar en la zona de bar tomándose una bebida. Pero nosotros os recomendamos alucinar con todas las cosas que podéis comprar. Os cobrarán al peso, menos aquello que está envasado. Es mejor que cada niño lleve su propia bolsa, para luego no tener problemas ni peleas. Y así nosotros también podemos tener nuestra propia bolsa en la que meter las chucherías que más nos gusten. La sensación que da el lugar es como si nos metiéramos en el mundo de Charlie y la Fábrica de Chocolate, pero con más chucherías que chocolate.

Para chocolate la recomendación que os damos es visitar el restaurante y bar Max Brenner, que tiene un estupendo menú y una carta de lo más variada formada por multitud de chocolates. Vamos a quedar simplemente alucinados cuando veamos que los platos parten del chocolate y de sus variantes más deliciosas para introducirnos en sabores tan dulces que harán que se nos caiga la baba. Además de probar el chocolate en los platos disponibles también podemos comprarlo y llevarlo al hotel, para seguir después con la terapia dulce que tanto nos ilusiona. El principal problema con los niños es que es posible que acaben empachados.

El paraíso de los niños

Seguro que recordáis el episodio de Los Simpson donde Bart y Milhouse se quedan dentro de una gran juguetería por la noche. Pues ese es el tipo de sensación que tendrán los niños cuando entren en la tienda Toys’r Us de Nueva York. Cuando entramos nos encontramos una barbaridad de cosas que nos hacen olvidar de que estamos en una juguetería donde hacer compras. Hay una noria, un tiranosaurio Rex de tamaño real y enormes construcciones de LEGO. Es una fantasía, un lugar en el que soñar, del cual los niños no van a querer salir y cuya entrada es gratuita. Eso es lo mejor de todo, porque no tenéis la necesidad de hacer ninguna compra de manera obligatoria.


Eso sí, nos gustaría alertaros de que la idea de visitar esta tienda no es algo que resulte un pensamiento aislado que nosotros os damos a modo de genialidad. Todo el mundo recomienda visitar esta enorme tienda y es habitual que atraiga no solo a los niños, sino también a los adultos. Eso significa que os vais a encontrar con que siempre está llena, siendo necesario por ello buscar las horas del día más adecuadas. A primera hora por la mañana tendréis menos problemas que a medida que avanza el día, así que animad a los niños para que madruguen por una buena razón. Y también recomendamos hacer la compra de algún que otro juguete en la tienda, porque ya sabéis que los precios en dólares suelen ser muy favorables para nosotros. Así además haréis un poco más animado el viaje de los niños.

Otra visita en esta misma línea es Nintendo World, una tienda y centro de diversión que se transforma en el núcleo de la experiencia relacionada con esta empresa de videojuegos. El espacio es enorme, contando con montones de consolas y televisiones en las que divertirse. Nintendo apuesta por crear un entorno en el cual todos los niños son bienvenidos, ayudándoles a encontrar la experiencia de juego que mejor les puede entretener y ofreciéndoles interacción con sus servicios. Si vuestro hijo tiene una consola portátil Nintendo 3DS podrá hacer conexión online con los empleados de la tienda y con los muchos niños que habrá también de visita. Eso sí, mucho ojo, porque los videojuegos que venden en Estados Unidos tienen una región distinta y no son compatibles con los de España, así que no compréis ninguno por muy baratos que estén. Lo que sí podéis comprar son juguetes, peluches y cualquier otro producto de los muchos que hay.

Otras visitas muy recomendables

No podéis iros de Nueva York sin pasar unas horas jugando a los bolos. Estáis en Estados Unidos, así que eso es algo obligatorio. Antes hacíamos referencia a Los Simpson, y es justo de ahí de donde podéis sacar la inspiración sobre qué otras cosas hacer con los niños. Una bolera de Nueva York os dará mucha diversión y os recomendamos cenar una hamburguesa con patatas aprovechando la visita. Las boleras de la empresa Bowlmor son muy recomendables, sobre todo la que hay situada en Chelsea Piers. Los niños no solo pueden jugar a los bolos, sino que además hay otras actividades con las que pueden pasar un buen rato, como columpios ubicados en el interior de las instalaciones.


Además, también os recomendamos pasar un día en Central Park, ir a un partido deportivo (del deporte que más les guste a vuestros hijos, o del béisbol si queréis una recomendación para disfrutar del espíritu más de la ciudad) y ver una obra de teatro que pueda gustar a los peques. Con estos planes os aseguramos que vuestros niños quedarán tan contentos con su paso por Nueva York que seguro que cuando transcurran algunos años lo seguirán recordando como uno de los viajes más divertidos y completos de su vida. Y cómo no, os garantizamos que vosotros también vais a tener la oportunidad de pasarlo en grande, porque como habréis visto, nuestras recomendaciones son muy abiertas al disfrute del adulto.

Foto: Nueva York vía Shutterstock

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